D-Orbit impulsa la industria espacial europea con el lanzamiento de dos vehículos ION a bordo del SpaceX Transporter-15

La compañía italiana D-Orbit ha dado un paso significativo en la consolidación de la industria espacial europea gracias al exitoso lanzamiento de dos de sus vehículos de transferencia orbital ION, que partieron el pasado 26 de noviembre a bordo del Transporter-15 de SpaceX. Este vuelo, parte del innovador programa de lanzamientos compartidos o rideshare de la empresa de Elon Musk, permitió la puesta en órbita de una variada gama de satélites y cargas útiles, entre las que destaca la primera misión italiana de enlace óptico entre satélites (OISL, por sus siglas en inglés).
### Una colaboración internacional para la nueva era espacial
El Transporter-15, una misión de rideshare, forma parte de la estrategia de SpaceX para optimizar el acceso al espacio mediante el lanzamiento conjunto de múltiples satélites de pequeños operadores y startups. En esta ocasión, los vehículos ION Satellite Carrier de D-Orbit transportaron cargas de clientes internacionales tan diversos como Spire Global, Spaceium, la japonesa Pale Blue, la Universidad Aalto de Finlandia, la empresa Planetek y StardustMe.
La colaboración entre D-Orbit y SpaceX subraya la creciente sinergia entre empresas aeroespaciales europeas y estadounidenses, que están acelerando la llegada de nuevos servicios satelitales y experimentos científicos al espacio con una eficacia sin precedentes. D-Orbit, fundada en 2011, se ha consolidado como uno de los referentes en servicios de transporte orbital y gestión de cargas útiles, facilitando la transición de satélites desde la órbita de inserción hasta su destino operativo final.
### El hito de la primera misión italiana de enlace óptico entre satélites
El mayor logro técnico de esta misión ha sido, sin duda, la inclusión de la primera carga útil italiana dedicada a la tecnología de enlace óptico intersatélite (OISL). Este sistema permite que los satélites se comuniquen entre sí utilizando láseres en lugar de radiofrecuencias tradicionales, lo que aumenta significativamente la velocidad y la seguridad de las transmisiones de datos. La tecnología OISL es clave para el desarrollo de constelaciones de satélites de órbita baja (LEO), como las que están desplegando empresas como SpaceX con Starlink o OneWeb, ya que habilita redes de datos globales de alta capacidad y baja latencia.
Italia, a través de D-Orbit y sus socios tecnológicos, da así un salto cualitativo en el sector de las telecomunicaciones espaciales, situándose a la vanguardia europea en este campo estratégico. La prueba exitosa de OISL en vuelo abrirá la puerta a futuras misiones comerciales y científicas con mayores requerimientos de transmisión de datos.
### Clientes y cargas útiles a bordo
Entre las cargas útiles desplegadas por D-Orbit en esta misión, destacan los nanosatélites de Spire Global, una empresa líder en recogida de datos meteorológicos y de seguimiento marítimo y aéreo mediante satélites de observación de la Tierra. Pale Blue, por su parte, puso a prueba su sistema de propulsión basado en agua, una tecnología limpia y eficiente pensada para pequeños satélites. La Universidad Aalto participó con un experimento educativo y tecnológico, mientras que Planetek y StardustMe aportaron proyectos innovadores en el ámbito de la observación terrestre y la personalización espacial.
### El papel de SpaceX y la democratización del acceso al espacio
El éxito de esta misión sería impensable sin la revolucionaria estrategia de SpaceX con su programa Transporter, que permite acceder al espacio a un coste mucho menor que los lanzamientos tradicionales. Desde el primer Transporter, lanzado en 2021, la empresa ha puesto en órbita miles de pequeños satélites, favoreciendo el crecimiento de startups y universidades en todo el mundo.
SpaceX sigue liderando el mercado del lanzamiento comercial, pero la aparición de nuevas empresas europeas como PLD Space en España, que recientemente logró su primer vuelo suborbital con el cohete MIURA 1, muestra la creciente diversidad y competitividad del sector. En paralelo, gigantes como Blue Origin, Virgin Galactic o la NASA continúan desarrollando tecnologías punteras y misiones de exploración, mientras que la búsqueda de exoplanetas y la colaboración entre agencias públicas y privadas abren nuevos horizontes para la humanidad.
### Un futuro de cooperación y tecnología avanzada
El lanzamiento de los ION de D-Orbit en el Transporter-15 supone la superación del hito de 200 cargas útiles gestionadas por la empresa italiana, consolidando su posición como facilitador clave en la cadena de valor del nuevo ecosistema espacial. La combinación de tecnologías avanzadas como el OISL, la propulsión limpia y la gestión eficiente de misiones multipropósito señala el camino hacia un futuro espacial más sostenible, eficiente y cooperativo.
Con cada nuevo lanzamiento, las fronteras del conocimiento y la capacidad tecnológica se expanden, permitiendo a Europa y el mundo avanzar hacia una presencia cada vez mayor en el espacio.
(Fuente: SpaceNews)
