Arianespace se prepara para lanzar los satélites de Amazon Kuiper en febrero: impulso clave al mercado de lanzamientos comerciales

Arianespace, la histórica firma europea de servicios de lanzamiento, está a punto de dar un paso trascendental en su trayectoria comercial: en febrero de 2025 dará comienzo la campaña de lanzamiento de los satélites de órbita baja (LEO) del proyecto Kuiper de Amazon, su mayor cliente comercial hasta la fecha. Este contrato no solo representa una inyección económica decisiva para la compañía francesa, sino que también marca un punto de inflexión en la feroz competencia internacional por el mercado de lanzamientos de megaconstelaciones, un sector dominado en los últimos años por gigantes como SpaceX o Blue Origin.
El proyecto Kuiper de Amazon, concebido para desplegar una constelación de más de 3.200 satélites que proporcionarán internet de alta velocidad a escala global, ha supuesto uno de los mayores retos logísticos de la industria espacial. Arianespace, que gestiona los lanzamientos del Ariane 5 y el nuevo Ariane 6, se adjudicó en 2022 un contrato para lanzar 18 misiones utilizando el Ariane 6. Este acuerdo representa uno de los mayores compromisos comerciales de la compañía en sus más de 40 años de historia, tanto por volumen como por complejidad técnica.
El primer lanzamiento estaba previsto inicialmente para 2023, pero el desarrollo del Ariane 6 ha sufrido repetidos retrasos debido a desafíos técnicos y la necesidad de garantizar la máxima fiabilidad en el debut de este nuevo lanzador pesado. Tras el exitoso vuelo inaugural del Ariane 6 en julio de 2024, Arianespace confirmó que está lista para iniciar la secuencia de lanzamientos de Kuiper a partir de febrero de 2025, con una cadencia prevista de al menos cuatro misiones anuales en los próximos años.
La irrupción de constelaciones satelitales como Kuiper, Starlink (SpaceX) o la emergente OneWeb ha revolucionado el panorama espacial, obligando a los proveedores tradicionales a modernizar flotas y acelerar procesos para no perder cuota de mercado frente a la pujanza, sobre todo, de SpaceX. La empresa de Elon Musk, que ya ha superado los 6.000 satélites Starlink en órbita utilizando los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, ostenta actualmente la mayor capacidad de lanzamiento del mundo gracias a su modelo de reutilización y sus lanzamientos casi semanales.
Frente a esta competencia, Arianespace apuesta por el Ariane 6, un lanzador modular y más económico que su predecesor, diseñado para atraer tanto a clientes institucionales —como la Agencia Espacial Europea (ESA) o la Comisión Europea— como a actores comerciales del calibre de Amazon. La flexibilidad del Ariane 6 permitirá acomodar cargas útiles de diferentes tamaños y optimizar la logística de lanzamientos múltiples, una capacidad crucial para los despliegues masivos de satélites LEO.
El contrato con Amazon es, además, estratégico para la soberanía tecnológica europea. En un contexto en el que la disponibilidad de lanzadores propios ha quedado en entredicho tras la retirada del Ariane 5 y la suspensión de los lanzamientos de Soyuz desde Kourou, la entrada en servicio del Ariane 6 es vital para garantizar el acceso autónomo de Europa al espacio. La ESA y los gobiernos europeos han redoblado su apoyo a Arianespace y sus socios industriales, conscientes de la importancia de mantener capacidad competitiva frente a los líderes estadounidenses y el ascenso de lanzadores chinos e indios.
La reactivación de la actividad de Arianespace coincide también con la efervescencia del sector privado en el ámbito de los lanzadores. Empresas como SpaceX y Blue Origin siguen ampliando su cartera de clientes, mientras que en España, la startup PLD Space se prepara para su primer lanzamiento orbital con el Miura 5 a finales de 2025, consolidando la posición de España en el club de países con acceso propio al espacio. Por su parte, Virgin Galactic avanza en su modelo de turismo suborbital y la NASA, junto a empresas privadas, impulsa misiones de exploración lunar y la búsqueda de exoplanetas mediante telescopios avanzados.
El inicio de los lanzamientos de Kuiper por parte de Arianespace no solo será un hito para la empresa, sino que también simboliza el esfuerzo europeo por recuperar protagonismo en la nueva economía espacial. Si la compañía logra mantener el ritmo de lanzamientos previsto y consolidar la fiabilidad del Ariane 6, Europa podrá reequilibrar el tablero global de los lanzamientos comerciales y garantizar su presencia en los grandes proyectos de conectividad satelital de la próxima década.
Con este desafío en el horizonte, el sector espacial europeo enfrenta una etapa decisiva que determinará su papel en la carrera por el acceso al espacio y la provisión global de servicios de comunicación avanzada.
(Fuente: SpaceNews)
