Shield AI y Sedaro colaboran para llevar la inteligencia artificial autónoma a satélites militares

En una maniobra estratégica que marca un hito en el avance de la inteligencia artificial aplicada al sector aeroespacial, Shield AI ha anunciado una colaboración con la empresa Sedaro para demostrar operaciones autónomas de satélites en órbita. El acuerdo se produce en un momento en el que el Departamento de Defensa de Estados Unidos incrementa su apuesta por tecnologías punteras que permitan una mayor autonomía en el espacio, especialmente en escenarios de operaciones de proximidad, coordinación de enjambres y maniobras defensivas de satélites.
El objetivo principal de esta alianza es integrar el software de “piloto de IA” de Shield AI—un sistema originalmente desarrollado para dotar a drones y vehículos aéreos no tripulados de capacidades de navegación y toma de decisiones autónomas—en plataformas satelitales. Sedaro, una firma especializada en simulaciones digitales de gemelos virtuales para sistemas espaciales, aportará su avanzada herramienta para modelar y validar las operaciones autónomas en entornos simulados antes de trasladarlas a órbita.
Una revolución en la autonomía espacial
La integración de inteligencia artificial en satélites representa un cambio de paradigma en la gestión y defensa de activos espaciales. Hasta ahora, la gran mayoría de maniobras de proximidad, evasión o reconfiguración dependían de comandos enviados desde tierra, con los consiguientes retrasos y limitaciones impuestas por la latencia en las comunicaciones. El software de Shield AI, probado ya en aplicaciones militares terrestres y aéreas, permite que un satélite pueda identificar amenazas, calcular trayectorias de evasión y coordinar acciones con otros dispositivos del entorno sin intervención humana directa.
El Departamento de Defensa estadounidense considera estas capacidades esenciales en el contexto actual, donde el espacio se perfila como un nuevo dominio estratégico y proliferan tanto los satélites comerciales como las plataformas potencialmente hostiles. La posibilidad de que un satélite pueda ejecutar maniobras defensivas automáticas o cooperar con otros en respuesta a intentos de interferencia o aproximaciones no autorizadas eleva notablemente la resiliencia del sistema espacial nacional.
Del dron al satélite: evolución del “AI pilot”
El software de piloto autónomo desarrollado por Shield AI fue concebido inicialmente para dotar a drones de la capacidad de operar en entornos densos y hostiles, como zonas urbanas o escenarios de combate, donde la toma de decisiones rápida y precisa resulta vital. Su arquitectura modular y escalable ha permitido adaptar el sistema a plataformas espaciales, donde los desafíos técnicos difieren por la ausencia de atmósfera, la microgravedad y la necesidad de cálculos orbitales complejos.
La colaboración con Sedaro es clave en este proceso de adaptación. La empresa estadounidense es pionera en el desarrollo de gemelos digitales, modelos virtuales que replican el comportamiento de satélites y constelaciones en condiciones realistas, permitiendo simular desde maniobras de proximidad hasta la coordinación de enjambres de satélites. Gracias a estas simulaciones, Shield AI podrá validar la robustez y eficacia de su software antes de su despliegue en órbita.
Tendencias globales y contexto internacional
El interés por la autonomía en el espacio se ha globalizado en los últimos años, con la irrupción de nuevas potencias espaciales y la proliferación de empresas privadas como SpaceX, Blue Origin o Virgin Galactic, que impulsan la innovación en todas las fases de las operaciones espaciales. En Europa, compañías como PLD Space avanzan en el desarrollo de lanzadores reutilizables, mientras que la NASA y la ESA exploran misiones cada vez más complejas a la Luna, Marte y exoplanetas, donde la autonomía de los sistemas se vuelve indispensable por los largos retrasos en las comunicaciones.
Este auge de la inteligencia artificial y la automatización en el espacio no solo afecta a la defensa, sino que tiene aplicaciones directas en la exploración y explotación comercial del entorno orbital. Por ejemplo, la coordinación de satélites para la observación de la Tierra, la recogida de datos científicos o la reparación automatizada en órbita son áreas donde los algoritmos de IA pueden marcar la diferencia.
Impulso para futuras generaciones de satélites
La colaboración entre Shield AI y Sedaro podría sentar las bases de una nueva generación de satélites autónomos, capaces de operar en constelaciones densas, gestionar recursos de forma eficiente y garantizar la seguridad frente a amenazas emergentes. Los primeros resultados de las simulaciones y pruebas en órbita están previstos para finales de año, y podrían influir en futuros programas tanto del Pentágono como de agencias civiles y empresas privadas de todo el mundo.
La integración de inteligencia artificial avanzada en satélites no solo refuerza la posición de Estados Unidos en la carrera espacial, sino que marca el inicio de una era en la que la autonomía y la resiliencia serán imprescindibles para el éxito de misiones en un entorno cada vez más congestionado y competitivo.
(Fuente: SpaceNews)
