La inteligencia artificial revoluciona la búsqueda de exoplanetas con ExoMiner++

En la última década, la exploración de exoplanetas ha vivido una auténtica revolución gracias a la combinación de telescopios espaciales de última generación y algoritmos avanzados de inteligencia artificial. Ahora, la NASA da un paso más allá con la implementación de ExoMiner++, un modelo de aprendizaje profundo de código abierto que promete transformar la validación y el descubrimiento de nuevos mundos fuera del Sistema Solar.
ExoMiner++ es una evolución del modelo ExoMiner original, desarrollado para analizar los ingentes volúmenes de datos captados por misiones emblemáticas como Kepler y TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite). Estos telescopios espaciales han sido responsables de identificar miles de candidatos a exoplaneta, pero el reto ha residido siempre en diferenciar los verdaderos planetas de los falsos positivos, como fluctuaciones en el brillo estelar causadas por otras estrellas, ruido instrumental o fenómenos astrofísicos no relacionados con planetas.
Hasta ahora, este proceso requería la intervención de equipos de científicos que, mediante análisis estadísticos y técnicas de aprendizaje automático clásicas, evaluaban cada señal. Sin embargo, la creciente cantidad de datos hacía inviable mantener este modelo manual. Aquí es donde entra en juego ExoMiner++: entrenado sobre el vasto archivo de datos de Kepler y TESS, este sistema utiliza redes neuronales profundas capaces de distinguir patrones complejos con una precisión comparable o incluso superior a la de los expertos humanos.
El funcionamiento de ExoMiner++ se basa en el análisis detallado de curvas de luz —registros temporales del brillo de una estrella— buscando las sutiles caídas que se producen cuando un planeta pasa por delante de su estrella (un fenómeno conocido como tránsito). El modelo ha sido optimizado para identificar no solo la periodicidad y forma de estos tránsitos, sino también para evaluar si la señal puede explicarse por otros procesos astrofísicos o por errores de medición.
Una de las principales ventajas de ExoMiner++ es su naturaleza de código abierto, lo que permite a la comunidad científica de todo el mundo adaptar y mejorar el modelo para aplicarlo a diferentes misiones y telescopios. Además, su robustez ha sido probada en la validación de más de 2.000 exoplanetas confirmados, mostrando una tasa de acierto superior al 95%. Por ejemplo, el algoritmo ha sido clave para validar recientemente una serie de exoplanetas de tamaño similar a la Tierra localizados en la zona habitable de sus estrellas, abriendo nuevas posibilidades en la búsqueda de mundos potencialmente habitables.
El impacto de ExoMiner++ va más allá de la NASA. Otras agencias espaciales y empresas privadas, como la ESA (Agencia Espacial Europea) y organizaciones emergentes como PLD Space, están apostando por soluciones basadas en inteligencia artificial para procesar los datos de futuras misiones, como el satélite CHEOPS o los telescopios espaciales ARIEL y James Webb. Incluso compañías como SpaceX y Blue Origin, aunque centradas principalmente en el desarrollo de lanzadores reutilizables y turismo espacial, han mostrado interés en la aplicación de modelos similares para la exploración planetaria y el análisis de grandes conjuntos de datos astronómicos.
En el contexto español, PLD Space y su proyecto Miura han demostrado cómo la innovación tecnológica en el sector aeroespacial nacional puede beneficiarse de la inteligencia artificial para el diseño y la monitorización de lanzamientos. Si bien su enfoque principal es el transporte suborbital y orbital ligero, no se descarta que en el futuro puedan colaborar en misiones de observación astronómica donde estos algoritmos jueguen un papel clave.
Por su parte, la popularización del turismo espacial, impulsada por Virgin Galactic y Blue Origin, podría en un futuro cercano permitir que instrumentos científicos de nueva generación viajen a bordo de vuelos suborbitales, recogiendo datos que también serían analizados por sistemas como ExoMiner++, acelerando así el ritmo de descubrimientos.
En definitiva, la irrupción de ExoMiner++ marca un antes y un después en la metodología de búsqueda de exoplanetas, permitiendo a la humanidad acercarse, como nunca antes, a responder una de las grandes preguntas de la ciencia: ¿estamos solos en el universo? Con cada nuevo avance en inteligencia artificial y cada nueva misión espacial —pública o privada—, el catálogo de exoplanetas confirmados crecerá exponencialmente, acercándonos al descubrimiento de mundos análogos a la Tierra.
La carrera por descubrir nuevos planetas fuera del Sistema Solar se acelera, y la colaboración entre agencias espaciales, empresas privadas y la comunidad científica internacional será esencial para desvelar los secretos del cosmos en la próxima década. (Fuente: NASA)
