iSpace logra una recaudación histórica de 729 millones de dólares para impulsar cohetes reutilizables

La industria aeroespacial mundial vive un momento de efervescencia y el sector privado chino acaba de marcar un nuevo hito. La empresa iSpace, pionera en lanzamientos espaciales comerciales en China, ha anunciado la captación de 729 millones de dólares estadounidenses en una ronda de financiación D++, la mayor jamás registrada en el país para una compañía privada del sector espacial. Esta inyección económica tiene como objetivo principal acelerar el desarrollo de cohetes reutilizables y consolidar la posición de la firma en el competitivo mercado global de lanzadores.
Fundada en 2016, iSpace (también conocida como Beijing Interstellar Glory Space Technology Ltd.) ha sido una de las primeras empresas chinas en desafiar el monopolio estatal en los lanzamientos espaciales. En julio de 2019, iSpace se convirtió en la primera compañía privada china en alcanzar la órbita terrestre baja con su cohete Hyperbola-1, abriendo la puerta a nuevas oportunidades para el sector comercial del país. Desde entonces, la empresa ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo de tecnologías avanzadas de reutilización, siguiendo el modelo de éxito de SpaceX y su revolucionario Falcon 9.
El capital recién recaudado permitirá a iSpace avanzar en su programa de cohetes reutilizables, en particular el Hyperbola-2, un lanzador de metano y oxígeno líquido con capacidad de recuperación parcial, diseñado para competir directamente con los principales actores internacionales. El Hyperbola-2, todavía en fase de pruebas, aspira a realizar vuelos suborbitales con recuperación vertical en los próximos meses y, posteriormente, su primer lanzamiento orbital.
La reutilización de cohetes ha transformado la economía de los lanzamientos espaciales en la última década, gracias principalmente a los esfuerzos de SpaceX. La compañía de Elon Musk ha demostrado que la recuperación y el relanzamiento de etapas permite reducir drásticamente los costes, aumentar la frecuencia de misiones y fomentar la exploración espacial sostenible. Esta tendencia ha motivado a empresas y agencias de todo el mundo, desde la NASA hasta la ESA, pasando por Blue Origin, Rocket Lab o la española PLD Space, a invertir en tecnologías similares.
En este contexto, China no quiere quedarse atrás. Aunque el programa espacial del gigante asiático ha logrado hitos notables en las últimas décadas—incluyendo misiones lunares, la construcción de la estación Tiangong y exploraciones a Marte—su sector privado aún busca su espacio en el mercado global. Empresas como iSpace, LandSpace o Galactic Energy están impulsando la innovación y la competencia, y la financiación récord obtenida por iSpace demuestra la confianza de los inversores en el futuro de los lanzadores reutilizables chinos.
La ronda de financiación D++ ha sido liderada por varios fondos de inversión chinos especializados en alta tecnología y capital riesgo, respaldados en parte por instituciones públicas que ven en el sector espacial una prioridad estratégica nacional. Según la propia iSpace, los fondos se destinarán no solo al desarrollo del Hyperbola-2, sino también a ampliar la capacidad industrial de la empresa, modernizar infraestructuras y potenciar la investigación en motores de metano, sistemas de navegación avanzada y tecnologías de aterrizaje propulsivo.
El avance de iSpace se produce en un momento en que otros gigantes del sector continúan intensificando la carrera de los lanzadores reutilizables. Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, avanza con su New Glenn, un cohete orbital pesado diseñado para ser completamente reutilizable. Rocket Lab, por su parte, ha realizado con éxito varias recuperaciones de la primera etapa de su cohete Electron, mientras la NASA y la ESA exploran nuevas tecnologías para reutilizar componentes en futuras misiones lunares y marcianas.
En Europa, la española PLD Space ha marcado un antes y un después con el lanzamiento inaugural de Miura 1 en 2023 y el desarrollo del Miura 5, un lanzador orbital reutilizable que aspira a situar a España en la vanguardia del sector. Virgin Galactic, centrada en el turismo suborbital, también ha contribuido al impulso de la reutilización, aunque en un segmento diferente al de los lanzadores orbitales.
China considera la industria espacial un pilar fundamental de su política de innovación y desarrollo tecnológico. El apoyo a empresas como iSpace refleja el deseo de equiparar el sector privado nacional con el de Estados Unidos y Europa, no solo en lanzamientos comerciales, sino también en la exploración de exoplanetas, satélites de observación terrestre y la construcción de infraestructuras espaciales.
A medida que la competencia global se intensifica, la histórica recaudación de iSpace subraya la entrada definitiva del sector privado chino en la nueva era de los lanzadores reutilizables. Si la compañía logra sus objetivos técnicos, podría situarse en pocos años entre los líderes mundiales de la industria, contribuyendo a transformar el acceso al espacio y a democratizar la exploración más allá de la órbita terrestre.
(Fuente: SpaceNews)
