Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

Reino Unido impulsa su soberanía tecnológica con un sistema propio de sincronización vía satélite

Reino Unido impulsa su soberanía tecnológica con un sistema propio de sincronización vía satélite

El Gobierno británico ha dado un paso estratégico en su búsqueda de autonomía tecnológica al adjudicar a la empresa GMV la construcción de un avanzado sistema de Transferencia Bidireccional de Tiempo y Frecuencia vía satélite. Este proyecto está concebido para garantizar servicios seguros y fiables de Posicionamiento, Navegación y Tiempo (PNT) en infraestructuras críticas nacionales, operaciones de defensa y sectores clave de la economía británica. El desarrollo de este sistema responde a la creciente preocupación por la dependencia de los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS), como el GPS estadounidense, el Galileo europeo o el GLONASS ruso, que son susceptibles a interferencias, bloqueos y ciberataques.

Un entorno global cada vez más incierto

En los últimos años, la vulnerabilidad de los GNSS ha quedado patente tanto en escenarios civiles como militares. Los intentos deliberados de interferencia —conocidos como «jamming»— y las tecnologías de suplantación de señales —»spoofing»— han afectado a la precisión y disponibilidad de los servicios de localización y sincronización en sectores como el transporte, la energía, las comunicaciones y las operaciones financieras. La resiliencia de las infraestructuras nacionales, especialmente en el contexto de crisis internacionales o conflictos, depende en gran medida de la capacidad de contar con fuentes alternativas y seguras de información temporal y geoespacial.

El sistema que desarrollará GMV, una multinacional con presencia significativa en Europa y América Latina, utiliza la tecnología de Transferencia Bidireccional de Tiempo y Frecuencia vía satélite (Two-Way Satellite Time and Frequency Transfer, TWSTFT). Esta técnica permite comparar y sincronizar con extrema precisión relojes situados en distintos puntos geográficos utilizando enlaces satelitales dedicados. El resultado es una red de referencia temporal autónoma, capaz de funcionar independientemente de los GNSS tradicionales y mucho menos vulnerable a ataques o fallos sistémicos.

Un salto respecto a los sistemas de navegación convencionales

La diferencia clave de este sistema británico respecto a los GNSS radica en su arquitectura y propósito. Mientras que los GNSS emiten señales unidireccionales desde los satélites a los usuarios, el TWSTFT emplea comunicación bidireccional, lo que dificulta enormemente la suplantación o interferencia deliberada. Además, la precisión alcanzada en la transferencia de tiempo y frecuencia, en el rango de nanosegundos, es esencial para aplicaciones que requieren sincronización ultra precisa, como las redes eléctricas, los sistemas financieros de alta frecuencia y las comunicaciones 5G y futuras 6G.

Esta iniciativa se enmarca en la tendencia global de reforzar la autonomía y la resiliencia de los servicios críticos. Países como Estados Unidos, China o Rusia llevan años desarrollando sistemas alternativos y redundantes, conscientes de que la supremacía tecnológica también se juega en el terreno de la sincronización temporal y la localización geoespacial.

España y Europa: avances paralelos

En el contexto europeo, empresas como la española PLD Space destacan por su contribución al acceso independiente al espacio. A finales de 2023, PLD Space logró el lanzamiento exitoso del Miura 1, consolidando a España como el décimo país con capacidad para lanzar cohetes al espacio desde su propio territorio. El desarrollo de sistemas autónomos de navegación y sincronización, como el Galileo europeo, responde a la misma lógica de reducir la dependencia estratégica de sistemas extranjeros y aumentar la seguridad de las infraestructuras.

Al otro lado del Atlántico, SpaceX y Blue Origin han revolucionado la industria espacial con lanzamientos reutilizables y nuevas constelaciones satelitales que prometen servicios de posicionamiento y comunicaciones globales de nueva generación. La NASA, por su parte, continúa avanzando en misiones de exploración del Sistema Solar y la búsqueda de exoplanetas, mientras agencias privadas como Virgin Galactic exploran el turismo espacial suborbital y nuevas aplicaciones comerciales de la tecnología aeroespacial.

El futuro de la sincronización global

Con la adjudicación de este contrato, el Reino Unido se suma a la vanguardia internacional en el desarrollo de sistemas de posicionamiento y sincronización independientes, un campo cada vez más crítico en la competición geopolítica y tecnológica global. La seguridad de los servicios bancarios, las redes eléctricas inteligentes y las redes de comunicaciones ultra rápidas dependerán, cada vez más, de la capacidad de contar con fuentes seguras y autónomas de datos temporales y de localización.

En paralelo, la cooperación internacional y la interoperabilidad entre sistemas —como ocurre con Galileo, GPS y los desarrollos chinos y rusos— seguirá siendo fundamental para garantizar la estabilidad y robustez del ecosistema espacial global. Sin embargo, la tendencia a reforzar capacidades nacionales y privadas, tanto en el ámbito de la navegación como en el acceso al espacio, parece imparable en la nueva era de la soberanía tecnológica.

La próxima década será decisiva para determinar qué actores liderarán la revolución de la sincronización y el posicionamiento global, en un escenario donde la seguridad y la resiliencia serán tan importantes como la capacidad de innovación.

(Fuente: SpaceDaily)