Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

Noticias

China prueba con éxito el motor del primer cohete reutilizable Long March 12B

China prueba con éxito el motor del primer cohete reutilizable Long March 12B

La industria espacial global ha vivido otro hito relevante con la prueba estática del motor de la primera etapa del Long March 12B, el nuevo cohete reutilizable desarrollado por la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (China Aerospace Science and Technology Corp, CASC). El ensayo, realizado en el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el noroeste del país, marca un paso determinante hacia el debut de este vehículo lanzador, que promete situar a China en la vanguardia del acceso flexible y sostenible al espacio.

El Long March 12B es la más reciente propuesta del gigante asiático para sumarse a la tendencia internacional de reutilización de etapas, una tecnología que, hasta ahora, ha sido liderada principalmente por empresas como SpaceX y, en menor medida, Blue Origin. El objetivo esencial de la reutilización es reducir drásticamente el coste por lanzamiento y aumentar la frecuencia de misiones, dos factores clave para consolidar la presencia humana y tecnológica fuera de la Tierra.

Durante la prueba de encendido estático, los motores de la primera etapa se pusieron en funcionamiento el pasado viernes por la tarde, manteniendo una combustión sostenida mientras los equipos de tierra monitorizaban en tiempo real parámetros como la presión de la cámara, el caudal de combustible, la estabilidad térmica y la respuesta de los sistemas de control. Este tipo de ensayo es fundamental antes de cualquier vuelo inaugural, ya que simula las condiciones reales de un lanzamiento y permite identificar posibles ajustes en el diseño o el software de control antes de que el cohete despegue realmente.

La apuesta de China por la reutilización

La reutilización de etapas ha revolucionado el sector espacial en la última década, especialmente gracias a los éxitos de SpaceX con sus cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, que han demostrado la viabilidad de recuperar y relanzar la primera etapa tras cada misión. Blue Origin, por su parte, también ha avanzado en este terreno con su vehículo suborbital New Shepard y el desarrollo del futuro New Glenn, que apunta a competir en lanzamientos orbitales reutilizables.

El Long March 12B se enmarca en esta ola innovadora, integrando motores y sistemas estructurales rediseñados para soportar las exigencias de la reentrada atmosférica y el aterrizaje controlado, aunque todavía no se han desvelado detalles precisos sobre si la recuperación se realizará mediante retropropulsión vertical, como en los Falcon, o mediante sistemas alternativos como paracaídas o alas desplegables.

Desde sus inicios en la década de 1970, la familia de cohetes Long March (Chang Zheng, en chino) ha sido la columna vertebral del programa espacial chino, con decenas de variantes y centenares de lanzamientos exitosos. Sin embargo, hasta ahora, todos sus modelos eran desechables, lo que suponía un coste elevado y una acumulación de etapas caídas en zonas despobladas. El Long March 12B representa, por tanto, un giro estratégico hacia un modelo más eficiente, alineado con la hoja de ruta establecida por la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA) para reducir el impacto ambiental y mejorar la competitividad internacional.

Comparativa con otras iniciativas globales

Mientras China avanza en su carrera por cohetes reutilizables, el resto del mundo no se queda atrás. SpaceX sigue batiendo récords de lanzamientos rápidos y reutilización, con el Falcon 9 ya superando varias decenas de vuelos por etapa, y aspira a llevar la reutilización al siguiente nivel con la nave Starship, actualmente en fase de pruebas. Blue Origin, tras el éxito de sus vuelos turísticos suborbitales, prevé estrenar el New Glenn en 2025 o 2026, con una primera etapa diseñada para ser reutilizada al menos 25 veces.

En Europa, la empresa española PLD Space se ha sumado a esta tendencia con el desarrollo del cohete Miura 1, que recientemente realizó su primer vuelo suborbital con recuperación, y trabaja ya en el Miura 5, un lanzador orbital de pequeñas cargas parcialmente reutilizable. Virgin Galactic, por otro lado, sigue apostando por el turismo espacial con sus vuelos suborbitales, mientras la NASA y otras agencias públicas exploran soluciones híbridas y colaboraciones con el sector privado para mantener el liderazgo científico y tecnológico.

El futuro de la exploración espacial

La prueba exitosa del motor del Long March 12B no solo refuerza la posición china en el sector, sino que anticipa una etapa de competencia más intensa en el acceso al espacio, con una progresiva transición de lanzadores desechables a vehículos reutilizables en todo el mundo. Esta tendencia facilitará la proliferación de satélites, la exploración de exoplanetas, el establecimiento de estaciones lunares y, eventualmente, las misiones tripuladas a Marte y otros destinos.

A medida que la tecnología madure y los costes disminuyan, tanto las agencias públicas como las empresas privadas podrán abordar proyectos más ambiciosos, desde la búsqueda de vida en otros mundos hasta la explotación de recursos espaciales y la instalación de hábitats fuera de la Tierra.

En definitiva, el primer encendido estático del Long March 12B marca un avance crucial para el programa espacial chino y consolida la reutilización como norma en la nueva era de la exploración y la industria espacial global.

(Fuente: SpaceDaily)