Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

La innovación comercial redefine la estrategia espacial militar de EE. UU.

La innovación comercial redefine la estrategia espacial militar de EE. UU.

En el contexto de una revolución tecnológica que trasciende las instituciones estatales, la Fuerza Espacial de Estados Unidos reconoce que el rápido avance de la industria espacial privada está transformando por completo la manera en que el sector militar aborda el desarrollo y la adquisición de tecnología espacial. Así lo afirmó Frank Calvelli, subsecretario de Adquisiciones y Arquitectura de la Fuerza Espacial estadounidense, durante su intervención en los SpaceNews Icon Awards 2025, donde subrayó que la innovación proveniente de empresas privadas está marcando el ritmo y la dirección de la estrategia espacial militar.

Un cambio de paradigma en la industria espacial

Tradicionalmente, el desarrollo de tecnología espacial ha estado dominado por agencias gubernamentales como la NASA, Roscosmos o la Agencia Espacial Europea (ESA). Estas organizaciones han liderado misiones emblemáticas, desde la llegada del hombre a la Luna hasta el despliegue de telescopios espaciales y sondas interplanetarias. Sin embargo, en la última década, empresas privadas como SpaceX, Blue Origin, Virgin Galactic y la española PLD Space han irrumpido con fuerza, demostrando una capacidad de innovación y una agilidad en el desarrollo de nuevas tecnologías que está superando a menudo a los sistemas tradicionales de contratación y desarrollo gubernamentales.

Frank Calvelli reconoció abiertamente que la velocidad y la naturaleza disruptiva de la innovación comercial están obligando a la Fuerza Espacial a adaptarse rápidamente. “Ya no somos nosotros quienes marcamos el ritmo. Son las compañías privadas las que están guiando la dirección de la tecnología espacial”, afirmó. Esta tendencia se refleja en la creciente colaboración entre el sector público y el privado, así como en la adopción de modelos de contratación más flexibles y menos burocráticos.

SpaceX y Blue Origin, punta de lanza de la nueva carrera espacial

Empresas como SpaceX, liderada por Elon Musk, han cambiado las reglas del juego con el desarrollo de cohetes reutilizables como el Falcon 9 y el Starship, capaces de reducir drásticamente los costes de lanzamiento y aumentar la cadencia de misiones. SpaceX no solo ha revolucionado el acceso al espacio, sino que también se ha convertido en un socio clave para la NASA y el Pentágono, proporcionando servicios de lanzamiento para satélites militares, misiones de reabastecimiento a la Estación Espacial Internacional y, más recientemente, el desarrollo de Starshield, una variante de Starlink destinada a aplicaciones gubernamentales y de defensa.

Blue Origin, por su parte, ha avanzado con el desarrollo del cohete New Glenn y el módulo lunar Blue Moon, además de posicionarse en el emergente mercado del turismo espacial con sus vuelos suborbitales New Shepard. Aunque su ritmo ha sido algo más pausado que el de SpaceX, la compañía de Jeff Bezos está llamada a desempeñar un papel fundamental en los planes estadounidenses de retorno a la Luna y en la futura economía cislunar.

El auge de los proveedores europeos y nuevas oportunidades

En Europa, empresas como PLD Space han demostrado que la innovación no es patrimonio exclusivo de las grandes potencias. Esta compañía española consiguió en 2023 el primer lanzamiento exitoso de un cohete privado en Europa Occidental, el Miura 1, y avanza en el desarrollo del Miura 5, que aspira a competir en el mercado de lanzadores ligeros con una propuesta flexible y orientada a pequeños satélites. La ESA también está impulsando la colaboración con startups y pymes, conscientes de que la nueva economía espacial exige agilidad y capacidad de respuesta.

Por otro lado, Virgin Galactic continúa expandiendo el turismo espacial suborbital, abriendo nuevas oportunidades comerciales y científicas, mientras que empresas dedicadas a la exploración de exoplanetas y la observación de la Tierra se benefician de la reducción de costes y el acceso más frecuente al espacio.

Impacto en la estrategia de defensa y seguridad

En el terreno militar, la aceleración tecnológica impulsada por el sector privado se traduce en un acceso más rápido a capacidades críticas, como la observación terrestre en tiempo real, las redes de comunicaciones globales y la vigilancia del espacio profundo. La Fuerza Espacial de Estados Unidos, consciente de esta realidad, está revisando sus procedimientos de adquisición para facilitar la integración de soluciones comerciales y fomentar la innovación continua.

El propio Calvelli subrayó la importancia de aprender de la industria privada: “Debemos adoptar las mejores prácticas del sector comercial, minimizar la burocracia y priorizar la velocidad y la resiliencia en nuestras capacidades espaciales”. Esto supone un giro estratégico que podría tener repercusiones no solo en Estados Unidos, sino también en sus aliados y competidores, marcando el inicio de una nueva era en la seguridad espacial internacional.

Mirando al futuro

La colaboración entre agencias públicas y empresas privadas está redefiniendo las fronteras de la exploración y la utilización del espacio. Los avances en cohetes reutilizables, constelaciones de satélites y economía lunar auguran una década de 2020 repleta de hitos, en la que la innovación comercial será el motor principal del progreso tecnológico. El desafío para las agencias gubernamentales será adaptarse a esta nueva realidad, aprovechando la agilidad y el ingenio del sector privado sin perder de vista los objetivos estratégicos de seguridad y soberanía.

La era en la que el espacio era dominio exclusivo de los gobiernos ha quedado atrás; el futuro de la exploración y la defensa espacial será, inevitablemente, una empresa compartida.

(Fuente: SpaceNews)