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Estudiantes internacionales lanzan CubeSats desde la EEI para innovar en la observación terrestre

Estudiantes internacionales lanzan CubeSats desde la EEI para innovar en la observación terrestre

La Estación Espacial Internacional (EEI) ha vuelto a ser escenario de un importante avance en la democratización del acceso al espacio y el impulso de la ciencia y la tecnología a nivel global. Esta vez, un grupo de estudiantes procedentes de México, Italia, Tailandia, Malasia y Japón ha logrado colocar en órbita una serie de CubeSats, pequeños satélites en forma de cubo, gracias a la colaboración y el apoyo de la NASA y sus socios internacionales. La iniciativa representa un paso significativo en la formación de la próxima generación de ingenieros y científicos espaciales.

La operación de despliegue fue capturada por el astronauta de la NASA Chris Williams, quien utilizó una cámara situada en la cúpula panorámica de la EEI. Las imágenes muestran cómo, a través de un pequeño sistema de eyección acoplado al módulo japonés Kibo, los CubeSats eran liberados suavemente hacia el vacío, iniciando su misión en la órbita terrestre baja. Este despliegue es parte de un programa educativo que busca involucrar a estudiantes de diversos países en proyectos aeroespaciales reales, permitiéndoles diseñar, construir y operar sus propios satélites.

Los CubeSats son una categoría de nanosatélites caracterizados por su reducido tamaño y bajo coste. Tradicionalmente, un CubeSat estándar tiene unas dimensiones de 10x10x10 centímetros y un peso aproximado de 1,3 kilogramos, aunque existen configuraciones más grandes basadas en múltiplos de esta unidad. Estos ingenios han revolucionado el acceso al espacio, permitiendo a universidades, empresas emergentes y países con recursos limitados participar en misiones espaciales.

El origen de los CubeSats se remonta a finales de los años noventa, cuando investigadores de la Universidad Politécnica del Estado de California y la Universidad de Stanford idearon este formato para facilitar la experimentación de estudiantes y reducir la barrera económica y técnica para acceder al espacio. Desde entonces, se han lanzado miles de CubeSats, impulsando la innovación en campos como la observación de la Tierra, las telecomunicaciones y la investigación científica.

La misión actual destaca por su diversidad internacional y por los objetivos de cada satélite. Los CubeSats desplegados incluyen experimentos de observación terrestre, como la monitorización de la vegetación, la detección de incendios forestales, la medición de radiación atmosférica y la evaluación de tecnologías de comunicación en el espacio. Además, algunos satélites llevan a bordo innovaciones en miniaturización de sensores y sistemas de control de actitud, lo que permite aumentar la precisión y eficiencia de futuras misiones.

Este tipo de proyectos educativos cuenta con el apoyo logístico de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), responsable del módulo Kibo y del mecanismo de despliegue orbital. La colaboración entre agencias espaciales, universidades y empresas privadas es fundamental para el éxito de estos programas. Además, la NASA y sus socios internacionales proporcionan formación y asesoramiento técnico a los equipos estudiantiles, asegurando que los CubeSats cumplan con los rigurosos estándares de seguridad y compatibilidad de la EEI.

La proliferación de CubeSats ha motivado a empresas como SpaceX y Blue Origin a adaptar sus vehículos de lanzamiento para acomodar múltiples satélites pequeños en una sola misión, optimizando así los costes y la eficiencia de los lanzamientos. Por ejemplo, SpaceX ha desarrollado adaptadores específicos para CubeSats en su programa de lanzamientos compartidos, permitiendo a universidades y start-ups acceder al espacio a precios competitivos. Por su parte, la compañía española PLD Space, especializada en lanzadores reutilizables, ha anunciado su intención de ofrecer servicios dedicados para CubeSats en futuras misiones desde el sur de España.

No menos importante es la contribución de estos nanosatélites a la ciencia planetaria. La NASA, junto con la Agencia Espacial Europea (ESA) y otras entidades, ha empleado CubeSats en misiones interplanetarias, como los Mars Cube One (MarCO), que acompañaron a la sonda InSight en su viaje a Marte, demostrando la viabilidad de estos pequeños ingenios en el espacio profundo. Asimismo, la observación de exoplanetas y el estudio de la atmósfera terrestre se han beneficiado de la flexibilidad y bajo coste de los CubeSats, permitiendo experimentos que antes eran inviables para instituciones con presupuestos limitados.

El éxito de los estudiantes de México, Italia, Tailandia, Malasia y Japón simboliza el futuro de la exploración espacial: internacional, colaborativo y accesible. La formación de jóvenes ingenieros y científicos capaces de diseñar y operar satélites es clave para el avance de la tecnología espacial y la comprensión de nuestro planeta y el universo.

La liberación de estos CubeSats desde la EEI marca un hito en la participación global en la ciencia espacial y abre nuevas posibilidades para la educación, la investigación y el desarrollo tecnológico en todo el mundo.

(Fuente: NASA)