El telescopio James Webb bate récords al detectar la galaxia más antigua hasta la fecha

El telescopio espacial James Webb, una colaboración internacional entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), ha vuelto a superar las expectativas de la comunidad científica al identificar y confirmar la existencia de la galaxia más antigua observada hasta la fecha. Este hallazgo, obtenido gracias a la sofisticada instrumentación del Webb, sitúa la galaxia sorprendentemente luminosa en una época apenas 280 millones de años después del Big Bang, lo que supone un salto significativo en nuestra comprensión del universo temprano.
El descubrimiento se ha logrado gracias a los avanzados espectrógrafos del telescopio, en particular el instrumento NIRSpec (Near InfraRed Spectrograph), que ha permitido analizar la luz procedente de la galaxia y confirmar, mediante el corrimiento al rojo, que se trata de un objeto situado en el universo primordial. El corrimiento al rojo medido, z ≈ 14, indica que la luz de esta galaxia ha viajado durante más de 13.400 millones de años antes de llegar a nosotros, ofreciendo una ventana única al periodo conocido como «amanecer cósmico», cuando las primeras estrellas y galaxias comenzaron a formarse tras la llamada «edad oscura» del cosmos.
La galaxia, denominada JADES-GS-z14-0, fue identificada como candidata a gran distancia en imágenes obtenidas por el instrumento NIRCam (Near Infrared Camera) a finales de 2022. Sin embargo, la confirmación definitiva de su distancia y naturaleza ha sido posible gracias a la observación de su espectro, que revela no solo su enorme distancia sino también su sorprendente brillo y masa para una galaxia tan temprana. Según los investigadores, JADES-GS-z14-0 desafía los modelos actuales de formación y evolución galáctica, ya que parece haber acumulado una cantidad de estrellas y polvo interestelar mucho mayor de lo esperado en un tiempo tan breve tras el Big Bang.
El telescopio James Webb, lanzado en diciembre de 2021 a bordo de un cohete Ariane 5 desde la Guayana Francesa, ha revolucionado la astronomía gracias a su capacidad para observar el universo en el infrarrojo con una resolución y sensibilidad sin precedentes. Su misión principal es explorar la formación de las primeras galaxias y estrellas, analizar la composición de exoplanetas y estudiar la evolución de los sistemas planetarios. Desde su entrada en funcionamiento, el Webb ha proporcionado imágenes y datos espectaculares que han permitido a los astrónomos avanzar rápidamente en el estudio del universo primitivo y de exoplanetas potencialmente habitables.
Este avance se suma a una serie de logros recientes en la exploración espacial. En el ámbito de los lanzamientos comerciales, SpaceX continúa liderando la industria con el desarrollo de su nave Starship y su cohete Falcon 9, realizando lanzamientos de satélites, misiones de reabastecimiento a la Estación Espacial Internacional (ISS) y pruebas para futuras misiones a Marte. Por su parte, Blue Origin, la compañía fundada por Jeff Bezos, sigue trabajando en el desarrollo de su cohete New Glenn y en misiones suborbitales con su vehículo New Shepard, que ya ha transportado turistas espaciales y carga científica. Mientras tanto, Virgin Galactic ha retomado sus vuelos turísticos al espacio suborbital, con la vista puesta en ampliar sus operaciones comerciales en los próximos años.
En Europa, la empresa española PLD Space ha marcado un hito en la industria aeroespacial del continente al realizar con éxito el primer lanzamiento del cohete Miura 1 en Huelva, demostrando la viabilidad de los lanzadores reutilizables de pequeño tamaño. Esta iniciativa sitúa a España en el mapa de la tecnología espacial europea y abre la puerta al desarrollo del Miura 5, un cohete orbital que podría inaugurar una nueva era para el acceso al espacio desde el continente.
El estudio de exoplanetas también avanza a pasos agigantados. El James Webb, junto con misiones como TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) y CHEOPS (Characterising Exoplanet Satellite, de la ESA), está permitiendo caracterizar las atmósferas de planetas situados fuera del sistema solar, buscando trazas de agua, metano y otros compuestos que podrían indicar condiciones favorables para la vida.
El reciente descubrimiento de la galaxia JADES-GS-z14-0 no solo representa un nuevo récord de observación a mayor distancia, sino que también plantea preguntas fundamentales sobre la rapidez con la que se formaron las primeras estructuras cósmicas y la naturaleza de las primeras estrellas. Los astrónomos esperan que futuras observaciones, tanto con el James Webb como con otros telescopios de próxima generación como el Extremely Large Telescope (ELT) de ESO, aporten nuevas pistas sobre los misterios del universo temprano.
El hallazgo subraya el papel clave de la cooperación internacional y el desarrollo tecnológico en el avance del conocimiento humano sobre el cosmos, y consolida la posición del telescopio James Webb como herramienta esencial para desvelar los secretos del origen y evolución del universo.
(Fuente: ESA)
