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Blue Origin

Blue Origin retoma los vuelos tripulados con éxito y afianza su papel en el turismo espacial

Blue Origin retoma los vuelos tripulados con éxito y afianza su papel en el turismo espacial

Blue Origin, la empresa aeroespacial fundada por Jeff Bezos, ha vuelto a marcar un hito en el emergente sector del turismo espacial con el lanzamiento exitoso de su duodécimo vuelo suborbital tripulado en la mañana del 31 de mayo. Seis personas formaron parte de esta misión, realizada a bordo del vehículo New Shepard, en una operación que no solo refuerza la viabilidad comercial del turismo espacial, sino que también sirve como banco de pruebas para tecnologías futuras.

El vuelo, designado NS-25, tuvo lugar desde las instalaciones de lanzamiento de Blue Origin en el oeste de Texas. La misión se desarrolló según lo previsto: la cápsula, impulsada por el cohete reutilizable New Shepard, alcanzó una altitud máxima superior a los 100 kilómetros, atravesando la línea de Kármán, reconocida internacionalmente como el umbral del espacio. Durante unos minutos, los seis tripulantes experimentaron la ingravidez antes de regresar a la Tierra en la cápsula, que aterrizó suavemente gracias a un sistema de paracaídas y retrocohetes.

Este nuevo vuelo consolida a Blue Origin como uno de los principales actores en el sector del turismo espacial suborbital, en competencia directa con Virgin Galactic, la empresa de Richard Branson, que utiliza un avión cohete para llevar pasajeros al borde del espacio. Ambas compañías han reanudado sus operaciones tras una serie de mejoras técnicas y rigurosas revisiones de seguridad. En el caso de Blue Origin, el regreso al vuelo tripulado llega después de meses de análisis tras el incidente no tripulado de septiembre de 2022, en el que el sistema de escape de la cápsula funcionó correctamente tras una anomalía en el propulsor.

El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, ha destacado que estos vuelos no solo representan una oportunidad lucrativa dentro del turismo espacial, sino que también permiten a la empresa perfeccionar tecnologías críticas para futuros proyectos, como el desarrollo de cohetes orbitables y hábitats lunares. “Cada misión tripulada ofrece datos valiosos y refuerza nuestra confianza en la reutilización, un pilar fundamental para la reducción de costes en la exploración espacial”, señaló Limp tras el aterrizaje.

El turismo espacial suborbital ha evolucionado notablemente en la última década. Desde el mítico vuelo inaugural de New Shepard en 2015, Blue Origin ha transportado a decenas de personas, incluidas figuras mediáticas y pioneros de la industria. La cápsula de la compañía, completamente automatizada, permite que los pasajeros disfruten de vistas panorámicas de la Tierra a través de sus grandes ventanales, en un entorno controlado y seguro. El lanzamiento y aterrizaje vertical del cohete refuerzan la apuesta de Blue Origin por la reutilización, una tendencia que comparte con SpaceX, aunque esta última opera principalmente en vuelos orbitales y misiones de carga y tripulación para la NASA.

Mientras tanto, la competencia en el sector espacial privado no cesa. SpaceX, de Elon Musk, continúa cosechando éxitos con sus misiones tripuladas a la Estación Espacial Internacional y experimentos con su gigantesco cohete Starship, orientado a la exploración lunar y marciana. En Europa, la empresa española PLD Space ha efectuado recientemente el primer vuelo de su microlanzador suborbital Miura 1, abriendo la puerta a futuras operaciones comerciales y posicionando a España en el mapa de acceso independiente al espacio. Por su parte, la NASA sigue avanzando en el programa Artemis, con el objetivo de devolver astronautas a la superficie lunar y establecer una presencia sostenible, apoyándose en alianzas con empresas privadas como Blue Origin.

El éxito del vuelo NS-25 de Blue Origin subraya la madurez alcanzada por la industria del turismo espacial suborbital y anticipa un futuro donde la experiencia de contemplar la curvatura de la Tierra y disfrutar de la microgravedad dejará de ser un privilegio exclusivo de astronautas profesionales. Con cada misión, la frontera entre la ciencia ficción y la realidad se difumina un poco más, abriendo nuevas oportunidades tanto para el negocio como para la ciencia y la exploración.

(Fuente: SpaceNews)