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La cápsula Orion de Artemis 2 regresa a la Tierra: una reentrada supersónica tras circunnavegar la Luna

La cápsula Orion de Artemis 2 regresa a la Tierra: una reentrada supersónica tras circunnavegar la Luna

La misión Artemis 2, piedra angular del regreso tripulado a la Luna, prepara su esperado desenlace con un hito técnico de enorme relevancia: la reentrada de la cápsula Orion en la atmósfera terrestre. Tras completar su viaje alrededor de nuestro satélite natural, la nave —desarrollada por la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA)— se lanzará de vuelta a la Tierra, penetrando la atmósfera sobre el Océano Pacífico a una velocidad vertiginosa de más de 38.600 kilómetros por hora (24.000 mph). Para ponerlo en contexto, este ritmo permitiría cruzar el Atlántico de Nueva York a Londres en menos de diez minutos.

La reentrada de la cápsula Orion representa uno de los momentos más críticos de la misión Artemis 2. El rozamiento con las capas superiores de la atmósfera, a unos 120 kilómetros de altitud, generará temperaturas superiores a los 2.800 grados Celsius en el escudo térmico de la nave. Este componente, fabricado con materiales avanzados de ablación, deberá proteger a la tripulación —compuesta por cuatro astronautas, incluidos los primeros europeos en viajar tan lejos de la Tierra— de las condiciones extremas propias de la reentrada lunar, mucho más exigente que la de un retorno desde la órbita baja terrestre.

El perfil de vuelo de Artemis 2 difiere notablemente de las misiones anteriores de la NASA. A diferencia de los transbordadores o las cápsulas Soyuz, que regresan desde órbitas cercanas, Orion regresa desde una distancia de más de 380.000 kilómetros, lo que implica velocidades de entrada considerablemente mayores. Por ello, la NASA ha implementado la llamada “salto de reentrada” (skip re-entry), una maniobra en la que la cápsula rebota parcialmente en la atmósfera antes de sumergirse definitivamente, reduciendo así la aceleración y la carga térmica sobre el escudo.

Este desafío técnico evoca la gesta de las misiones Apolo, que hace medio siglo también regresaron de la Luna a velocidades similares. Sin embargo, la tecnología de los materiales y los sistemas de guiado y control han avanzado de forma notable desde entonces, permitiendo mayor seguridad y precisión en la recuperación de la nave y su tripulación. Orion está dotada de sistemas de navegación y control autónomos, así como de un sistema de paracaídas de última generación que asegura un amerizaje suave en el Pacífico, donde será recuperada por equipos de la Marina estadounidense.

Artemis 2 será la primera misión tripulada del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna y, en última instancia, servir de plataforma para futuras misiones a Marte. El papel de la cápsula Orion es fundamental en esta estrategia, al ofrecer una nave segura y reutilizable para el transporte de astronautas más allá de la órbita terrestre. Sus sucesoras, junto con el esperado módulo lunar desarrollado por SpaceX —el Starship HLS—, serán protagonistas en las próximas décadas de exploración espacial.

El retorno de Artemis 2 no solo es un logro de la NASA, sino también un ejemplo del renacimiento de la exploración lunar. Empresas como SpaceX y Blue Origin compiten por desarrollar tecnologías de alunizaje y transporte de materiales y tripulación. La colaboración público-privada se ha convertido en un pilar del nuevo ecosistema espacial, como demuestra el reciente éxito de PLD Space, la empresa española que este año logró el primer lanzamiento privado exitoso de un cohete suborbital desde Europa continental.

En paralelo, Virgin Galactic continúa impulsando el turismo espacial suborbital, con vuelos comerciales regulares desde Nuevo México. Aunque sus misiones aún no alcanzan la órbita, representan un paso más en la democratización del acceso al espacio. Mientras tanto, la búsqueda de exoplanetas habitables sigue avanzando, con misiones como TESS y el telescopio James Webb identificando mundos potencialmente aptos para la vida a años luz de distancia.

La era de la exploración lunar, que parecía concluir tras el Apolo 17 en 1972, renace con Artemis 2 y la promesa de una presencia humana sostenida en nuestro satélite. El espectacular regreso de la cápsula Orion, surcando la atmósfera a velocidad hipersónica, será seguido con atención por millones de personas y marcará un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial.

(Fuente: Spaceflight Now)