Ariane 64 despegará el 12 de febrero, marcando un nuevo hito en el acceso europeo al espacio

La industria aeroespacial europea está a punto de vivir un momento decisivo con el anuncio de Arianespace: el primer lanzamiento del Ariane 64, la versión más potente y ambiciosa de su nueva familia de cohetes, tendrá lugar el próximo 12 de febrero desde el Centro Espacial de la Guayana Francesa. Tras el exitoso vuelo inaugural del sistema Ariane 6 en julio de 2024, este nuevo despegue con la configuración de cuatro aceleradores sólidos supone una apuesta clave para el futuro de la autonomía espacial europea.
El Ariane 6, el nuevo caballo de batalla de Arianespace, ha sido concebido como el sucesor directo del emblemático Ariane 5, que durante más de dos décadas fue el pilar fundamental del acceso de Europa al espacio. El Ariane 5, con una impecable hoja de servicios y más de un centenar de misiones a sus espaldas, realizó su último lanzamiento en 2023, dejando paso a la nueva generación de lanzadores. El Ariane 6 llega en dos versiones principales: Ariane 62, equipado con dos aceleradores laterales, y Ariane 64, que incorpora cuatro, aumentando significativamente su capacidad de carga.
La versión Ariane 64 es especialmente relevante por su capacidad de colocar hasta 11,5 toneladas en órbita de transferencia geoestacionaria (GTO), el tipo de órbita preferido para los grandes satélites de comunicaciones y misiones científicas de gran envergadura. Esta capacidad sitúa al Ariane 64 en competencia directa con lanzadores de última generación como el Falcon Heavy de SpaceX o el New Glenn de Blue Origin, ambos en plena expansión de sus carteras de clientes institucionales y comerciales.
El debut del Ariane 6 en julio de 2024 supuso una auténtica prueba de fuego para la industria espacial europea, que llevaba varios años enfrentándose a retrasos y sobrecostes en el desarrollo del programa. La presión aumentó tras la retirada del Ariane 5 y la pérdida de acceso a los lanzadores rusos Soyuz, una consecuencia directa de la crisis geopolítica desencadenada por la invasión de Ucrania. La Agencia Espacial Europea (ESA) y Arianespace se vieron obligadas a acelerar la puesta en marcha del Ariane 6 para garantizar la continuidad de servicios críticos, como el lanzamiento de satélites meteorológicos, misiones científicas y la infraestructura de navegación europea Galileo.
Durante 2025, Arianespace ha programado al menos cuatro lanzamientos adicionales del Ariane 6, consolidando la transición hacia esta nueva era. Entre las cargas útiles previstas figuran satélites para la ESA y otras agencias europeas, así como misiones comerciales y científicas, en un entorno cada vez más competitivo marcado por la irrupción de nuevos actores privados. Empresas como SpaceX, con su exitoso Falcon 9 y el cada vez más frecuente uso del Falcon Heavy, y Blue Origin, que prepara el debut de su propio lanzador pesado, están redefiniendo las reglas del juego con lanzamientos más frecuentes y precios más ajustados gracias a la reutilización.
El desarrollo del Ariane 6, sin embargo, sigue apostando por la fiabilidad y la robustez, dos señas de identidad de la industria aeroespacial europea. Aunque no es reutilizable como los modelos de SpaceX, incorpora innovaciones en su sistema de propulsión, con motores Vulcain 2.1 y Vinci que mejoran la eficiencia y flexibilidad en órbita. Además, el diseño modular permite adaptar el lanzador a las necesidades de cada misión, optimizando costes y configuraciones para cargas ligeras, medianas o pesadas.
El avance del Ariane 6 se produce en un contexto de intensificación de la competencia global. En España, la empresa PLD Space ha logrado hitos importantes con el lanzamiento de su cohete MIURA 1 y aspira a posicionarse en el segmento de lanzadores ligeros, mientras que Virgin Galactic continúa avanzando en el turismo suborbital y la NASA mantiene un ambicioso calendario de misiones a la Luna y Marte. El descubrimiento de exoplanetas y el auge de las constelaciones de satélites, como Starlink de SpaceX o Kuiper de Amazon, están impulsando la demanda de lanzadores versátiles y fiables a escala mundial.
El lanzamiento del Ariane 64 el 12 de febrero será observado con gran atención por la comunidad internacional, pues marcará la entrada definitiva de Europa en la nueva carrera por el acceso al espacio. Si la misión resulta exitosa, la ESA y Arianespace habrán dado un paso crucial para afianzar la soberanía tecnológica europea y mantener su posición en el exigente mercado global de lanzamientos.
El futuro del acceso europeo al espacio depende en buena medida del éxito de este nuevo lanzador, que representa años de esfuerzo, innovación y colaboración entre los principales países del continente. Con el Ariane 64, Europa aspira a seguir siendo una potencia espacial capaz de afrontar los retos científicos, comerciales y estratégicos del siglo XXI.
(Fuente: European Spaceflight)
