Perseverance y la revolución de la navegación autónoma en Marte: el rover «se orienta» usando tecnología global

El rover Perseverance de la NASA ha dado un salto en la exploración marciana al emplear una nueva tecnología de localización global que le permite orientarse de manera autónoma en la superficie del planeta rojo. El 2 de febrero de 2026, en el sol 1.762 de su misión, el vehículo capturó un espectacular panorama de 360 grados utilizando sus cámaras de navegación, un testimonio gráfico de la capacidad del rover para explorar y analizar su entorno con un nivel de precisión nunca antes alcanzado. Este avance no solo marca un hito en la exploración de Marte, sino que también apunta hacia el futuro de la robótica y la navegación espacial.
El corazón de esta revolución tecnológica es el sistema denominado Mars Global Localization (MGL), que fusiona las imágenes en tiempo real del rover con mapas orbitales de alta resolución tomados por el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO). Hasta ahora, los rovers dependían principalmente de sus cámaras y sensores para navegar, lo que requería complejos procesos de comparación de imágenes y, en muchas ocasiones, la intervención directa de ingenieros en la Tierra. Con el MGL, Perseverance es capaz de localizarse a sí mismo con una precisión de decenas de metros, comparando automáticamente su entorno inmediato con las imágenes recopiladas desde órbita.
Este avance tecnológico se basa en décadas de experiencia acumulada tanto en misiones tripuladas como no tripuladas. Desde los primeros días de la exploración marciana con las sondas Viking en la década de 1970, pasando por los rovers Spirit, Opportunity y Curiosity, la navegación siempre ha sido un reto. La comunicación con Marte implica una demora de varios minutos en la transmisión de señales, lo que hace inviable el control en tiempo real desde la Tierra. Por ello, dotar a los vehículos de mayor autonomía se ha convertido en una prioridad para la NASA y otras agencias espaciales.
El Mars Reconnaissance Orbiter, lanzado en 2005, ha desempeñado un papel fundamental en este avance. Su cámara HiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) proporciona imágenes del terreno marciano con una resolución de hasta 30 centímetros por píxel. Estas imágenes permiten crear mapas extremadamente detallados que, ahora, pueden ser utilizados por Perseverance para “reconocer” su ubicación exacta en el planeta. El MGL compara características topográficas y patrones del terreno capturados por el rover con los de la base de datos orbital, permitiendo una localización rápida y precisa.
Pero los beneficios de este sistema van mucho más allá de la orientación. Una posición exacta permite a Perseverance planificar rutas más seguras y eficientes, optimizar la toma de muestras científicas y, en un futuro, asistir a misiones tripuladas o a otros vehículos robóticos. Además, esta tecnología podría ser adaptada a la exploración de otros mundos, como la Luna o los satélites de Júpiter y Saturno, donde las condiciones extremas y la distancia hacen imprescindible la autonomía.
El desarrollo de capacidades de navegación autónoma también está influyendo en la industria espacial privada. Empresas como SpaceX, Blue Origin y Virgin Galactic están invirtiendo en tecnologías similares para sus futuros vehículos planetarios y misiones de exploración. En España, la compañía PLD Space, conocida por su lanzador suborbital Miura 1, observa con interés estos avances, pues la navegación autónoma será crucial en futuras misiones lunares o interplanetarias.
En paralelo, el interés internacional por Marte sigue creciendo. China, a través de la misión Tianwen-1, y la Agencia Espacial Europea, con su futuro rover Rosalind Franklin, también están desarrollando tecnologías de navegación avanzada. La competencia y la colaboración internacional están acelerando el ritmo de la innovación.
En el ámbito científico, Perseverance continúa explorando el cráter Jezero en busca de signos de vida pasada. Sus cámaras y herramientas científicas, complementadas ahora con la localización global, aumentan la eficacia de la recolección de muestras y el análisis de datos. Además, la posibilidad de correlacionar observaciones in situ con mapas orbitales permitirá una comprensión más profunda de la geología y la historia del planeta.
Este avance en la navegación autónoma no solo representa un logro técnico, sino que también prepara el terreno para la llegada de seres humanos a Marte. Las futuras misiones tripuladas dependerán de sistemas de localización fiables y precisos, que permitan explorar vastas regiones del planeta con seguridad.
En definitiva, la integración de la tecnología Mars Global Localization en Perseverance marca un antes y un después en la exploración robótica del Sistema Solar. Con cada avance, nos acercamos un poco más al objetivo de convertirnos en una especie multiplanetaria.
(Fuente: NASA)
