El 8 de octubre de 2026, el satélite meteorológico soviético Meteor 2-7 se fragmentó en múltiples piezas mientras se encontraba en la órbita baja terrestre. El aparato fue lanzado en 1981.
La empresa de conocimiento del entorno espacial LeoLabs detectó el suceso como un evento generador de basura espacial cuando el satélite sobrevolaba una de sus instalaciones en Australia Occidental. La compañía estimó que había decenas de fragmentos alrededor del vehículo.
El experto en basura orbital Jim Shell señaló que Meteor 2-7 ya se había fragmentado en marzo de 2004. El nuevo evento tuvo lugar a unos 855 kilómetros de altitud, una región que, según Shell, presenta una elevada densidad de fragmentos.
LeoLabs relacionó la fragmentación con una serie de sucesos registrados durante los últimos seis meses. Entre ellos figuran la desintegración del satélite espía estadounidense USA 32 en septiembre de 2026 y la de un cuerpo de cohete chino en agosto. La empresa también citó un evento de fragmentación de un satélite Starlink y la desintegración de un satélite ruso de inspección en enero, aunque este último se encontraba en órbita geoestacionaria.
Según los datos de la ESA, el número de objetos de basura espacial rastreados alrededor de la Tierra pasó de unos 16.000 en 2005 a más de 44.000 en 2026. La velocidad orbital de incluso los fragmentos pequeños puede hacer que provoquen daños graves al impactar contra una nave.
Space.com informó sobre la nueva fragmentación de Meteor 2-7 y las advertencias de los expertos: Space.com.
Fuente: Space.com