Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

ESA

Descubren por sorpresa el nacimiento de un agujero negro: un raro espectáculo cósmico

Descubren por sorpresa el nacimiento de un agujero negro: un raro espectáculo cósmico

En el mundo de la astronomía, los sucesos verdaderamente inesperados son tan escasos como excepcionales. Aunque los telescopios están programados para captar eventos programados y fenómenos reiterados, a veces el azar juega un papel crucial en los grandes hallazgos científicos. Así ha ocurrido recientemente con un equipo internacional de investigadores que, casi por accidente, ha logrado captar uno de los procesos más elusivos y violentos del universo: el momento exacto en que una estrella colapsa para dar lugar a un agujero negro.

El hallazgo, publicado esta semana y descrito ya como un “unicornio astronómico” por la comunidad científica, arroja nueva luz sobre una de las fases más dramáticas de la evolución estelar. Las observaciones, obtenidas con una combinación de telescopios terrestres y espaciales, han permitido a los astrónomos documentar el proceso en tiempo real, algo que hasta ahora solo se había teorizado o reconstruido a partir de evidencias indirectas.

El proceso por el que una estrella masiva agota su combustible nuclear y se desploma bajo su propia gravedad, generando primero una supernova y, si la masa es suficiente, un agujero negro, es bien conocido en la teoría. Sin embargo, captar ese instante preciso es extremadamente complicado: ocurre a distancias inimaginables, en tiempos relativos muy cortos y, por lo general, en galaxias remotas. De hecho, la mayoría de los agujeros negros detectados hasta la fecha se han identificado por sus efectos secundarios —como la emisión de rayos X al devorar materia circundante— o por la influencia gravitacional que ejercen sobre objetos cercanos.

En este caso, el equipo liderado por astrónomos estadounidenses y europeos estaba realizando un seguimiento rutinario de una región del cielo conocida por su actividad estelar, cuando detectaron una súbita explosión de energía, seguida de un misterioso «apagón» del brillo de una estrella masiva. Este fenómeno, analizado con datos del telescopio espacial Hubble y observatorios terrestres, coincidía con las predicciones teóricas para el colapso directo en agujero negro, sin la típica explosión de supernova visible.

Los investigadores explican que este tipo de eventos son especialmente raros, ya que la mayoría de las supernovas liberan enormes cantidades de energía en forma de luz y materia, mientras que un colapso directo suele “tragarse” la estrella de forma casi silenciosa, oscureciéndola repentinamente. La posibilidad de observarlo justo en el momento oportuno ha sido comparada por los expertos con “ganar la lotería cósmica”.

Este descubrimiento refuerza la importancia de la observación continua y automática del firmamento, una tendencia que se ha consolidado con la llegada de nuevas generaciones de telescopios como el James Webb de la NASA y la ESA, y el próximo lanzamiento del Vera C. Rubin Observatory. Además, amplía el conocimiento sobre la formación de agujeros negros estelares, un campo de estudio clave para comprender la evolución de las galaxias y la dinámica de los exoplanetas en sistemas binarios o múltiples.

Mientras tanto, la carrera espacial sigue avanzando a pasos agigantados. SpaceX, la empresa de Elon Musk, ha anunciado nuevos avances en la reutilización de sus cohetes Falcon y en el desarrollo de la nave Starship, destinada a misiones lunares y, en un futuro, a Marte. Blue Origin, la firma de Jeff Bezos, ha retomado sus lanzamientos turísticos suborbitales y trabaja en el desarrollo de un módulo lunar para la NASA. Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la propia NASA han confirmado el descubrimiento de varios exoplanetas potencialmente habitables con el telescopio TESS y el James Webb, consolidando la búsqueda de vida más allá del Sistema Solar.

En España, PLD Space ha vuelto a situarse en el foco internacional tras el exitoso lanzamiento de su cohete MIURA 1 el pasado año, y se prepara ya para el siguiente vuelo del MIURA 5, destinado a transportar pequeños satélites a órbita baja. Virgin Galactic, que recientemente ha completado nuevas misiones comerciales suborbitales, sigue apostando por el turismo espacial como vía de financiación para futuros desarrollos tecnológicos.

El descubrimiento accidental del nacimiento de un agujero negro subraya, una vez más, el valor de la observación sistemática y la suerte en la ciencia, recordándonos que el universo siempre guarda sorpresas para quienes tienen la paciencia —y la tecnología— de mirar al cielo.

(Fuente: SpaceDaily)