Europa da luz verde a la constelación Sterna: 20 satélites para revolucionar la meteorología ártica

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado un paso decisivo en el avance de la meteorología polar tras el éxito del satélite prototipo Arctic Weather Satellite (AWS). La ESA ha adjudicado a la empresa sueca OHB Sweden el contrato para diseñar y fabricar una constelación de 20 satélites idénticos bajo el nombre de Sterna, en colaboración con la agencia meteorológica europea Eumetsat. Este ambicioso proyecto, que responde al visto bueno definitivo de Eumetsat para ampliar la red, promete transformar la observación meteorológica en el Ártico y mejorar la precisión de los modelos climáticos globales.
El Arctic Weather Satellite: un hito tecnológico
El AWS, lanzado en 2023, ha funcionado como plataforma de prueba para una nueva generación de satélites meteorológicos compactos y eficientes. Dotado de un avanzado radiómetro de microondas, el prototipo ha demostrado su capacidad para observar con alta resolución los perfiles de temperatura y humedad en regiones inaccesibles para los satélites meteorológicos tradicionales, especialmente en latitudes polares donde la cobertura es históricamente limitada. Gracias a su éxito operativo, se ha abierto el camino para la constelación Sterna.
Sterna: una constelación de vanguardia
El programa Sterna prevé la puesta en órbita de 20 satélites idénticos, que operarán en órbitas polares bajas para garantizar una cobertura global, con especial atención a las regiones árticas y antárticas. Cada satélite estará equipado con sensores de microondas similares a los del AWS, pero perfeccionados para aumentar la frecuencia de revisita y la resolución espacial. Esta constelación permitirá obtener datos meteorológicos prácticamente en tiempo real cada 30 minutos sobre cualquier punto del Ártico, un salto cualitativo respecto a la situación actual, donde pueden pasar horas entre observaciones.
La importancia de la meteorología polar
La dinámica atmosférica en las zonas polares juega un papel crucial en la circulación global y el equilibrio climático del planeta. Sin embargo, la escasa densidad de estaciones meteorológicas terrestres y la limitada cobertura satelital han dificultado históricamente la predicción precisa del tiempo y del clima en estas regiones. La información generada por Sterna será fundamental para mejorar los modelos numéricos meteorológicos y climáticos, permitiendo anticipar fenómenos extremos, optimizar las rutas marítimas y aéreas, y comprender mejor los efectos del cambio climático en el Ártico, donde el calentamiento es mucho más acelerado que en otras latitudes.
OHB Sweden, un referente en el sector espacial europeo
OHB Sweden, filial del grupo alemán OHB SE, cuenta con una dilatada experiencia en el diseño y fabricación de satélites de observación y telecomunicaciones. Entre sus proyectos más destacados figuran satélites para el sistema europeo Galileo y misiones científicas como Prisma o MATS. El contrato para Sterna, valorado en varios cientos de millones de euros, consolida a la compañía como uno de los actores clave en la nueva generación de satélites meteorológicos europeos.
El impulso de Eumetsat y la colaboración internacional
Eumetsat, la organización europea responsable de los satélites meteorológicos, será la encargada de operar la constelación Sterna y distribuir sus datos a los servicios meteorológicos nacionales de los Estados miembros. Esta iniciativa se enmarca en la tendencia global de desplegar constelaciones satelitales para mejorar la resiliencia y redundancia de los sistemas de observación, como ya están haciendo Estados Unidos, China y Rusia.
Perspectivas y futuras aplicaciones
El despliegue de Sterna está previsto para los próximos cinco años, con los primeros satélites listos para su lanzamiento a partir de 2027. Además de su valor para la predicción meteorológica, los datos generados abrirán nuevas vías de investigación en climatología, dinámica atmosférica y criosfera. El éxito de Sterna podría suponer un modelo a seguir para futuras constelaciones de observación terrestre y meteorológica, tanto en Europa como a nivel internacional.
Con la adjudicación a OHB Sweden, la ESA y Eumetsat reafirman su apuesta por la innovación tecnológica y la cooperación europea en el espacio, sentando las bases para un mayor conocimiento y protección del planeta.
(Fuente: ESA)
