SpaceX, Blue Origin y PLD Space: el renacimiento de los cohetes reutilizables y los ensayos «Grasshopper» previstos para 2028

El desarrollo de cohetes reutilizables ha revolucionado la industria aeroespacial en la última década, marcando un antes y un después en la exploración y la explotación comercial del espacio. Empresas privadas como SpaceX y Blue Origin han liderado el camino, inspirando a nuevas compañías y agencias espaciales en todo el mundo. Ahora, en una clara señal de que la tendencia hacia la reutilización se está consolidando, se prevé que en 2028 comiencen nuevas pruebas al estilo «Grasshopper», similares a las que hace una década cambiaron el rumbo de SpaceX.
**El legado de Grasshopper y la apuesta por la reutilización**
En 2012, SpaceX inició en Texas los vuelos de prueba vertical del cohete Grasshopper, sentando las bases para la recuperación y reutilización de la primera etapa del Falcon 9. Estas pruebas consistían en despegar y aterrizar verticalmente un prototipo de cohete, perfeccionando técnicas de control, guiado y propulsión que posteriormente se trasladaron a los lanzamientos comerciales. Hoy, la reutilización de cohetes es uno de los pilares del éxito de SpaceX, permitiendo abaratar de forma radical el acceso al espacio y acelerar la cadencia de lanzamientos.
El ejemplo de SpaceX ha sido seguido por Blue Origin, que desde 2015 ha logrado recuperar y reutilizar varias veces el propulsor de su cohete suborbital New Shepard. Virgin Galactic, por su parte, ha apostado por una aproximación distinta pero igualmente innovadora, con sus vehículos espaciales reutilizables lanzados desde un avión nodriza.
**PLD Space y el impulso europeo**
En Europa, la española PLD Space ha recogido el testigo de la reutilización con su cohete Miura 1, que realizó su primer vuelo en 2023 y ha sido recuperado con éxito tras amerizar en el Atlántico. La compañía de Elche ya planea el desarrollo del Miura 5, un lanzador orbital completamente reutilizable que aspira a competir en el mercado global de microlanzadores. Su objetivo es realizar pruebas similares a las «Grasshopper» a partir de 2028, con despegues y aterrizajes verticales controlados que permitan validar la recuperación de la primera etapa.
Estas pruebas, que podrían realizarse en las instalaciones que la compañía está habilitando en el sur de España, suponen un salto cualitativo para la industria aeroespacial europea, tradicionalmente dependiente de tecnologías desechables y con un alto coste por lanzamiento.
**La NASA y el futuro de la exploración reutilizable**
La agencia espacial estadounidense NASA, aunque históricamente centrada en vehículos desechables, ha abrazado la reutilización a través de colaboraciones con SpaceX y otras empresas privadas. El programa Commercial Crew, que utiliza las cápsulas Dragon de SpaceX para transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional, es un ejemplo paradigmático. Además, la NASA está invirtiendo en tecnologías de aterrizaje vertical y propulsores reutilizables para futuras misiones a la Luna, Marte y más allá, con el objetivo de reducir costes y aumentar la sostenibilidad de la exploración espacial.
**Blue Origin y la competencia por el liderazgo**
Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, también tiene planes ambiciosos en el ámbito de los cohetes reutilizables. Su futuro cohete orbital New Glenn, aún en desarrollo, está diseñado para recuperar la primera etapa mediante aterrizaje vertical, emulando y mejorando el sistema de SpaceX. La competencia entre ambas compañías ha acelerado la innovación en la industria, forzando a las agencias espaciales tradicionales y a nuevos actores privados a adoptar tecnologías de reutilización.
**Exoplanetas y la democratización del acceso al espacio**
El avance de los cohetes reutilizables no solo tiene un impacto en los lanzamientos comerciales y la exploración tripulada, sino que también está facilitando el despliegue de telescopios espaciales y sondas para el estudio de exoplanetas. Con lanzamientos más asequibles y frecuentes, las agencias públicas y privadas pueden poner en órbita nuevas misiones científicas, expandiendo nuestro conocimiento del cosmos y acelerando la búsqueda de vida fuera de la Tierra.
**Mirando hacia 2028: una nueva generación de «Grasshoppers»**
La previsión de que en 2028 comiencen nuevos ensayos «Grasshopper» representa un hito relevante en la evolución de los lanzadores reutilizables. PLD Space y otras compañías emergentes están preparadas para retomar el espíritu pionero de SpaceX, adaptando la tecnología a las necesidades y oportunidades del mercado europeo y global. El éxito de estas pruebas marcará el camino hacia un acceso al espacio más barato, sostenible y frecuente, consolidando el modelo de reutilización como estándar de la industria.
En definitiva, la carrera por la reutilización continúa y 2028 se perfila como una fecha clave en la consolidación de esta revolución tecnológica, que promete transformar la exploración espacial en las próximas décadas.
(Fuente: Arstechnica)
