Sophie Adenot, pionera francesa del espacio, inicia su primera misión a bordo de la EEI

La astronauta francesa Sophie Adenot ha dado un paso histórico en la exploración espacial europea al despegar el 13 de febrero de 2026 hacia la Estación Espacial Internacional (EEI), marcando el inicio de su primera misión, denominada “εpsilon”. Adenot, nacida en Francia en 1982, no solo representa a la nueva generación de astronautas europeos, sino que también es símbolo del avance de la mujer en una disciplina aún dominada por hombres.
Con una sólida formación como ingeniera y una destacada carrera como piloto de pruebas de helicópteros en la Fuerza Aérea y Espacial Francesa, donde ostenta el rango de coronel, Adenot fue seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA) en 2022 para formar parte de su nuevo cuerpo de astronautas. En 2024, completó con éxito el exigente programa de entrenamiento básico en el Centro Europeo de Astronautas (EAC), ubicado en Colonia, Alemania.
La misión “εpsilon” tiene como principal objetivo avanzar en la investigación científica y tecnológica en microgravedad, además de potenciar la cooperación internacional en el entorno de la EEI. Entre los experimentos que llevará a cabo Adenot se encuentran estudios sobre fisiología humana, nuevos materiales y sistemas de soporte vital avanzados, fundamentales para futuras misiones de larga duración a la Luna y Marte.
El camino de Sophie Adenot hasta la órbita no ha sido fácil. Su experiencia como piloto de pruebas de helicópteros, una de las profesiones más exigentes tanto física como mentalmente, le ha proporcionado habilidades clave para operar en entornos extremos y tomar decisiones críticas bajo presión. Antes de ser elegida por la ESA, ya había roto barreras en el ejército francés, donde fue una de las primeras mujeres en alcanzar puestos de alto rango en la aviación militar.
La llegada de Adenot a la EEI se produce en un contexto de creciente actividad espacial tanto pública como privada. Mientras SpaceX continúa consolidando su posición como líder en lanzamientos orbitales reutilizables y Blue Origin anuncia avances en sus planes para el turismo espacial y la exploración lunar, Europa refuerza su presencia en la órbita baja gracias a astronautas como Adenot y a iniciativas como el programa Artemis, en colaboración con la NASA.
En España, la firma PLD Space ha realizado con éxito las pruebas de su cohete MIURA, situándose como uno de los actores emergentes en el sector de lanzadores pequeños. Por su parte, Virgin Galactic sigue impulsando los vuelos suborbitales turísticos, acercando el espacio a clientes privados y demostrando la viabilidad comercial de este segmento.
Las agencias públicas, como la NASA y la propia ESA, mantienen una agenda cargada para los próximos años. Además de las misiones tripuladas a la EEI, se están preparando nuevos lanzamientos hacia la Luna, Marte y el estudio de exoplanetas, con el telescopio espacial James Webb y futuras sondas de exploración profunda. Los descubrimientos recientes de exoplanetas en la “zona habitable” han renovado el interés en la búsqueda de vida más allá del sistema solar, ampliando el horizonte de las misiones científicas internacionales.
El vuelo de Sophie Adenot es también un reflejo de la evolución en la selección de astronautas. La ESA, tras casi dos décadas sin ampliar su cuerpo, apostó en 2022 por un proceso abierto y competitivo, al que se presentaron miles de candidatos de toda Europa. Adenot destacó no solo por su currículum técnico y militar, sino también por su capacidad de liderazgo, su dominio de varios idiomas y su experiencia en misiones de alto riesgo.
Durante su estancia en la EEI, que se prevé se extienda durante varios meses, Adenot colaborará estrechamente con astronautas de la NASA, Roscosmos, JAXA y otras agencias, evidenciando el carácter global de la estación orbital. Su labor será esencial para ensayar nuevas tecnologías que permitan la supervivencia y el bienestar de los tripulantes en entornos hostiles, así como para sentar las bases de futuras misiones más ambiciosas.
El éxito de Sophie Adenot es motivo de orgullo para Francia y para toda Europa, y supone un nuevo impulso para las vocaciones científicas y tecnológicas entre las jóvenes generaciones. Su ejemplo contribuye a reducir la brecha de género en el sector espacial, donde aún queda mucho camino por recorrer.
Con la misión “εpsilon”, Europa reafirma su compromiso con la ciencia, la innovación y la cooperación internacional en el espacio, abriendo nuevas puertas para la humanidad en la última frontera.
(Fuente: ESA)
