Space39a

Noticias del espacio

Space39a

Noticias del espacio

ESA

Europa refuerza su vigilancia desde el espacio: la ESA impulsa el programa ERS con enfoque en defensa

Europa refuerza su vigilancia desde el espacio: la ESA impulsa el programa ERS con enfoque en defensa

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado un paso decisivo en la redefinición de su estrategia espacial al presentar una nueva versión del programa European Resilience from Space (ERS), un ambicioso plan dotado con 1.000 millones de euros (unos 1.150 millones de dólares). El objetivo principal de esta iniciativa es reforzar la autonomía y la resiliencia de Europa en el ámbito espacial, alineando más estrechamente la observación de la Tierra, las telecomunicaciones y la navegación por satélite con las crecientes necesidades de defensa y seguridad del continente. Esta propuesta actualizada será sometida a votación por parte de los estados miembros durante la cumbre ministerial que se celebrará los próximos 26 y 27 de noviembre.

La importancia estratégica de controlar el espacio

En un contexto internacional marcado por la inestabilidad geopolítica y la competencia tecnológica, la ESA reconoce la urgencia de dotar a Europa de capacidades propias que garanticen la seguridad de infraestructuras críticas y la protección ante posibles amenazas. El programa ERS responde al aumento de los riesgos híbridos y cibernéticos, así como a la necesidad de monitorizar fenómenos naturales extremos cada vez más frecuentes debido al cambio climático.

Históricamente, la ESA ha centrado sus esfuerzos en misiones científicas y aplicaciones civiles. Sin embargo, la coyuntura actual ha impulsado un cambio de paradigma hacia el denominado “uso dual”, donde las tecnologías desarrolladas pueden servir tanto a objetivos civiles como militares. Este enfoque ya es común en otras potencias espaciales, como Estados Unidos, Rusia y China, e incluso empresas privadas como SpaceX o Blue Origin han puesto en marcha soluciones que combinan propósitos comerciales y de defensa.

Un marco integral de capacidades espaciales

El programa ERS pretende consolidar una arquitectura espacial europea que integre la observación de la Tierra (por ejemplo, mediante satélites Sentinel de la misión Copernicus), los sistemas de navegación por satélite (Galileo y EGNOS) y las redes de telecomunicación espaciales. Todo ello, con la mira puesta en reforzar la gestión de crisis, la respuesta ante catástrofes naturales, la vigilancia marítima y fronteriza, y el soporte a operaciones de defensa.

Uno de los elementos clave de la propuesta es el fomento de la interoperabilidad entre sistemas civiles y militares, así como la colaboración con sectores industriales estratégicos. La ESA subraya la necesidad de fortalecer la cadena de suministro europea, incluyendo a empresas emergentes y consorcios tradicionales como Airbus Defence and Space, Thales Alenia Space o la española GMV, que ya han desempeñado papeles relevantes en programas como Galileo o Copernicus.

Europa frente a la competencia global

El programa ERS se enmarca en una carrera global por el dominio del espacio que involucra tanto a agencias públicas como a grandes actores privados. SpaceX, la compañía de Elon Musk, ha transformado el sector con su constelación Starlink, que ya ha demostrado su utilidad en contextos de conflicto, como en Ucrania, proporcionando comunicaciones seguras y resilientes. Por su parte, Blue Origin continúa desarrollando tecnologías de lanzamiento reutilizable, mientras que Virgin Galactic se centra en el turismo suborbital y nuevas formas de acceso comercial al espacio.

A nivel europeo, la española PLD Space ha conseguido situarse como referente en el desarrollo de cohetes reutilizables de pequeño porte, con el lanzamiento exitoso del Miura 1 y la vista puesta en el Miura 5. Estas iniciativas son fundamentales para garantizar la independencia de Europa en el acceso al espacio, más aún tras la reciente crisis de los lanzadores Ariane y Vega.

La ESA también destaca la relevancia de las colaboraciones internacionales en la búsqueda y estudio de exoplanetas, como la misión CHEOPS, y el papel de Europa en misiones conjuntas con la NASA, como la sonda Solar Orbiter. Sin embargo, la autosuficiencia en infraestructuras críticas es vista como un requisito indispensable ante eventuales restricciones de exportación o ciberataques dirigidos a la red satelital europea.

Un futuro decidido por los estados miembros

La aprobación definitiva del programa ERS dependerá ahora del respaldo político y financiero de los países miembros de la ESA. El presupuesto de 1.000 millones de euros supone un esfuerzo significativo, pero la agencia insiste en que se trata de una inversión estratégica para asegurar la competitividad, la seguridad y el liderazgo tecnológico de Europa en la nueva era espacial.

Con este movimiento, la ESA redefine su papel tradicional y se posiciona como actor clave en la defensa y la resiliencia del continente, en sintonía con la tendencia global hacia sistemas espaciales polivalentes y robustos. El resultado de la próxima cumbre determinará si Europa está preparada para afrontar los desafíos del siglo XXI con una infraestructura espacial propia, segura y adaptada a las amenazas emergentes.

(Fuente: SpaceNews)