Desvelan un innovador método para cartografiar las manchas estelares en estrellas lejanas

Un grupo internacional de astrónomos ha dado un paso de gigante en el estudio de las superficies estelares al desarrollar una técnica revolucionaria que permite mapear con mayor precisión las manchas que salpican las estrellas distantes. Este avance, bautizado como StarryStarryProcess, se ha construido sobre el conocimiento acumulado durante décadas de observación y aprovecha los datos obtenidos por misiones de la NASA dedicadas a la búsqueda de exoplanetas, como Kepler y TESS.
Las manchas estelares, análogas a las manchas solares que aparecen periódicamente en la superficie de nuestro Sol, son regiones temporales donde la actividad magnética es especialmente intensa y la temperatura local desciende, resultando en zonas más oscuras. Estos fenómenos, fundamentales para entender la evolución y comportamiento de las estrellas, han sido tradicionalmente difíciles de estudiar en astros lejanos debido a las limitaciones técnicas de los telescopios actuales.
Sin embargo, el auge de la búsqueda de exoplanetas ha abierto una nueva ventana de oportunidad. Cuando un planeta transita por delante de su estrella —desde nuestra perspectiva—, provoca una diminuta pero medible disminución en el brillo observado. Si durante este tránsito el planeta oculta una mancha estelar, la curva de luz resultante muestra una característica particular, permitiendo a los científicos inferir la presencia, el tamaño y la distribución de estas manchas.
Hasta la fecha, este método se había aplicado con éxito limitado, ya que la complejidad de las curvas de luz y la cantidad de datos requeridos dificultaban la obtención de mapas detallados. El modelo StarryStarryProcess supone un antes y un después al combinar sofisticadas técnicas estadísticas y machine learning para desentrañar los patrones más sutiles en las señales luminosas recogidas por los telescopios espaciales de la NASA.
La importancia de este desarrollo es múltiple. En primer lugar, permitirá a los investigadores mejorar la caracterización de las estrellas que albergan exoplanetas, un paso crucial para afinar la detección de mundos habitables. Las manchas estelares pueden interferir en la medición de las atmósferas planetarias y en la determinación precisa de los tamaños de los exoplanetas, por lo que comprender su distribución y comportamiento contribuirá a reducir los márgenes de error en estos estudios.
Por otro lado, el modelo facilita comparar la actividad estelar en distintas regiones de la galaxia y en estrellas de diferentes edades y composiciones. Esto permitirá avanzar en el entendimiento de los ciclos magnéticos estelares, pieza clave para comprender la evolución a largo plazo de los sistemas planetarios y la habitabilidad potencial de sus planetas.
El desarrollo de StarryStarryProcess ha sido posible gracias a la colaboración internacional entre centros de investigación punteros y el acceso a los extensos catálogos de datos generados por misiones como Kepler, que durante su misión principal observó más de 150.000 estrellas, y TESS, que continúa escaneando el cielo en busca de exoplanetas transitantes.
El nuevo método no solo tiene implicaciones para el campo de la exoplanetología, sino que también abre la puerta a estudios más precisos sobre la física estelar. Comprender las manchas y la actividad magnética de las estrellas es esencial para modelar su evolución, su impacto en planetas cercanos y su papel en la generación de vientos estelares que pueden barrer la atmósfera de los mundos orbitantes.
La comunidad científica ya ha recibido con entusiasmo este avance, y se espera que en los próximos años el método StarryStarryProcess se aplique de manera rutinaria en el análisis de nuevas observaciones provenientes de misiones actuales y futuras. Además, su potencial para integrarse con telescopios de nueva generación, como el James Webb Space Telescope y el futuro Roman Space Telescope, promete revolucionar nuestra visión de las estrellas y los planetas que las acompañan.
En este contexto de innovación, el progreso logrado por los científicos refuerza el papel de la colaboración internacional y el aprovechamiento de grandes bases de datos en la astronomía moderna. Los próximos años serán testigos de un avance sin precedentes en la comprensión de los astros lejanos, y con ello, del lugar que ocupan los exoplanetas en el cosmos.
Así, la astronomía se prepara para una nueva era en el cartografiado de las superficies estelares, acercándonos cada vez más a desentrañar los secretos de las estrellas y los mundos que las rodean.
(Fuente: NASA)
