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Hallan un exoplaneta similar a la Tierra, pero más frío que Marte

Hallan un exoplaneta similar a la Tierra, pero más frío que Marte

El incansable análisis de los datos recopilados por el telescopio espacial Kepler de la NASA, que terminó su misión en 2018, sigue arrojando sorpresas sobre la diversidad de mundos que pueblan nuestra galaxia. Una de las más recientes novedades es el descubrimiento de un planeta candidato denominado HD 137010 b, que podría asemejarse a la Tierra en varios aspectos, aunque presenta una diferencia fundamental: su temperatura superficial sería incluso más baja que la del gélido Marte.

HD 137010 b fue identificado tras un minucioso estudio de las observaciones realizadas por Kepler, el emblemático telescopio espacial que revolucionó la búsqueda de exoplanetas. Durante sus nueve años de servicio, Kepler detectó miles de planetas fuera del Sistema Solar, permitiendo a los astrónomos caracterizar mundos de todo tipo: desde gigantes gaseosos abrasadores hasta pequeños planetas rocosos en zonas habitables. Ahora, años después de que finalizara oficialmente la misión, los archivos de Kepler siguen siendo una mina de oro para la comunidad científica, revelando planetas insospechados gracias a técnicas de procesamiento de datos cada vez más sofisticadas.

El planeta HD 137010 b orbita una estrella situada a centenares de años luz de distancia de nuestro Sol, en la constelación de Serpens. Según el estudio recién publicado, este exoplaneta presenta un tamaño y una masa comparables a los de la Tierra, lo que lo convierte en un candidato especialmente interesante para los astrónomos que buscan comprender cuán frecuentes son los planetas similares al nuestro en la Vía Láctea. Sin embargo, la posición de HD 137010 b respecto a su estrella anfitriona le sitúa en una región particularmente fría, mucho más allá de lo que consideramos la “zona habitable”, el área alrededor de una estrella donde las temperaturas permitirían la existencia de agua líquida en la superficie.

Las estimaciones de temperatura para HD 137010 b apuntan a que su superficie sería más fría que la de Marte, el planeta más frío del Sistema Solar interior, donde los termómetros rara vez suben de los -60 grados Celsius. Este dato invita a la reflexión sobre la diversidad de condiciones planetarias que pueden encontrarse incluso en mundos con características físicas similares a la Tierra. La baja temperatura de HD 137010 b se debe principalmente a dos factores: la distancia que lo separa de su estrella y el tipo espectral de la misma, que emite menos energía que nuestro Sol.

El hallazgo de HD 137010 b se suma a una larga lista de descubrimientos recientes que están redefiniendo los límites de la exploración planetaria. La NASA, junto a otras agencias como la Agencia Espacial Europea (ESA) y empresas privadas como SpaceX o Blue Origin, invierten cada vez más recursos en el estudio de exoplanetas, conscientes de la importancia de entender el contexto cósmico en el que se encuentra la Tierra. En este sentido, el legado de Kepler sigue vivo: sus datos han permitido identificar no sólo miles de planetas, sino también patrones de formación planetaria y condiciones ambientales extremas que desafían nuestra comprensión.

Cabe destacar que, mientras la NASA y la ESA continúan su labor de exploración científica, empresas privadas como SpaceX también están impulsando la carrera espacial. SpaceX, liderada por Elon Musk, tiene como objetivo a largo plazo la colonización de Marte, precisamente uno de los planetas más fríos y hostiles del Sistema Solar, lo que resalta el interés en estudiar mundos gélidos como HD 137010 b. Por su parte, la española PLD Space avanza en el desarrollo de lanzadores reutilizables, mientras que Virgin Galactic explora el turismo suborbital. Estas iniciativas, sumadas a la investigación sobre exoplanetas, muestran la creciente colaboración entre el sector público y privado en la exploración del cosmos.

El descubrimiento de planetas fríos y potencialmente rocosos también tiene implicaciones para la búsqueda de vida extraterrestre. Si bien las bajas temperaturas de HD 137010 b hacen improbable la presencia de agua líquida, los científicos no descartan la posibilidad de que existan formas de vida adaptadas a ambientes extremos, tal y como ocurre en los polos terrestres o en las profundidades oceánicas bajo el hielo. Cada nuevo exoplaneta identificado amplía el abanico de posibilidades para la astrobiología, desafiando nuestras ideas preconcebidas sobre los límites de la habitabilidad.

En definitiva, la identificación de HD 137010 b es un recordatorio de que la diversidad planetaria de la galaxia es mucho mayor de lo que imaginábamos. Aunque este mundo pueda resultar inhóspito por su frío extremo, su estudio proporciona valiosa información sobre la formación y evolución de planetas similares a la Tierra, y sigue alimentando la esperanza de que, en algún lugar del cosmos, exista un verdadero gemelo de nuestro planeta azul.

(Fuente: NASA)