La NASA ultima los preparativos para enviar astronautas más lejos que nunca con Artemis II

La agencia espacial estadounidense se encuentra en la recta final para realizar una de las misiones tripuladas más ambiciosas de la historia reciente: Artemis II. Según ha confirmado la NASA, el lanzamiento tendrá lugar en las próximas semanas, sentando las bases para el regreso humano a la Luna y abriendo la puerta a futuras expediciones hacia Marte.
Artemis II será la segunda misión del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y, a largo plazo, preparar el salto hacia el planeta rojo. A diferencia de Artemis I, que se completó en 2022 como un vuelo no tripulado de prueba, la nueva misión llevará a bordo a cuatro astronautas que viajarán alrededor de la Luna, llegando más lejos que cualquier otra tripulación anterior.
Una tripulación internacional para una misión histórica
El equipo que formará parte de Artemis II está compuesto por tres astronautas estadounidenses y uno canadiense, reflejando el carácter internacional de la cooperación espacial en la actualidad. Los seleccionados son Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch (especialista de misión) y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Koch, además, será la primera mujer que viaje tan lejos de la Tierra y Hansen, el primer no estadounidense en realizar una misión lunar.
El objetivo principal de Artemis II es probar, en condiciones reales, los sistemas de soporte vital, navegación y comunicación de la cápsula Orion, así como la integración con el megacohete SLS (Space Launch System). Durante aproximadamente diez días de misión, los astronautas rodearán la Luna, alcanzando una distancia máxima de unos 8.900 kilómetros más allá de la cara oculta, superando el récord establecido por el Apolo 13.
Tecnología y legado: de Apolo a Artemis
El programa Artemis representa un salto tecnológico respecto al histórico proyecto Apolo. El SLS, con más de 98 metros de altura y capacidad para generar 3,9 millones de kilogramos de empuje, es el lanzador más potente construido hasta la fecha. La cápsula Orion incorpora sistemas de seguridad y habitabilidad de última generación, incluyendo protección contra radiación, soporte vital avanzado y comunicaciones de alta velocidad.
La misión también permitirá validar el escudo térmico de Orion durante la reentrada a la atmósfera terrestre a velocidades próximas a los 40.000 km/h, un desafío técnico crucial para garantizar la seguridad de futuras misiones, incluidas las que impliquen aterrizaje en la superficie lunar.
El renacimiento de la exploración lunar: alianzas públicas y privadas
El contexto actual de la exploración espacial se caracteriza por una intensa colaboración entre agencias públicas y empresas privadas. SpaceX, dirigida por Elon Musk, desempeña un papel central en el desarrollo del módulo lunar Starship, que será clave para los alunizajes tripulados de Artemis III y posteriores. Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, también se ha adjudicado contratos para desarrollar sistemas de aterrizaje alternativos.
La NASA, por su parte, ha impulsado el programa CLPS (Commercial Lunar Payload Services), que permite a empresas privadas como Astrobotic o Intuitive Machines enviar cargas útiles científicas a la Luna. Estos esfuerzos, junto a la contribución europea en el Módulo de Servicio de Orion, evidencian una nueva era de cooperación internacional y empresarial en la exploración espacial.
España y el auge de la industria aeroespacial europea
En el ámbito europeo, destaca el auge de nuevas empresas como PLD Space, con sede en Elche, que está desarrollando lanzadores reutilizables para cargas ligeras y ya ha realizado pruebas exitosas con su cohete Miura 1. La Agencia Espacial Europea (ESA) también colabora estrechamente con la NASA en Artemis y prepara su propio programa lunar, incluyendo el desarrollo del módulo lunar europeo EL3.
Por otro lado, el sector de los vuelos suborbitales turísticos ha vivido un impulso con Virgin Galactic, que recientemente ha realizado vuelos comerciales llevando turistas al límite del espacio, y Blue Origin, que prepara su retorno tras la pausa de su New Shepard.
Exoplanetas y ciencia en la frontera del conocimiento
Mientras prosigue la conquista de la Luna, la investigación en torno a exoplanetas continúa avanzando con misiones como TESS y el telescopio espacial James Webb, ambos de la NASA. Estos instrumentos han permitido identificar miles de exoplanetas, algunos potencialmente habitables, y estudiar en profundidad sus atmósferas, acercando el sueño de encontrar vida más allá de nuestro sistema solar.
Un futuro prometedor para la exploración humana
El inminente vuelo de Artemis II constituye un hito para la humanidad y un punto de inflexión en la exploración tripulada del espacio. No solo simboliza el retorno a la Luna después de más de medio siglo, sino que marca el comienzo de una nueva era, en la que la colaboración internacional y la innovación tecnológica serán determinantes para desvelar los secretos del cosmos y preparar la llegada a Marte.
La expectación es máxima y el mundo entero seguirá de cerca cada paso de la misión. Si todo marcha según lo previsto, Artemis II sentará las bases para que, en los próximos años, los seres humanos vuelvan a pisar la superficie lunar y, quizá, se aventuren algún día más allá de los límites conocidos.
(Fuente: NASA)
