Astranis refuerza su posicionamiento en Oriente Medio con un satélite geoestacionario para Omán

La empresa estadounidense Astranis, especializada en el desarrollo y despliegue de satélites de comunicaciones de pequeño tamaño, ha anunciado la firma de un contrato estratégico con el conglomerado industrial MB Group, con sede en Omán. Este acuerdo contempla la construcción y puesta en órbita de un satélite geoestacionario (GEO) dedicado a la provisión de servicios de banda ancha, con un lanzamiento previsto para este verano. La operación subraya la creciente competencia en el sector global de satélites de telecomunicaciones y la apuesta de países emergentes por el acceso a tecnologías espaciales avanzadas.
Astranis, fundada en 2015 en San Francisco, se ha consolidado como uno de los proveedores más innovadores en el segmento de satélites GEO de pequeña escala. A diferencia de los grandes satélites tradicionales, que pueden superar las cinco toneladas y requieren años de desarrollo, el modelo de Astranis apuesta por plataformas compactas, de aproximadamente 400 kilogramos, capaces de cubrir regiones específicas con costes y tiempos de fabricación notablemente reducidos. Esta filosofía «Small GEO» permite a clientes gubernamentales y privados desplegar capacidades de comunicaciones en plazos mucho más ajustados y con inversiones más accesibles.
El satélite encargado por MB Group será el primero de Omán de estas características y tiene como objetivo reforzar la infraestructura digital del país. Omán, como otros estados del Golfo, busca diversificar su economía y mejorar la conectividad en regiones remotas, donde la fibra óptica resulta inviable o demasiado costosa. La banda ancha satelital abre la puerta a servicios de telemedicina, educación a distancia, comercio electrónico y aplicaciones gubernamentales, en línea con los planes de transformación digital que promueven los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
El lanzamiento del satélite está programado para el verano de 2024, aunque Astranis no ha especificado aún el lanzador ni la base de lanzamiento. En anteriores misiones, la compañía ha colaborado estrechamente con SpaceX, que domina el mercado internacional con su familia de cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy. No obstante, la creciente competencia de firmas como Blue Origin en Estados Unidos, Arianespace en Europa y operadores emergentes en Asia añade incertidumbre y dinamismo al sector.
En el contexto internacional, la apuesta de Omán por este satélite se enmarca en una tendencia generalizada de proliferación de pequeñas plataformas GEO, que compiten en flexibilidad y coste frente a los tradicionales megalanzamientos. Empresas como Virgin Galactic, centrada en turismo suborbital, o la española PLD Space, que recientemente realizó el primer vuelo exitoso de su cohete Miura 1, están contribuyendo a democratizar el acceso al espacio, aunque por ahora en segmentos distintos al de telecomunicaciones geoestacionarias.
La NASA y las agencias espaciales europeas, como la ESA, continúan impulsando grandes programas de observación y exploración, pero el sector privado está asumiendo un papel protagonista en el despliegue de infraestructuras de comunicaciones. El ejemplo más notorio es SpaceX con su megaconstelación Starlink, que opera en órbita terrestre baja (LEO) y ya presta servicios de internet en decenas de países. No obstante, los satélites GEO mantienen ventajas para cubrir grandes áreas de forma ininterrumpida y con infraestructuras terrestres convencionales.
Históricamente, el acceso a satélites de comunicaciones GEO estaba reservado a potencias espaciales y grandes consorcios, pero la aparición de tecnologías más compactas y eficientes, como las desarrolladas por Astranis, está permitiendo a mercados emergentes contar con soluciones a medida. En el caso de Omán, este satélite permitirá cubrir necesidades de conectividad tanto en el ámbito civil como en sectores estratégicos, incluyendo energía, defensa y logística marítima.
El acuerdo entre MB Group y Astranis también pone de relieve el creciente interés de la región del Golfo por el sector espacial. Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, ya cuenta con programas nacionales de exploración y satélites propios, y Arabia Saudí está invirtiendo fuertemente en su industria espacial. Omán, tradicionalmente más discreto en este ámbito, da ahora un paso decidido para posicionarse en la nueva economía espacial.
Según lo anunciado, el satélite de MB Group utilizará tecnología de banda ancha en la banda Ku, lo que permitirá ofrecer velocidades competitivas tanto para usuarios residenciales como para empresas e instituciones públicas. Astranis se encargará no solo de la fabricación, sino también de la gestión operativa y el soporte técnico, en un modelo de servicio llave en mano que reduce la barrera tecnológica para el cliente.
Este movimiento confirma la tendencia global hacia una mayor descentralización y accesibilidad en el sector satelital, con soluciones personalizadas para mercados locales. A medida que más países y empresas apuestan por este tipo de tecnología, se espera que la competencia impulse la innovación y contribuya a cerrar la brecha digital a nivel mundial. Con el lanzamiento previsto para los próximos meses, Omán se suma a la lista de naciones que aspiran a liderar la conectividad en la región gracias a las nuevas capacidades que brinda el espacio.
(Fuente: SpaceNews)
