Bellatrix y TelePIX impulsarán la observación terrestre con un satélite “respirador de aire” en 2028

La carrera por la observación terrestre de alta resolución desde órbitas ultrabajas suma un nuevo y prometedor proyecto. TelePIX, empresa surcoreana especializada en cargas útiles ópticas, y Bellatrix Aerospace, compañía india pionera en sistemas de propulsión espacial, han anunciado una colaboración estratégica para lanzar en 2028 una misión de demostración geoespacial en órbita terrestre muy baja (VLEO, por sus siglas en inglés). El objetivo es demostrar tecnologías clave: la propulsión “air-breathing” y la obtención de imágenes de calidad sin precedentes desde altitudes donde el drag atmosférico ha sido, hasta ahora, un obstáculo insalvable.
Normalmente, los satélites de observación terrestre operan en órbitas bajas, entre 400 y 800 kilómetros de altitud. Sin embargo, un satélite VLEO orbita a menos de 300 kilómetros, donde la atmósfera residual frena de forma significativa la nave y limita su vida útil a días o semanas. Pero estas órbitas ofrecen ventajas sustanciales: la cercanía a la superficie terrestre permite obtener imágenes más nítidas, con mayor resolución y menor tiempo de revisita, características especialmente apreciadas en aplicaciones de vigilancia, agricultura de precisión, control de fronteras y respuesta a emergencias.
La clave de esta misión radica en la propulsión air-breathing, una tecnología disruptiva en la que Bellatrix lleva años trabajando. En vez de cargar grandes cantidades de propelente, el satélite capta el oxígeno de la tenue atmósfera a su alrededor y lo utiliza, junto con otros materiales a bordo, para alimentar su motor. Así se compensa el frenado atmosférico constante y se prolonga la vida útil del satélite a cotas nunca antes logradas. La Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA han explorado esta tecnología en proyectos experimentales, pero, de materializarse, este sería uno de los primeros ensayos comerciales a escala relevante.
TelePIX, por su parte, aportará una carga óptica de última generación, diseñada específicamente para soportar las duras condiciones de la VLEO. Los sensores deben estar protegidos frente a la mayor densidad de átomos de oxígeno y partículas, que pueden erosionar los materiales y afectar a la calidad de las imágenes. Además, la proximidad a la Tierra obliga a una calibración precisa para evitar distorsiones por el ángulo de observación y el movimiento orbital. Los responsables de TelePIX afirman que su sistema ofrecerá imágenes de resolución superior a 0,3 metros, superando muchos satélites comerciales actuales.
Este anuncio se produce en un contexto de intensa competencia internacional por dominar las órbitas bajas y ultrabajas. Mientras SpaceX avanza en la implantación de mega-constelaciones de comunicaciones con su red Starlink, la NASA y empresas como Rocket Lab, Blue Origin o la española PLD Space investigan nuevos métodos de acceso y mantenimiento en órbitas donde el drag es un desafío. Virgin Galactic, por su parte, se centra en el turismo suborbital, pero la tendencia es clara: las órbitas bajas son el nuevo “territorio caliente” de la industria espacial.
El proyecto de Bellatrix y TelePIX representa también una muestra del auge de la colaboración internacional entre empresas privadas asiáticas. India y Corea del Sur, tradicionalmente a la sombra de los gigantes estadounidenses, rusos o chinos, están afianzando su presencia en segmentos tecnológicos de alto valor añadido: propulsión, óptica avanzada y miniaturización de sistemas. La misión VLEO de 2028, de éxito, podría abrir la puerta a constelaciones de satélites “respiradores de aire”, con aplicaciones que van desde la monitorización ambiental hasta la defensa, pasando por el control de infraestructuras críticas.
Cabe recordar que el principal reto de estas misiones será asegurar la fiabilidad del sistema de captación y uso del oxígeno atmosférico, así como la resistencia de los materiales ante la erosión. Si estos desafíos se superan, la industria tendrá en sus manos una herramienta revolucionaria para la observación continua y de alta precisión del planeta.
En paralelo, la exploración de exoplanetas y las misiones a la Luna y Marte siguen acaparando titulares, pero el avance en la tecnología VLEO podría tener un impacto más inmediato en la vida cotidiana, al facilitar datos de alta resolución para combatir el cambio climático, anticipar catástrofes o gestionar recursos con eficiencia.
La misión conjunta de Bellatrix y TelePIX, prevista para 2028, no solo pondrá a prueba la viabilidad de la propulsión “air-breathing” en órbitas ultrabajas, sino que también podría redefinir los estándares de la observación terrestre comercial. Un paso más hacia un espacio cada vez más accesible, innovador y útil para la sociedad global.
(Fuente: SpaceNews)
