Un raro espectáculo cósmico: la galaxia lenticular NGC 7722 deslumbra en Pegasus
El Telescopio Espacial Hubble, fruto de la colaboración entre la NASA y la ESA, ha capturado recientemente una imagen de la galaxia NGC 7722, una joya celeste poco habitual situada a unos 187 millones de años luz en la constelación de Pegaso. Esta galaxia destaca no solo por su belleza, sino porque pertenece a una categoría poco frecuente dentro del catálogo galáctico: las galaxias lenticulares.
Las galaxias lenticulares, denominadas así por su forma parecida a una lente óptica, ocupan un lugar intermedio en la clasificación morfológica de galaxias, entre las majestuosas galaxias espirales —como nuestra Vía Láctea— y las enormes galaxias elípticas. Frente a las espirales, que muestran brazos claramente definidos y regiones de intensa formación estelar, y las elípticas, caracterizadas por su apariencia redondeada y falta de estructura interna, las galaxias lenticulares presentan un disco y un bulbo central prominente, pero carecen de los brazos espirales bien desarrollados. Además, poseen menos gas y polvo, lo que limita la formación de nuevas estrellas y las hace aparecer más envejecidas.
NGC 7722 es un ejemplo paradigmático de este tipo galáctico. Su estructura revela un disco brillante y uniforme, envuelto en un halo difuso, lo que le confiere ese aspecto tan peculiar y elegante. La escasez de material interestelar fresco hace que predominen las estrellas antiguas, otorgando a la galaxia un tono amarillento característico. Los astrónomos consideran que las lenticulares como NGC 7722 podrían ser el resultado de la evolución de antiguas galaxias espirales que, tras agotar su gas, han dejado de formar estrellas y han perdido sus brazos por interacciones gravitacionales con otras galaxias o el entorno del cúmulo galáctico.
El estudio de las galaxias lenticulares proporciona valiosa información sobre el ciclo de vida de las galaxias y los procesos que determinan su transformación. Gracias a la sensibilidad y resolución del Hubble, es posible desentrañar detalles de la estructura y la composición de NGC 7722, ayudando a los científicos a reconstruir la historia de su evolución. La imagen capturada muestra, con asombrosa nitidez, la transición entre el bulbo central brillante y el disco más tenue, así como indicios de regiones donde el material interestelar ha sido barrido o absorbido.
La exploración de este tipo de galaxias no solo interesa a las agencias públicas como la NASA y la ESA, sino que también despierta el interés de numerosas empresas privadas y start-ups del sector aeroespacial, especialmente en el ámbito de la investigación de exoplanetas y el estudio de la evolución galáctica. Empresas como SpaceX y Blue Origin, aunque más centradas en el lanzamiento de satélites y el transporte orbital, contribuyen indirectamente a la astronomía de vanguardia facilitando el acceso al espacio y poniendo en órbita telescopios y sondas de nueva generación. Por su parte, Virgin Galactic enfoca su actividad en el turismo espacial, pero su tecnología podría abrir la puerta a futuras plataformas de observación astronómica suborbital.
En España, la compañía PLD Space destaca por su desarrollo de cohetes reutilizables, como el Miura 1, que pueden poner en órbita cargas útiles científicas y tecnológicas. Este tipo de iniciativas refuerzan la infraestructura necesaria para nuevos telescopios espaciales, que continuarán la labor del Hubble y el recientemente lanzado James Webb, ambos instrumentos clave en la observación detallada de galaxias distantes y la búsqueda de exoplanetas.
El estudio de galaxias como NGC 7722 también se enmarca en el contexto más amplio de la astrofísica moderna, donde la cooperación internacional entre instituciones públicas y privadas es esencial para avanzar en la comprensión del universo. Los datos recogidos por el Hubble y otros telescopios permiten a los astrónomos elaborar teorías más precisas sobre la formación y evolución de las galaxias, así como sobre la distribución de la materia oscura y la dinámica de los cúmulos galácticos.
La imagen de NGC 7722 nos recuerda la diversidad y complejidad del cosmos, y subraya la importancia de la observación astronómica para descifrar los misterios de la evolución galáctica. Con la colaboración de agencias como NASA y ESA, y el impulso de empresas privadas, la exploración del universo sigue avanzando a pasos agigantados, abriendo nuevas ventanas al conocimiento y a la maravilla científica.
(Fuente: NASA)
