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Orbit Fab y Thales Alenia Space unirán fuerzas para estudiar el repostaje en órbita de satélites de propulsión eléctrica

Orbit Fab y Thales Alenia Space unirán fuerzas para estudiar el repostaje en órbita de satélites de propulsión eléctrica

En una nueva alianza que podría transformar la industria de los satélites, Orbit Fab, la empresa estadounidense pionera en tecnologías de repostaje espacial, y Thales Alenia Space, uno de los principales fabricantes europeos de satélites, han anunciado que colaborarán para investigar la integración de sistemas de repostaje en órbita con satélites de propulsión eléctrica. Este acuerdo, que podría sentar las bases para una economía espacial más circular y sostenible, representa un paso adelante hacia la prolongación de la vida útil de las plataformas satelitales y la optimización de los costes operativos en el espacio.

El objetivo de la colaboración es estudiar cómo se puede adaptar el Rapidly Attachable Fluid Transfer Interface (RAFTI), el puerto de repostaje desarrollado por Orbit Fab, a los sistemas de propulsión eléctrica de Thales Alenia Space. A diferencia de los tradicionales sistemas de propulsión química, que consumen grandes cantidades de combustible a lo largo de la vida útil del satélite, la propulsión eléctrica permite maniobras más eficientes y sostenidas gracias al uso de iones o plasma, pero sigue dependiendo de la disponibilidad de propelente a bordo. Hasta la fecha, la imposibilidad de repostar los satélites en órbita ha limitado su operatividad, obligando a la retirada de equipos que, por lo demás, podrían seguir funcionando.

Orbit Fab ya ha sido noticia anteriormente al convertirse en una de las primeras compañías en desarrollar y probar sistemas de repostaje en el espacio. Su tecnología RAFTI ha sido diseñada específicamente para facilitar la transferencia de combustibles como el hidracina o el xenón entre vehículos espaciales en órbita. La empresa ha firmado contratos con la Fuerza Espacial de Estados Unidos y ha demostrado el funcionamiento de sus interfaces en misiones experimentales, lo que ha generado interés entre fabricantes y operadores de satélites de todo el mundo.

Thales Alenia Space, por su parte, es líder en la fabricación de satélites de comunicaciones y observación de la Tierra, y cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo de sistemas de propulsión eléctrica, que cada vez son más demandados en el mercado por su eficiencia y menores costes de lanzamiento. El acuerdo con Orbit Fab persigue no solo asegurar la compatibilidad de los futuros satélites con tecnologías de repostaje, sino también evaluar los requisitos técnicos y normativos necesarios para implementar estas soluciones a escala comercial.

En términos técnicos, la integración de un puerto de repostaje como el RAFTI en un satélite de propulsión eléctrica plantea retos significativos. Por un lado, debe garantizarse la estanqueidad y seguridad en la transferencia de propelente en condiciones de microgravedad y vacío. Por otro, es necesario desarrollar procedimientos automáticos y robustos para el acoplamiento de naves de servicio y la gestión remota de las operaciones desde Tierra. Además, la estandarización de interfaces es clave para que múltiples operadores y fabricantes puedan beneficiarse del repostaje en órbita, evitando la fragmentación de soluciones propietarias.

El impulso a estas tecnologías responde a una tendencia creciente en la industria espacial: la necesidad de hacer más sostenibles y rentables las operaciones en órbita. La proliferación de megaconstelaciones de satélites, como Starlink de SpaceX o la futura Kuiper de Amazon, así como el aumento de misiones de exploración lunar y marciana lideradas por la NASA, la ESA y actores privados como Blue Origin, exigen una gestión más flexible de los recursos y una reducción de los residuos espaciales. La capacidad de repostar satélites no solo alarga su vida útil, sino que podría permitir su reutilización, el traslado a nuevas órbitas o su participación en misiones más complejas, abriendo la puerta a nuevos modelos de negocio y colaboraciones internacionales.

En España, empresas como PLD Space están también apostando por la innovación en el sector espacial, aunque centradas en el desarrollo de lanzadores reutilizables como MIURA 1 y MIURA 5. Sin embargo, la posibilidad de repostar satélites en órbita es un avance que beneficiaría a todo el ecosistema espacial europeo, facilitando la competitividad y la sostenibilidad de las operaciones en el espacio.

A nivel internacional, el interés por el repostaje y el mantenimiento en órbita se refleja en iniciativas como el programa OSAM-1 de la NASA, que busca desarrollar robots capaces de reabastecer y reparar satélites, o los experimentos de repostaje de combustible realizados por empresas como Northrop Grumman y Astroscale. La colaboración entre Orbit Fab y Thales Alenia Space refuerza el papel de la industria europea en este ámbito y sienta las bases para una nueva generación de satélites preparados para operar en un entorno más dinámico y sostenible.

Este acuerdo, por tanto, no solo tiene implicaciones técnicas, sino que representa un paso estratégico hacia la consolidación de una infraestructura espacial interoperable y más resiliente. Si los estudios de viabilidad son positivos, en los próximos años podríamos ver cómo los satélites de propulsión eléctrica incorporan de serie puertos de repostaje, transformando radicalmente las operaciones en órbita y el ciclo de vida de estos activos.

Con iniciativas como esta, la industria espacial da un paso más hacia la sostenibilidad y la eficiencia, abriendo nuevas oportunidades para operadores, fabricantes y agencias espaciales de todo el mundo.

(Fuente: SpaceNews)