Blue Origin culmina el año llevando al primer astronauta en silla de ruedas al espacio

El 20 de diciembre de 2023, Blue Origin marcó un nuevo hito en la historia de los vuelos espaciales tripulados al completar con éxito su última misión suborbital del año, transportando a bordo a seis pasajeros, entre los que se encontraba John McFall, el primer astronauta que utiliza silla de ruedas en viajar al espacio. El vuelo, que despegó desde el centro de lanzamiento de la compañía en el oeste de Texas, supone un avance fundamental en la accesibilidad del espacio y consolida la posición de Blue Origin en la vanguardia del turismo espacial.
La misión, denominada NS-24, empleó el vehículo New Shepard, el sistema reutilizable de Blue Origin diseñado específicamente para vuelos suborbitales. Desde su primer vuelo tripulado en julio de 2021 con el propio Jeff Bezos a bordo, New Shepard ha realizado una serie de misiones exitosas, transportando tanto turistas espaciales como experimentos científicos en trayectos que superan la línea de Kármán, el límite internacionalmente reconocido del espacio situado a 100 kilómetros de altitud.
En esta ocasión, la tripulación estuvo compuesta por seis pasajeros civiles, entre ellos John McFall, un atleta paralímpico británico que perdió una pierna en un accidente de moto a los 19 años. McFall, que actualmente trabaja como médico, fue seleccionado como participante en el programa de parastronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), orientado a explorar la viabilidad de vuelos espaciales para personas con discapacidades físicas. Su presencia a bordo de New Shepard no solo representa un logro personal, sino que también abre la puerta a futuras misiones espaciales más inclusivas.
El vuelo tuvo una duración aproximada de 11 minutos desde el lanzamiento hasta el aterrizaje. Durante ese tiempo, los pasajeros experimentaron varios minutos de ingravidez y pudieron observar la curvatura de la Tierra a través de las grandes ventanas panorámicas del módulo de la tripulación. El cohete New Shepard, equipado con un motor BE-3 alimentado por hidrógeno y oxígeno líquidos, ascendió de manera estable hasta alcanzar el apogeo suborbital antes de iniciar el descenso controlado. La cápsula aterrizó suavemente gracias a un sistema de paracaídas y retrocohetes, mientras que el propulsor, completamente reutilizable, regresó de forma autónoma a la plataforma de aterrizaje.
La misión NS-24 supone un avance significativo en la democratización del acceso al espacio. Hasta ahora, las condiciones físicas exigidas para volar al espacio han sido un obstáculo insalvable para muchas personas con discapacidades. Sin embargo, los vuelos suborbitales de empresas como Blue Origin y Virgin Galactic han abierto nuevas posibilidades, permitiendo que un espectro más amplio de la sociedad pueda experimentar el viaje espacial. El éxito del vuelo de McFall también servirá de referencia para la NASA, la ESA y otras agencias internacionales a la hora de diseñar futuras misiones tripuladas más inclusivas.
En el contexto global, la carrera por el turismo espacial sigue intensificándose. SpaceX, liderada por Elon Musk, continúa su desarrollo de vuelos orbitales tripulados y misiones lunares, mientras que Virgin Galactic, tras superar diversos retrasos técnicos, ha reanudado sus vuelos suborbitales comerciales con su nave SpaceShipTwo. Por su parte, la NASA avanza en el programa Artemis, cuyo objetivo es devolver astronautas a la superficie lunar en 2025, y empresas europeas como PLD Space han realizado este año importantes progresos en el desarrollo de lanzadores reutilizables desde suelo español, consolidando el papel de Europa en la industria espacial privada.
El año 2023 también ha sido notable en el campo de la exploración de exoplanetas, con la NASA y la Agencia Espacial Europea cosechando nuevos éxitos gracias a telescopios como el James Webb y el CHEOPS, que han permitido detectar atmósferas y posibles indicios de habitabilidad en planetas extrasolares.
El vuelo de Blue Origin pone de manifiesto cómo la colaboración público-privada y el avance de la tecnología están redefiniendo los límites de quién puede acceder al espacio, abriendo la puerta a una nueva era más diversa e inclusiva. Con la mirada puesta en 2024, se espera que el ritmo de lanzamientos y la innovación tecnológica sigan creciendo, acercando cada vez más el espacio a la sociedad en su conjunto.
La misión de hoy no solo ha supuesto un paso adelante para la accesibilidad, sino que también refuerza la visión de un futuro en el que el espacio sea verdaderamente para todos. Blue Origin cierra así un año clave y se prepara para nuevos retos en la próxima etapa de la exploración espacial.
(Fuente: SpaceNews)
