Innovadora célula solar de perovskita semitransparente promete revolucionar la integración de energía solar en la arquitectura

Un equipo de investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha logrado un importante avance en el desarrollo de células solares: han diseñado una célula solar semitransparente y flexible a base de perovskita, capaz de generar electricidad mientras permite el paso de la luz y el control del color percibido. Esta tecnología, liderada por los profesores Lioz Etgar y Shlomo Magdassi del Instituto de Química y el Centro de Nanociencia y Nanotecnología de la Universidad, podría transformar la manera en la que los edificios aprovechan la energía solar, abriendo la puerta a una integración mucho más estética y versátil de los paneles solares en ventanas, fachadas y superficies curvas.
Este avance responde a una demanda creciente en el sector de la construcción y la arquitectura sostenible: la necesidad de sistemas de generación de energía renovable que no solo sean eficientes, sino que también se integren de forma armoniosa en el entorno urbano y arquitectónico. Hasta ahora, la mayoría de los paneles solares tradicionales, basados principalmente en silicio, presentan limitaciones significativas en cuanto a flexibilidad y transparencia, dificultando su incorporación en elementos arquitectónicos como ventanas o muros cortina.
Las células solares de perovskita, desarrolladas en la última década, han irrumpido con fuerza en el panorama de la energía solar gracias a su alta eficiencia de conversión y su fabricación potencialmente más económica. El material de perovskita, una estructura cristalina compuesta por una mezcla de metales y haluros, ha demostrado un crecimiento exponencial en su rendimiento, acercándose e incluso superando en algunos ensayos la eficiencia de las células de silicio convencionales.
Sin embargo, conseguir que estas células sean a la vez eficientes, semitransparentes y flexibles ha sido un desafío técnico considerable. El grupo liderado por Etgar y Magdassi ha logrado una solución innovadora mediante la ingeniería de los materiales y la optimización de los procesos de depósito de la perovskita sobre sustratos flexibles. El resultado es una célula solar que puede adaptarse a superficies curvas, como cúpulas o fachadas onduladas, y que permite controlar el grado de transmisión de la luz, así como el color que se percibe desde el interior del edificio. Esto último es especialmente relevante para el diseño arquitectónico, ya que proporciona a los arquitectos y diseñadores una herramienta más para crear espacios luminosos y agradables sin renunciar a la eficiencia energética.
El potencial de esta tecnología es enorme. De hecho, la integración de células solares en elementos arquitectónicos podría transformar edificios enteros en fuentes activas de energía, reduciendo de forma significativa el consumo energético y la huella de carbono de las ciudades. Según los investigadores, el proceso de fabricación desarrollado es compatible con técnicas de impresión industrial, lo que facilitaría una producción a gran escala y un coste competitivo frente a las tecnologías actuales.
Este avance se suma a una oleada de innovaciones en el sector aeroespacial y energético en los últimos meses. Por ejemplo, SpaceX sigue marcando récords con sus lanzamientos y ha anunciado nuevos contratos para el despliegue de satélites de observación terrestre. Blue Origin, por su parte, avanza en el desarrollo de su cohete New Glenn, que promete ampliar el acceso al espacio para cargas comerciales y científicas. Mientras tanto, la NASA ha puesto en marcha nuevas misiones de exploración planetaria, y la española PLD Space prepara la siguiente generación de cohetes reutilizables para lanzamientos suborbitales y orbitales desde Europa.
En el contexto de la exploración de exoplanetas, la mejora de los paneles solares es también una prioridad para las futuras misiones robóticas y tripuladas. La eficiencia, flexibilidad y capacidad de adaptación a distintos ambientes que ofrecen las células de perovskita semitransparentes pueden resultar cruciales para abastecer de energía a bases lunares, hábitats marcianos o sondas de largo recorrido.
En definitiva, la célula solar semitransparente y flexible desarrollada en la Universidad Hebrea de Jerusalén representa un paso decisivo hacia la integración total de la energía solar en la vida cotidiana y en la infraestructura urbana. Además, su potencial aplicación en el sector aeroespacial refuerza la importancia de la colaboración entre la investigación fundamental y la industria tecnológica, tanto pública como privada, para afrontar los retos energéticos y medioambientales del futuro.
(Fuente: SpaceDaily)
