Ensayos de aterrizaje del ExoMars: Europa afina su llegada al planeta rojo

En el marco de la ambiciosa misión ExoMars, ingenieros europeos intensifican los preparativos para lograr un aterrizaje seguro en Marte, poniendo a prueba el módulo de descenso mediante simulaciones meticulosas en condiciones que imitan la superficie marciana. Este programa, coordinado entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia rusa Roscosmos, representa uno de los mayores retos tecnológicos que afronta la exploración planetaria europea en la última década.
**Un descenso de precisión en Marte**
Uno de los mayores desafíos al intentar aterrizar en Marte es la naturaleza engañosa de su atmósfera: demasiado delgada para frenar eficazmente con paracaídas convencionales, pero lo suficientemente densa como para causar turbulencias y calentar peligrosamente cualquier nave que intente penetrarla. Para garantizar el éxito, los equipos de ExoMars han desarrollado un módulo de descenso de cuatro patas, diseñado para absorber el impacto y soportar las difíciles condiciones del planeta rojo.
En los últimos meses, los ingenieros han sometido una estructura básica o “esqueleto” del módulo a una serie de pruebas de caída controladas desde diferentes alturas y a distintas velocidades. Estas pruebas, realizadas sobre materiales que reproducen las características del regolito y la roca marciana, permiten ajustar los sistemas de amortiguación y los algoritmos de control para maximizar la estabilidad y evitar daños estructurales.
El módulo de descenso, fabricado con materiales compuestos avanzados y aleaciones ultraligeras, incorpora sensores capaces de recoger datos en tiempo real durante el impacto. Estos datos son analizados por superordenadores para refinar los modelos predictivos y optimizar el diseño final de la nave.
**Lecciones de la historia: éxitos y fracasos en Marte**
Aterrizar en Marte ha sido históricamente una de las tareas más complicadas para cualquier agencia espacial. La NASA, líder indiscutible en este terreno, ha sufrido y aprendido de varios fracasos, como el fallido Mars Polar Lander en 1999 o el reciente incidente con la nave Schiaparelli de la ESA en 2016, que se estrelló debido a un error en el software de navegación. Sin embargo, la NASA ha conseguido notables éxitos con sus rovers Spirit, Opportunity, Curiosity y, más recientemente, Perseverance, que actualmente sigue explorando la superficie marciana.
Aprendiendo de estos antecedentes, los ingenieros de ExoMars están decididos a evitar errores del pasado. El módulo europeo cuenta con redundancias en sus sistemas de navegación y aterrizaje, así como con tecnologías de vanguardia en propulsión y control de actitud. El objetivo es garantizar que el rover Rosalind Franklin, pieza central de la misión, pueda desplegarse de forma segura para buscar rastros de vida pasada o presente en el subsuelo marciano.
**El contexto internacional: la nueva carrera espacial hacia Marte**
Mientras Europa refina sus técnicas de aterrizaje, el resto del mundo no se queda atrás. SpaceX, la empresa privada estadounidense fundada por Elon Musk, continúa desarrollando su nave Starship, con la ambición declarada de llevar cargamento y, eventualmente, seres humanos a Marte. Cada prueba de Starship, aunque centrada en la Luna y vuelos suborbitales por el momento, aporta valiosas lecciones sobre la reentrada y el aterrizaje en otros cuerpos celestes.
Blue Origin, la firma de Jeff Bezos, también está invirtiendo en tecnologías de aterrizaje preciso, aunque por ahora centradas en la Luna. Virgin Galactic, por su parte, mantiene su foco en el turismo suborbital, pero el avance de la industria privada es imparable y podría acelerar la exploración interplanetaria en los próximos años.
En España, la compañía PLD Space ha logrado hitos relevantes en la industria aeroespacial europea, con el exitoso lanzamiento del cohete MIURA 1 en 2023 y el desarrollo continuo de MIURA 5, con vistas a lanzamientos orbitales. Aunque su enfoque actual es el acceso al espacio, la madurez de sus tecnologías podría ser clave en futuras colaboraciones internacionales para misiones interplanetarias.
**El futuro marciano y la búsqueda de exoplanetas**
La misión ExoMars no solo es crucial para Europa, sino que se enmarca en un contexto global de exploración planetaria y búsqueda de vida más allá de la Tierra. Mientras los ingenieros prueban sistemas de aterrizaje en suelo marciano simulado, telescopios espaciales como el James Webb y el futuro Ariel de la ESA continúan identificando y analizando exoplanetas en busca de condiciones habitables.
La colaboración entre agencias públicas y privadas, tanto en Europa como en el resto del mundo, está propiciando una nueva era de exploración y descubrimiento que podría darnos, en las próximas décadas, respuestas definitivas sobre la existencia de vida fuera de nuestro planeta.
El éxito de los ensayos de aterrizaje del módulo ExoMars representa un paso fundamental para la ciencia europea y la humanidad en su conjunto en el reto de conquistar Marte y, quizás en un futuro, otros mundos.
(Fuente: ESA)
