Ensayo general para Artemis II: NASA simula el día de lanzamiento con la tripulación en la Orión

En una jornada clave para el regreso de la humanidad a la Luna, la NASA ha completado con éxito un ensayo general de las actividades del día de lanzamiento para la misión Artemis II. Esta simulación, que se llevó a cabo en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy, en Florida, fue diseñada para poner a prueba todos los procedimientos y equipos que se emplearán cuando la tripulación realice el primer vuelo lunar tripulado en más de 50 años.
La jornada comenzó con la tradicional fase de «suit up», en la que los cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— se enfundaron en sus trajes espaciales especialmente diseñados para la misión Orión. Este procedimiento, que evoca las clásicas imágenes del programa Apolo, es mucho más que un trámite ceremonial: cada traje es revisado meticulosamente para garantizar la seguridad, la movilidad y la integridad de los sistemas de soporte vital, cruciales para el éxito de la misión.
Tras equiparse, la tripulación se desplazó hacia la plataforma de lanzamiento LC-39B a bordo de vehículos adaptados, simulando el trayecto exacto que realizarán el día real del despegue. Una vez en la rampa, los astronautas ascendieron por la torre de acceso y entraron en la cápsula Orión, realizando el procedimiento de «ingress». Este paso es uno de los momentos críticos, pues implica conectar los sistemas de soporte vital, comprobar las comunicaciones y asegurar que todos los dispositivos de emergencia estén listos para ser utilizados en caso necesario.
Con la tripulación ya situada en sus asientos dentro de Orión, el equipo de tierra realizó un simulacro completo de la cuenta regresiva, deteniéndose instantes antes del llamado T-0, el momento del encendido de motores. Este procedimiento permite verificar que todos los sistemas —tanto humanos como tecnológicos— están coordinados y preparados para responder ante cualquier eventualidad. Además, se ensayaron las posibles respuestas ante anomalías, como la evacuación de emergencia de la cápsula, un aspecto fundamental para la seguridad.
Artemis II representa el siguiente gran paso en la nueva era de exploración lunar liderada por Estados Unidos y sus socios internacionales. Tras el éxito de Artemis I, una misión no tripulada que orbitó la Luna y regresó a la Tierra en 2022, Artemis II será la primera misión tripulada del programa, con el objetivo de realizar un sobrevuelo lunar y probar todos los sistemas en condiciones reales. El lanzamiento está previsto para finales de 2025, aunque el calendario podría ajustarse en función de los resultados de estos ensayos y las revisiones técnicas pendientes.
Mientras la NASA avanza con Artemis, otras agencias y empresas privadas continúan impulsando la exploración espacial. SpaceX, por ejemplo, sigue desarrollando el sistema Starship, destinado no solo a la Luna, sino también a Marte y a misiones de transporte orbital de gran capacidad. Recientemente, la compañía realizó una nueva prueba de vuelo de Starship, con mejoras significativas en la recuperación y reutilización de la nave, un aspecto clave para abaratar los costes y aumentar la frecuencia de las misiones espaciales.
Blue Origin, la empresa fundada por Jeff Bezos, también ha anunciado avances en su cohete New Glenn, que podría realizar su vuelo inaugural a finales de este año. El objetivo de Blue Origin es convertirse en un actor principal en la logística espacial, tanto en la órbita baja terrestre como en futuras misiones lunares y más allá.
En Europa, la española PLD Space ha marcado un hito al completar el primer vuelo de su cohete MIURA 1, un proyecto pionero para el sector aeroespacial nacional y que sienta las bases para el futuro desarrollo de lanzadores reutilizables en el continente. La compañía ya trabaja en su próximo vehículo, MIURA 5, que buscará posicionarse en el competitivo mercado de lanzamientos de pequeños satélites.
Virgin Galactic, por su parte, ha retomado sus vuelos suborbitales comerciales, ofreciendo a clientes privados la experiencia de alcanzar el borde del espacio. Aunque su enfoque es turístico, la empresa explora nuevas aplicaciones científicas y tecnológicas para sus vehículos, abriendo oportunidades para la investigación en microgravedad.
En paralelo, la búsqueda de exoplanetas sigue arrojando descubrimientos fascinantes gracias a misiones como TESS, de la NASA, que ha identificado cientos de candidatos a planetas habitables en otros sistemas estelares. Estos hallazgos alimentan la esperanza de encontrar vida más allá de nuestro sistema solar y abren la puerta a futuras misiones de exploración interestelar.
El ensayo exitoso de Artemis II subraya la complejidad y el rigor necesarios para garantizar la seguridad y el éxito de las misiones tripuladas. La coordinación entre equipos, la validación de procedimientos y la integración de tecnologías innovadoras son elementos esenciales en esta nueva etapa de exploración. Con cada avance, la humanidad se acerca un poco más al gran objetivo de establecer una presencia sostenible en la Luna y, eventualmente, alcanzar Marte.
(Fuente: Spaceflight Now)
