Despliegue exitoso de la antena Wrapped Rib de Oxford Space Systems marca un hito en la misión CarbSAR

La industria espacial europea ha celebrado recientemente un importante avance tecnológico tras el despliegue exitoso en órbita de la revolucionaria antena Wrapped Rib, desarrollada por Oxford Space Systems (OSS), a bordo del satélite CarbSAR, propiedad de Surrey Satellite Technology Limited (SSTL). Este logro representa no solo un hito para ambas empresas británicas, sino también un paso significativo hacia satélites más ligeros, económicos y de mayor rendimiento para aplicaciones de teledetección y comunicaciones.
La misión CarbSAR, lanzada dentro del programa nacional de demostración de tecnologías espaciales del Reino Unido, tenía como uno de sus principales objetivos poner a prueba la antena Wrapped Rib en condiciones reales en el espacio. La tecnología Wrapped Rib es una evolución de los conceptos clásicos de antenas desplegables, que busca optimizar el balance entre masa, volumen y desempeño, factores esenciales en el diseño de satélites modernos.
La antena, fabricada con materiales compuestos avanzados y una arquitectura de “costillas envueltas”, se pliega de manera extremadamente compacta para el lanzamiento y, una vez en órbita, se despliega con precisión para formar una superficie parabólica de alta ganancia. Esta innovación permite lanzar estructuras de gran área en cohetes de pequeño tamaño, abaratando costes y facilitando el acceso al espacio a operadores de satélites de observación de la Tierra, comunicaciones y experimentación científica.
El despliegue de la Wrapped Rib en la misión CarbSAR fue monitorizado en tiempo real desde los centros de control de Harwell y Guildford. Los ingenieros de OSS y SSTL han confirmado que la antena se ha abierto según las especificaciones y ya ha comenzado a transmitir datos, contribuyendo a las primeras imágenes SAR (radar de apertura sintética) que el satélite está enviando a la Tierra. Estas imágenes permiten analizar la superficie terrestre, el mar y la atmósfera con precisión, siendo de gran utilidad en sectores como la agricultura, la gestión de recursos hídricos, la vigilancia medioambiental y la respuesta ante desastres naturales.
Surrey Satellite Technology Limited, una filial de Airbus, es reconocida a nivel mundial por su papel pionero en la miniaturización de satélites desde la década de 1980. Con la misión CarbSAR, SSTL refuerza su liderazgo en tecnologías de radar compactas y modulares, adaptadas a las necesidades de un mercado en plena transformación hacia constelaciones de satélites de bajo coste y rápido despliegue.
Por su parte, Oxford Space Systems, fundada en 2013, se ha posicionado como uno de los actores más innovadores en el desarrollo de estructuras espaciales desplegables, gracias a su apuesta por materiales avanzados y diseños ligeros. La Wrapped Rib es uno de sus productos estrella, resultado de años de investigación y ensayos en tierra y en microgravedad. El éxito en órbita de esta antena supone su validación operativa y abre la puerta a su adopción en misiones comerciales y científicas de mayor envergadura.
Este tipo de avances tecnológicos tiene implicaciones directas para el conjunto del sector espacial, tanto en Europa como a nivel global. Mientras empresas como SpaceX y Blue Origin continúan apostando por lanzadores reutilizables y la reducción del coste por kilogramo en órbita, el desarrollo de cargas útiles cada vez más ligeras y versátiles complementa esta tendencia. El resultado es un acceso al espacio cada vez más democrático, donde operadores públicos y privados pueden lanzar misiones ambiciosas con presupuestos más ajustados.
A nivel internacional, otras agencias como NASA o la ESA (Agencia Espacial Europea) también han mostrado interés en tecnologías de antenas desplegables para futuras misiones de exploración planetaria, observación de exoplanetas y comunicaciones interplanetarias. El desarrollo de soluciones como la Wrapped Rib podría ser clave en la próxima generación de sondas destinadas a estudiar la atmósfera de Venus, las lunas de Júpiter o incluso para potenciar la conectividad global desde órbita baja.
En un contexto donde la competencia entre empresas y agencias espaciales es más intensa que nunca, la cooperación entre actores como OSS y SSTL resalta la importancia de la innovación y la colaboración en el desarrollo de tecnologías de vanguardia. El éxito de la Wrapped Rib en la misión CarbSAR consolida el papel del Reino Unido como referente en el sector espacial europeo y subraya el potencial de la industria británica para liderar la próxima ola de satélites inteligentes, ligeros y económicos.
Con este despliegue exitoso, Oxford Space Systems y Surrey Satellite Technology Limited no solo demuestran la viabilidad de sus soluciones, sino que sientan las bases para una nueva generación de satélites capaces de transformar la observación de la Tierra y las comunicaciones desde el espacio.
(Fuente: SpaceNews)
