Sodern impulsa su expansión global con una planta de seguimiento estelar en Colorado

La industria aeroespacial internacional continúa dinamizándose con la decisión de Sodern, el reputado fabricante francés de sistemas de seguimiento estelar y cámaras de alta precisión, de establecer una nueva planta de producción en Colorado, Estados Unidos. Esta estrategia, que marca un hito en la historia de la compañía gala, no solo refuerza su presencia en el mercado norteamericano, sino que también responde a una demanda creciente de tecnología avanzada en navegación espacial tanto por parte de agencias públicas como de empresas privadas.
Sodern, filial del grupo francés ArianeGroup, es conocida mundialmente por sus “star trackers” o seguidores estelares, dispositivos ópticos fundamentales para la orientación y estabilización de satélites y vehículos espaciales. Estos sistemas permiten a las naves determinar su posición exacta en el espacio a partir del reconocimiento y análisis de las posiciones relativas de las estrellas. La fiabilidad y precisión de los productos de Sodern han hecho que sean utilizados en centenares de misiones, desde satélites de observación terrestre hasta naves de exploración interplanetaria.
La nueva instalación en Colorado, cuyo emplazamiento definitivo se anunciará en los próximos meses, estará dedicada principalmente a la fabricación de seguidores estelares de última generación. Con esta iniciativa, Sodern busca consolidar lazos con la industria aeroespacial estadounidense, facilitando la colaboración directa con gigantes del sector como SpaceX, Blue Origin y la NASA, además de empresas emergentes y contratistas locales.
El contexto actual resulta especialmente propicio para este movimiento estratégico. La demanda de satélites y vehículos espaciales ha crecido exponencialmente en la última década, impulsada por la proliferación de constelaciones de satélites de comunicaciones, la exploración de exoplanetas y el auge de nuevas iniciativas comerciales tanto en órbita baja terrestre como en destinos más lejanos. Empresas como SpaceX, con su constelación Starlink y su programa Starship, y Blue Origin, con proyectos como New Glenn y Blue Moon, requieren sistemas de navegación cada vez más sofisticados y fiables para garantizar el éxito de sus misiones.
Por su parte, la NASA mantiene su apuesta por misiones de exploración remota y robótica, como el programa Artemis de retorno a la Luna o los estudios sobre Marte y exoplanetas. En todos estos casos, la navegación autónoma y precisa es un pilar fundamental, y los seguidores estelares de Sodern pueden desempeñar un papel crucial.
Cabe destacar que la tecnología de seguimiento estelar ha experimentado una evolución notable desde sus primeras implementaciones en las misiones Apolo de los años 60 y 70, cuando los astronautas utilizaban sextantes ópticos para orientarse mediante las estrellas. Los sistemas actuales, como los que desarrolla Sodern, integran cámaras digitales de alta sensibilidad, algoritmos de procesamiento de imagen avanzados e inteligencia artificial, lo que permite calcular la actitud de la nave en cuestión de segundos y con una precisión de décimas de grado.
La expansión de Sodern también representa un paso más en la internacionalización de la industria espacial europea, que tradicionalmente ha contado con una fuerte presencia en el sector institucional, pero que ahora busca ganar terreno en el competitivo mercado estadounidense. En este sentido, la colaboración entre empresas como Sodern y compañías punteras de Estados Unidos puede contribuir a acelerar el desarrollo de nuevas generaciones de satélites, sondas y vehículos espaciales.
Al mismo tiempo, la decisión de instalarse en Colorado no es casual. Este estado se ha consolidado como uno de los principales polos aeroespaciales de Estados Unidos, alberga a empresas de referencia y centros de investigación de primer nivel, y dispone de una fuerza laboral especializada en ingeniería, óptica y tecnología avanzada. La planta de Sodern prevé generar decenas de empleos cualificados en los próximos años y servirá como plataforma para futuras colaboraciones trasatlánticas.
Con este movimiento, Sodern se posiciona a la vanguardia en la producción de sistemas de navegación espacial, reforzando su papel como proveedor clave para los grandes actores internacionales y contribuyendo a que la próxima generación de vehículos, satélites y misiones científicas dispongan de la tecnología más puntera disponible. La apertura de la fábrica en Colorado representa, por tanto, no solo un avance para la empresa francesa, sino también una señal del dinamismo y la cooperación en el sector espacial global.
(Fuente: SpaceNews)
