El primer puerto espacial comercial de Canadá obtiene luz verde medioambiental

El avance del sector espacial canadiense ha dado un paso decisivo este mes con la aprobación ambiental del Atlantic Spaceport Complex (ASX), situado en la provincia de Nueva Escocia. El proyecto, liderado por la empresa privada Maritime Launch Services (MLS), se convierte así en el primer puerto espacial comercial del país en superar este requisito esencial, abriendo la puerta a una nueva era para la industria aeroespacial canadiense y para el acceso a órbita desde suelo nacional.
Un paso histórico para Canadá
Hasta la fecha, Canadá ha participado activamente en la exploración espacial, principalmente como socio de la NASA, la Agencia Espacial Europea y otras agencias internacionales, contribuyendo con instrumentación científica, la famosa robótica Canadarm y satélites de observación. Sin embargo, el país norteamericano carecía de un puerto espacial operativo propio para lanzamientos orbitales comerciales, dependiendo de infraestructuras extranjeras para la puesta en órbita de sus cargas útiles. El ASX, ubicado en el municipio de Canso, a orillas del Atlántico, busca revertir esta dependencia y posicionar a Canadá como actor relevante en el competitivo mercado global de lanzamientos espaciales.
La reciente aprobación ambiental, emitida tras un riguroso proceso de evaluación por parte de las autoridades federales y provinciales, garantiza que las operaciones del complejo cumplirán con las normativas en materia de protección de ecosistemas, gestión de residuos, emisiones atmosféricas y seguridad para las comunidades locales. Según el informe, el impacto ambiental se considera aceptable, siempre que se implementen las medidas de mitigación propuestas, lo que allana el camino para la siguiente fase de construcción e instalación de infraestructuras.
Características técnicas del Atlantic Spaceport Complex
El diseño del ASX contempla una plataforma de lanzamiento capaz de operar cohetes de clase media, con capacidad para colocar en órbita cargas de hasta 5.000 kilogramos. El complejo incluirá instalaciones de integración de vehículos, almacenamiento de combustible, sistemas de control y seguridad, así como hangares para la preparación de satélites y cargas útiles. La localización estratégica en la costa oriental de Canadá permite trayectorias de lanzamiento óptimas hacia órbitas polares y sincrónicas al sol, altamente demandadas por satélites de observación terrestre y constelaciones de telecomunicaciones.
El primer cliente previsto para utilizar las instalaciones es la empresa ucraniana Yuzhnoye, que planea lanzar su cohete Cyclone-4M desde el ASX. Este lanzador de dos etapas, propulsado por RP-1 y oxígeno líquido, ha sido adaptado a las necesidades del mercado comercial y promete una opción competitiva para misiones de pequeños y medianos satélites. Con el respaldo de MLS, se prevé que el primer lanzamiento de prueba tenga lugar a finales de 2025 o principios de 2026.
Contexto internacional y competencia
El desarrollo del ASX se enmarca en una tendencia global de crecimiento de puertos espaciales privados y comerciales. En Estados Unidos, SpaceX ha transformado las infraestructuras de lanzamiento en Florida y Texas, mientras Blue Origin opera desde sus propias instalaciones en Texas. La NASA, aunque sigue siendo el referente en ciencia y exploración, colabora estrechamente con el sector privado para la provisión de servicios de lanzamiento y carga útil. Europa también avanza con la construcción de nuevos puertos espaciales, como el de Andøya en Noruega y el futuro puerto espacial de Azores en Portugal, que aspiran a captar parte de la demanda de lanzamientos de satélites pequeños y medianos.
En España, la empresa PLD Space logró este año un hito histórico al convertirse en la primera compañía europea en lanzar con éxito un cohete suborbital propio, el Miura 1, desde el Centro de Experimentación de El Arenosillo (Huelva). El desarrollo del futuro Miura 5, capaz de alcanzar la órbita baja terrestre, posiciona a España en la vanguardia de la nueva era espacial comercial en Europa.
Implicaciones para el futuro de la industria espacial canadiense
La entrada en operación del ASX representa una oportunidad estratégica para la industria aeroespacial canadiense. Se prevé que el complejo genere cientos de empleos directos e indirectos, fomente la inversión en tecnología e innovación y facilite la creación de un ecosistema nacional de proveedores y startups vinculadas al sector espacial. Además, permitirá al país reducir su dependencia de lanzadores y puertos extranjeros, incrementando su autonomía y competitividad.
A largo plazo, la disponibilidad de lanzamientos desde suelo canadiense podría incentivar la creación de nuevas constelaciones de satélites de comunicaciones, observación y aplicaciones científicas, así como la participación en misiones internacionales de exploración lunar o interplanetaria. El respaldo del gobierno federal y provincial, junto con la colaboración público-privada, será clave para consolidar esta infraestructura y afrontar los retos regulatorios, técnicos y comerciales que plantea la dinámica industria espacial actual.
Con la aprobación medioambiental del Atlantic Spaceport Complex, Canadá da un paso firme hacia el liderazgo en el sector de lanzamientos comerciales y se suma a la pujante carrera global por el acceso al espacio.
(Fuente: NASASpaceflight)
