SpaceX lanza con éxito la Crew-12 rumbo a la Estación Espacial Internacional en un mes clave

La cápsula Crew Dragon de SpaceX despegó con éxito el pasado 13 de febrero desde el Centro Espacial Kennedy, marcando el inicio de la misión Crew-12 hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). Este lanzamiento, realizado sobre un cohete Falcon 9, inaugura un mes crucial para la plataforma orbital, que afrontará una intensa rotación de tripulaciones y el acoplamiento de diversos vehículos, tanto de carga como tripulados.
A bordo viajan cuatro astronautas: el comandante estadounidense Matthew Dominick, el piloto Michael Barratt —veterano de la NASA—, la especialista de misión Jeanette Epps, también de la NASA, y el cosmonauta ruso Alexander Grebenkin, de Roscosmos. Este equipo internacional permanecerá aproximadamente seis meses en la ISS, relevando a la tripulación de la Crew-11 y participando en experimentos científicos y tareas de mantenimiento esenciales para el funcionamiento de la estación.
El Falcon 9, eje central de la estrategia de reutilización de SpaceX, demostró una vez más la fiabilidad de su sistema de lanzamiento. Tras separar la primera fase, el propulsor regresó exitosamente a la plataforma de aterrizaje marítima “Of Course I Still Love You”, consolidando el liderazgo de SpaceX en la reutilización de cohetes y la reducción de costes de acceso al espacio. Desde el inicio del programa Commercial Crew de la NASA, la colaboración con la empresa de Elon Musk ha permitido devolver a Estados Unidos la capacidad de lanzar astronautas desde su propio territorio, una autonomía perdida desde la retirada del transbordador espacial en 2011.
El éxito de la Crew-12 llega en un momento de especial dinamismo para la órbita baja. En las próximas semanas, la ISS recibirá una nueva nave de carga Cygnus de Northrop Grumman y otra Dragon de SpaceX, mientras que se espera la llegada de la primera misión tripulada de Boeing Starliner, actualmente pendiente de resolver los últimos detalles técnicos para su vuelo inaugural. Además, la cápsula Soyuz MS-25, de la agencia espacial rusa, tiene previsto acoplarse a la estación con un nuevo trío de cosmonautas.
Este flujo constante de naves subraya la importancia de la cooperación internacional y la diversidad de socios públicos y privados en la exploración espacial actual. Estados Unidos, Rusia, Japón y Europa siguen siendo los pilares del programa ISS, pero la irrupción de empresas como SpaceX, Boeing o Blue Origin está transformando la economía y la tecnología de acceso al espacio.
Precisamente, Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, se prepara para lanzar su propio sistema de transporte orbital, el New Glenn, cuyo primer vuelo está previsto para 2024. El objetivo de la compañía es competir directamente con Falcon 9 y Falcon Heavy, ampliando la capacidad mundial para poner satélites y cargas útiles en órbita terrestre y más allá. Por su parte, Virgin Galactic, tras sus exitosos vuelos suborbitales del año pasado, planea intensificar su programa de turismo espacial y experimentación científica a lo largo de 2024.
En Europa, destaca la actividad de PLD Space, que recientemente completó con éxito el primer vuelo de su cohete suborbital MIURA 1 desde Huelva, estableciendo a España como un actor emergente en el sector de lanzadores ligeros. El próximo reto de la compañía ilicitana es el desarrollo del MIURA 5, que aspira a colocar pequeños satélites en órbita baja y competir en el creciente mercado de microlanzadores.
La exploración de exoplanetas también vive una etapa apasionante. La NASA, con su telescopio TESS, y la Agencia Espacial Europea, con la misión CHEOPS, están identificando y caracterizando nuevos mundos fuera del Sistema Solar, algunos de ellos potencialmente habitables. El telescopio James Webb sigue desvelando detalles inéditos de atmósferas planetarias, abriendo el camino a futuras misiones como ARIEL, de la ESA, que analizará en profundidad la química de cientos de exoplanetas durante la próxima década.
Mientras tanto, la ISS continúa siendo el mayor laboratorio orbital de la humanidad, y los astronautas de la Crew-12 tendrán la responsabilidad de ejecutar más de 200 experimentos durante su estancia. Entre los objetivos científicos destacan investigaciones sobre el envejecimiento celular, la impresión 3D de tejidos humanos y nuevas técnicas para reciclar agua y aire en entornos cerrados, avances clave para la futura exploración lunar y marciana.
La llegada de la Crew-12 marca el inicio de una temporada especialmente activa a bordo de la Estación Espacial Internacional, reflejando la madurez de las tecnologías comerciales y la vitalidad de la colaboración internacional. Cada misión representa un paso más hacia la consolidación de una presencia humana sostenible en el espacio y la preparación para los próximos retos de la exploración interplanetaria.
(Fuente: SpaceNews)
