El satélite LIDE de Tyvak International culmina con éxito sus primeras pruebas 5G en órbita

El sector espacial europeo ha marcado un nuevo hito con el satélite LIDE (Live Demonstration), una misión CubeSat de 12 unidades desarrollada por Tyvak International, filial de Terran Orbital con sede en Turín, Italia. Lanzado el 23 de julio de 2025, LIDE ha completado con éxito sus primeros meses de operaciones en órbita, destacando especialmente por las pruebas iniciales de conectividad 5G, lo que abre la puerta a una nueva era en las telecomunicaciones espaciales.
Un CubeSat de última generación
El LIDE representa una evolución significativa en el diseño y funcionalidad de los CubeSats, pequeños satélites modulares que, desde su introducción a principios de los años 2000, han revolucionado el acceso al espacio por su bajo coste y versatilidad. Con una configuración de 12U —lo que equivale a unas dimensiones aproximadas de 20 x 20 x 30 centímetros—, el LIDE no solo incrementa la capacidad de carga útil respecto a los CubeSats tradicionales de 1U o 3U, sino que incorpora sistemas avanzados de comunicación, propulsión y gestión energética.
El principal objetivo de la misión es la validación de tecnologías de telecomunicaciones 5G en un entorno orbital, un paso esencial para el desarrollo de futuras constelaciones de satélites de comunicaciones de baja latencia y alta velocidad. La integración de equipos 5G en satélites de pequeño tamaño supone un reto técnico considerable, dada la limitación de espacio, energía y disipación térmica en este tipo de plataformas.
Primeras pruebas de conectividad 5G en órbita
Durante estos primeros meses tras su despliegue, el satélite LIDE ha ejecutado con éxito una serie de pruebas técnicas centradas en comprobar la viabilidad de la transmisión y recepción de datos utilizando estándares 5G desde el espacio. Estas pruebas incluyeron la transmisión de datos a estaciones terrestres equipadas con infraestructura 5G, así como experimentos de interoperabilidad con redes terrestres convencionales.
Los resultados iniciales han sido alentadores: el LIDE logró establecer enlaces estables, con tasas de transferencia de datos significativamente superiores a las obtenidas con tecnologías previas. Además, se verificó la baja latencia en las comunicaciones, algo crucial para aplicaciones como el Internet de las Cosas (IoT) global, telemedicina, vehículos autónomos y comunicaciones críticas en situaciones de emergencia, donde la inmediatez de la transmisión es vital.
Contexto internacional y relevancia para la industria
La consecución de estos hitos técnicos por parte de Tyvak International sitúa a Europa en la vanguardia de la integración de redes móviles avanzadas con la infraestructura espacial. En los últimos años, otras compañías como SpaceX y Blue Origin han impulsado el despliegue de constelaciones de satélites de comunicaciones (Starlink y Kuiper, respectivamente), si bien hasta ahora el foco había estado en la banda ancha convencional y no tanto en la tecnología 5G específicamente.
Por su parte, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) han colaborado en proyectos de investigación sobre comunicaciones ópticas e integración de redes satelitales, pero el LIDE supone una de las primeras demostraciones prácticas de 5G en órbita baja terrestre (LEO) por parte de una empresa europea. Este avance encaja dentro de la tendencia global hacia la «convergencia espacio-tierra», donde las fronteras entre las redes de telecomunicaciones terrestres y espaciales se desdibujan, permitiendo servicios de cobertura verdaderamente planetaria.
Implicaciones para el futuro de las telecomunicaciones espaciales
El éxito del LIDE abre la puerta a un nuevo paradigma en el que las próximas constelaciones de satélites podrán ofrecer servicios de 5G y, en el futuro, 6G, directamente desde el espacio, complementando y extendiendo la cobertura de las redes existentes en superficie. Esto permitirá conectar regiones remotas, marítimas o rurales donde el despliegue de infraestructura física resulta inviable o antieconómico.
Además, la validación de la tecnología en un CubeSat como LIDE demuestra que es posible miniaturizar y adaptar los equipos 5G para su funcionamiento en entornos extremos, lo que reducirá los costes y facilitará el escalado de futuras constelaciones. La experiencia adquirida en esta misión será especialmente valiosa para la industria europea, que podrá competir en igualdad de condiciones con gigantes estadounidenses y asiáticos en el pujante mercado de las telecomunicaciones satelitales.
Perspectivas de futuro
Tyvak International prevé una segunda fase de la misión LIDE, en la que se ampliarán las pruebas con mayor número de estaciones terrestres y se experimentará con nuevas aplicaciones, como la transmisión de vídeo en tiempo real y la interconexión de dispositivos IoT en movilidad global. Asimismo, se espera que otras empresas europeas y españolas, como PLD Space, puedan beneficiarse de estos avances y acelerar el desarrollo de sus propias plataformas de lanzamiento y servicios satelitales.
En definitiva, el éxito del LIDE marca un antes y un después en la integración de tecnologías móviles y espacio, y su impacto se dejará sentir en múltiples sectores industriales y sociales en los próximos años.
(Fuente: SpaceNews)
