El cohete Larga Marcha 12 despega con éxito tras reciente fallo y China lanza satélite para Emiratos Árabes

El sector espacial chino ha protagonizado un intenso fin de semana con la realización de dos lanzamientos orbitales de gran relevancia tecnológica y geopolítica, a pesar de los recientes contratiempos sufridos. El primero de estos hitos ha sido el vuelo inaugural del cohete Larga Marcha 12, que despegó desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Jiuquan, en el noroeste del país. Este lanzamiento, que tuvo lugar apenas días después de un fallo en el Larga Marcha 7A, demuestra la determinación del programa espacial chino por mantener su ambicioso calendario de misiones, incluso en circunstancias adversas.
El Larga Marcha 12, con una configuración de dos etapas propulsadas por queroseno y oxígeno líquido, transportó al espacio una nueva remesa de satélites pertenecientes a la megaconstelación Guowang. Este ambicioso proyecto, a menudo comparado con la constelación Starlink de SpaceX o la iniciativa Kuiper de Amazon, busca dotar a China de una red global de comunicaciones de banda ancha mediante miles de satélites de órbita baja. El éxito del lanzamiento es especialmente significativo tras el fallo registrado el pasado 23 de junio en el cohete Larga Marcha 7A, que no logró colocar en órbita su carga útil y sembró ciertas dudas sobre la fiabilidad de la familia de lanzadores de nueva generación.
El Guowang, cuyo nombre significa literalmente «Red Nacional», es una apuesta estratégica del gobierno chino para asegurar la soberanía tecnológica en el ámbito de las telecomunicaciones espaciales y mantener la competitividad frente a empresas privadas estadounidenses como SpaceX, que actualmente lidera el mercado de los satélites de conectividad global con su constelación de más de 6.000 unidades en funcionamiento. De acuerdo con las autoridades chinas, la constelación Guowang podría estar compuesta por más de 12.000 satélites cuando alcance su fase final de despliegue.
En paralelo a este lanzamiento, la agencia espacial china (CNSA) también llevó a cabo una misión de cooperación internacional al poner en órbita un satélite experimental para los Emiratos Árabes Unidos utilizando un cohete Larga Marcha 2C. Este lanzamiento tuvo lugar desde la base de Taiyuan, en la provincia de Shanxi, y marca un nuevo capítulo en la colaboración entre China y países del Golfo Pérsico en el ámbito espacial. El satélite, diseñado para pruebas tecnológicas, permitirá a la agencia espacial emiratí (UAESA) experimentar con nuevas cargas útiles y tecnologías de observación terrestre.
No es la primera vez que China colabora con los Emiratos Árabes Unidos. Cabe recordar que en 2020 la sonda Hope, la primera misión interplanetaria de la UAESA con destino a Marte, fue lanzada a bordo de un cohete japonés H-IIA, pero desde entonces los vínculos con China se han estrechado considerablemente, en parte por las restricciones que Estados Unidos impone a la exportación de tecnología espacial a países con los que no mantiene acuerdos de cooperación.
El éxito de ambos lanzamientos refuerza el papel de China como potencia espacial global, con capacidad tanto para desarrollar tecnologías de vanguardia como para ofrecer servicios de lanzamiento a terceros países. En el contexto internacional, estos avances tienen lugar en paralelo a los progresos de empresas privadas como SpaceX, que recientemente logró una nueva prueba de vuelo de su cohete Starship, el más potente jamás construido, y continúa expandiendo su constelación Starlink. Por su parte, Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, sigue avanzando en el desarrollo de su lanzador orbital New Glenn y en el regreso al vuelo suborbital tripulado de su cohete New Shepard.
En Europa, la española PLD Space se encuentra ultimando los preparativos para el lanzamiento inaugural de su cohete reutilizable Miura 5, con el objetivo de posicionarse como un actor relevante en el mercado de lanzamientos ligeros. Mientras tanto, la NASA y la ESA prosiguen sus investigaciones en exoplanetas y preparan nuevas misiones para explorar el sistema solar y más allá, manteniendo la cooperación internacional como pilar fundamental de su estrategia.
En definitiva, el doble éxito chino de este fin de semana pone de manifiesto la velocidad a la que evoluciona el sector espacial global, tanto en el ámbito estatal como en el privado, y anticipa una década de competición e innovación sin precedentes en la conquista del espacio.
(Fuente: SpaceNews)
