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El telescopio James Webb revela el mayor mapa de materia oscura al observar casi 800.000 galaxias

El telescopio James Webb revela el mayor mapa de materia oscura al observar casi 800.000 galaxias

El universo se ha vuelto un poco menos misterioso gracias al trabajo pionero del telescopio espacial James Webb de la NASA, cuyo último logro ha sido la elaboración del mayor y más detallado mapa de materia oscura hasta la fecha. La imagen recientemente publicada muestra una sobrecogedora panorámica cósmica compuesta por cerca de 800.000 galaxias, sobre la que se ha superpuesto un mapa de la distribución de materia oscura representada en tonos azulados. Las zonas donde el azul es más brillante corresponden a regiones con mayor densidad de esa materia enigmática.

La materia oscura, que constituye aproximadamente el 27% del contenido energético del universo, sigue siendo invisible para nuestros instrumentos convencionales, ya que no emite, absorbe ni refleja luz. Sin embargo, su presencia se manifiesta a través de los efectos gravitacionales que ejerce sobre la materia ordinaria, especialmente en la forma en la que la luz de galaxias lejanas se curva a su paso. Este fenómeno, conocido como lente gravitacional, ha sido crucial para que los investigadores pudieran trazar el mapa sobre los datos obtenidos por el James Webb.

Tecnología y precisión sin precedentes

El telescopio James Webb, lanzado en diciembre de 2021, ha superado con creces las capacidades de su predecesor, el Hubble, especialmente en el estudio de estructuras distantes y débiles. Gracias a su avanzado sistema óptico y su posición privilegiada en el espacio, Webb ha podido captar imágenes en el infrarrojo profundo, desvelando detalles nunca antes observados del universo primigenio.

Para este mapa, los científicos seleccionaron una vasta muestra de galaxias y midieron las sutiles distorsiones en sus formas provocadas por la materia oscura interpuesta entre ellas y el telescopio. Utilizando complejos algoritmos y técnicas de análisis estadístico, tradujeron esas distorsiones en un mapa tridimensional de la distribución de materia oscura a escalas cósmicas. El resultado es una visión sin precedentes de la red invisible que sostiene y estructura el universo.

Avances recientes y contexto histórico

El estudio de la materia oscura se remonta a la década de 1930, cuando el astrónomo suizo Fritz Zwicky observó que las galaxias de los cúmulos se movían tan rápido que la gravedad visible no podía mantenerlas unidas. Posteriormente, en los años 70, Vera Rubin confirmó la existencia de materia oscura al estudiar la rotación de las galaxias espirales. Desde entonces, la comunidad científica ha buscado comprender su naturaleza, utilizando observatorios terrestres y espaciales.

El James Webb no es el único instrumento dedicado a esta tarea, pero sí el que ha proporcionado el mayor salto cualitativo. Otros proyectos, como el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA), lanzado en 2023, también están cartografiando la materia oscura, aunque aún no han alcanzado el nivel de detalle mostrado por el Webb en esta imagen.

El futuro de la cosmología y la exploración espacial

La obtención de este mapa supone un hito que permitirá a los astrónomos comprender mejor cómo evolucionan las galaxias y los cúmulos galácticos bajo la influencia de la materia oscura. Además, este avance podría arrojar luz sobre la naturaleza de la energía oscura, responsable de la aceleración de la expansión del universo, y ayudar a afinar los modelos cosmológicos actuales.

Mientras tanto, el sector privado también sigue avanzando en el campo aeroespacial. SpaceX continúa con su ambicioso programa Starship, preparando el cuarto vuelo de prueba de la nave reutilizable más grande jamás construida. Blue Origin, por su parte, acaba de completar un nuevo vuelo suborbital con su cohete New Shepard, consolidando su apuesta por el turismo espacial. En Europa, PLD Space se prepara para el primer lanzamiento orbital de su cohete Miura 5 desde España, previsto para finales de año, mientras que Virgin Galactic mantiene su calendario de vuelos comerciales al borde del espacio.

La colaboración entre agencias públicas y privadas está acelerando el ritmo de descubrimientos y desarrollos tecnológicos, lo que augura una nueva era de exploración y conocimiento. La búsqueda de exoplanetas y la caracterización de atmósferas planetarias gracias a telescopios como el James Webb abren la puerta a la posibilidad de encontrar mundos habitables, un objetivo compartido por la NASA, la ESA y empresas como SpaceX, que ya sueñan con misiones humanas más allá de la órbita terrestre.

En definitiva, la imagen proporcionada por el James Webb no solo es un logro científico y tecnológico, sino que también representa un paso más hacia el desvelamiento de los secretos más profundos del cosmos. El universo sigue guardando muchos enigmas, pero gracias a la combinación de innovación, colaboración internacional y visión de futuro, cada vez estamos más cerca de comprender nuestro lugar en él.

(Fuente: NASA)