Europa acelera el desarrollo de cohetes reutilizables con el inminente vuelo de prueba de Themis

El panorama aeroespacial europeo atraviesa una etapa de gran dinamismo tras el reciente y exitoso debut del Ariane 6. Este acontecimiento, catalogado como fundamental para la soberanía espacial del continente, ha generado un renovado impulso a los programas de acceso al espacio y, especialmente, a las tecnologías de reutilización de lanzadores. El siguiente gran hito en la agenda es el esperado vuelo de prueba del demostrador Themis T1H, bajo el programa SALTO, que representa la apuesta europea por los cohetes parcialmente reutilizables.
El Ariane 6, lanzado con éxito por la Agencia Espacial Europea (ESA) y ArianeGroup, supuso el regreso de Europa a las misiones de lanzamiento orbital tras la retirada del Ariane 5. Este nuevo vector incorpora innovaciones clave y una arquitectura modular que le permite adaptarse a las exigencias del mercado global, cada vez más competitivo. No obstante, los ojos del sector están ya puestos más allá: la reutilización de etapas, una tecnología que ha revolucionado el acceso al espacio gracias al liderazgo de compañías como SpaceX.
La respuesta europea a este desafío es Themis, un demostrador de primera etapa reutilizable desarrollado por ArianeGroup en colaboración con la ESA. El proyecto Themis tiene como objetivo validar, en condiciones reales, la viabilidad técnica y operativa de recuperar y reutilizar la primera etapa de un lanzador orbital. Es un paso imprescindible para que los futuros cohetes europeos, como el Ariane Next, puedan competir en costes y frecuencia de lanzamientos con los Falcon 9 de SpaceX o los futuros New Glenn de Blue Origin.
El vuelo inaugural del Themis T1H, previsto para 2025, se enmarca dentro del programa SALTO (Stage for Advanced Launch Technology Operations). Este programa persigue ensayar maniobras de despegue y aterrizaje vertical, similares a las realizadas habitualmente por los Falcon 9 estadounidenses. Para ello, Themis cuenta con un motor reutilizable Prometheus alimentado por metano y oxígeno líquidos, una elección que responde tanto a criterios de eficiencia y coste como a la reducción de la huella ambiental.
La arquitectura de Themis integra trenes de aterrizaje retráctiles, sistemas avanzados de guiado y control, y una estructura optimizada para soportar los rigores de los aterrizajes propulsivos. En la primera fase, el demostrador realizará vuelos suborbitales que permitirán analizar el comportamiento dinámico de la etapa, la gestión del combustible en condiciones variables y la precisión de las maniobras de descenso y aterrizaje.
Esta apuesta por la reutilización no es exclusiva de Europa, pero sí reviste una importancia estratégica particular. Mientras SpaceX ha consolidado su liderazgo recuperando y relanzando decenas de primeras etapas con tasas de éxito superiores al 90%, otras agencias y empresas privadas, como Blue Origin con su New Shepard y el futuro New Glenn, y la china CASC con prototipos experimentales, se suman a la tendencia. La NASA, por su parte, colabora estrechamente con el sector privado en iniciativas como el Artemis Human Landing System, que integran tecnologías de reutilización para reducir costes y aumentar la sostenibilidad de las misiones lunares.
En el contexto español, la empresa PLD Space ha dado pasos significativos con el lanzamiento de su cohete MIURA 1, el primer suborbital privado desarrollado íntegramente en España. Aunque aún no incorpora sistemas de recuperación y reutilización, la compañía ha manifestado su interés en explorar estas tecnologías en futuros desarrollos, como el MIURA 5. Este movimiento situaría a España en la vanguardia europea en lanzadores comerciales.
El impulso europeo hacia la reutilización también está motivado por la necesidad de garantizar un acceso autónomo y competitivo al espacio. La creciente demanda de lanzamientos para satélites de comunicaciones, observación terrestre y, especialmente, constelaciones de pequeños satélites, obliga a reducir tiempos y costes de producción, así como optimizar la logística de las operaciones de lanzamiento.
El programa Themis y el inminente vuelo de prueba del demostrador subrayan la determinación de Europa por no quedarse atrás en la carrera tecnológica. Aunque todavía resta camino para alcanzar la madurez operativa de SpaceX, la experiencia acumulada y los recursos movilizados auguran avances significativos en la próxima década. El éxito de Themis sentará las bases técnicas y regulatorias para una nueva generación de lanzadores europeos, más sostenibles, versátiles y competitivos.
En definitiva, la combinación del exitoso debut de Ariane 6 y el desarrollo de tecnologías como Themis posiciona a Europa en una senda de innovación acelerada. El futuro del acceso al espacio será, sin duda, reutilizable, y el continente europeo está decidido a jugar un papel protagonista en esta nueva era.
(Fuente: SpaceNews)
