La misión Artemis II: la tripulación se prepara para devolver a la humanidad a la Luna

En un ambiente cargado de expectación y preparación meticulosa, los cuatro astronautas seleccionados para la misión Artemis II han dado un paso más en su entrenamiento, acercando a la humanidad al esperado retorno a la Luna. La tripulación, compuesta por los astronautas de la NASA Christina Koch, Victor Glover y Reid Wiseman, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), participó recientemente en un ejercicio clave en el Centro Espacial Kennedy que simula el acceso real a la nave Orión sobre el lanzador móvil, un ensayo fundamental antes de la misión tripulada alrededor de nuestro satélite natural.
Artemis II representa la primera misión tripulada del ambicioso programa Artemis de la NASA, concebido para establecer una presencia humana sostenida en la Luna y, a largo plazo, preparar el camino hacia la exploración tripulada de Marte. Tras el éxito de Artemis I, que envió la nave Orión en una órbita lunar sin tripulación y demostró la fiabilidad de los sistemas principales, Artemis II será la primera vez en más de cinco décadas que astronautas abandonarán la órbita terrestre baja en dirección a la Luna.
Los protagonistas de esta histórica misión son, además, un reflejo de la diversidad y la cooperación internacional que caracteriza la nueva era de la exploración espacial. Christina Koch, ingeniera eléctrica y veterana de la Estación Espacial Internacional, será la primera mujer en volar más allá de la órbita baja de la Tierra. Victor Glover, piloto de cazas y también experimentado en misiones espaciales, se convertirá en el primer astronauta afroamericano en participar en una misión lunar. Jeremy Hansen, piloto de la Real Fuerza Aérea Canadiense, será el primer canadiense en viajar hacia el espacio profundo, mientras que Reid Wiseman, con experiencia previa como comandante de la ISS, liderará la tripulación en esta odisea moderna.
El reciente ensayo realizado en el Kennedy Space Center simuló paso a paso el día del lanzamiento. Acompañados por Bill Owens, miembro del Closeout Crew, los astronautas ascendieron a la plataforma de lanzamiento a una altura de más de 80 metros, recorriendo el trayecto desde el ascensor hasta la escotilla de la nave Orión. Este procedimiento, conocido como «Dry Dress Rehearsal», es esencial para familiarizar a la tripulación con el entorno y las operaciones de emergencia, permitiendo identificar y corregir cualquier inconveniente antes del lanzamiento real, previsto para finales de 2024 o principios de 2025.
La nave Orión, construida por Lockheed Martin, está concebida para transportar a la tripulación de manera segura más allá de la órbita terrestre, con sistemas de soporte vital, protección contra la radiación y capacidad de reentrada atmosférica a alta velocidad. El vehículo será lanzado atop el potente cohete Space Launch System (SLS), desarrollado por la NASA y considerado el cohete más potente jamás construido, capaz de transportar más de 70 toneladas a la órbita lunar en su configuración inicial.
El vuelo de Artemis II durará aproximadamente diez días y llevará a la tripulación en una trayectoria de sobrevuelo lunar, sin alunizaje, pero con todos los sistemas del conjunto SLS-Orión funcionando en modo real. El objetivo principal es probar los sistemas de soporte vital, las comunicaciones y los procedimientos de navegación en el entorno lunar, además de recopilar datos biomédicos y de comportamiento de los astronautas para futuras misiones de mayor duración y complejidad.
El programa Artemis es la respuesta de la NASA y sus socios internacionales, como la ESA, la CSA y la JAXA, al renovado interés por la exploración lunar, en competencia abierta con la pujanza de las empresas privadas como SpaceX y Blue Origin. SpaceX, por su parte, avanza en el desarrollo de la nave Starship, que será crucial para el alunizaje de Artemis III y para los ambiciosos planes de colonización lunar y marciana. Blue Origin, con su módulo lunar Blue Moon, también aspira a participar en el suministro logístico y en futuras misiones de exploración.
En Europa, la empresa española PLD Space se posiciona como uno de los referentes en el lanzamiento de pequeños satélites, mientras Virgin Galactic continúa impulsando la industria del turismo suborbital, abriendo el acceso al espacio a nuevos perfiles de astronautas.
En paralelo a estos avances, la exploración de exoplanetas y el creciente número de agencias espaciales nacionales y privadas ponen de manifiesto que la nueva carrera espacial es más global, diversa y tecnológica que nunca. El regreso de la humanidad a la Luna, liderado por el equipo de Artemis II, servirá como trampolín para la exploración científica, el desarrollo tecnológico y la cooperación internacional en el espacio profundo.
La cuenta atrás para Artemis II continúa, simbolizando la determinación colectiva de la humanidad por explorar más allá de nuestro mundo y descubrir los secretos del universo. (Fuente: NASA)
