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China prueba con éxito el sistema de escape de su nave lunar Mengzhou en un ensayo clave

China prueba con éxito el sistema de escape de su nave lunar Mengzhou en un ensayo clave

El miércoles 11 de febrero, la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA, por sus siglas en inglés) llevó a cabo una prueba crítica para el futuro de su programa lunar tripulado: el ensayo de aborto en vuelo de la nave Mengzhou, la cápsula diseñada para transportar astronautas chinos a la órbita lunar y, eventualmente, a la superficie de nuestro satélite. Esta maniobra se realizó utilizando un cohete experimental Larga Marcha 10A, que sirvió de plataforma para simular un escenario de emergencia durante el lanzamiento.

La prueba, realizada en el centro espacial de Jiuquan, supuso un paso fundamental en el desarrollo de la tecnología necesaria para garantizar la seguridad de los tripulantes en futuras misiones lunares. El objetivo era poner a prueba el sistema de escape de la Mengzhou, un mecanismo que, en caso de detectar una anomalía o fallo durante el despegue, permite separar la cápsula del cohete y alejarla rápidamente para proteger a la tripulación.

El sistema de escape, similar en concepto al utilizado por las cápsulas Orion de la NASA, Crew Dragon de SpaceX o la Starliner de Boeing, es esencial para cualquier programa espacial tripulado. En caso de una emergencia, motores situados en una torre sobre la nave se activan para alejar la cápsula del vector de lanzamiento, permitiendo después un aterrizaje seguro mediante paracaídas.

El ensayo de esta semana consistió en una simulación de emergencia realista: la Mengzhou fue lanzada en lo alto de un Larga Marcha 10A modificado, y durante el ascenso, se activó el sistema de aborto. Los propulsores de escape funcionaron según lo previsto, separando la nave y llevándola lejos del cohete, finalizando con un descenso controlado y seguro en paracaídas. Ingenieros chinos evaluaron posteriormente la cápsula y confirmaron el éxito de la operación, subrayando la fiabilidad del sistema.

Esta prueba se enmarca dentro de la ambiciosa hoja de ruta de China para la exploración lunar. Tras consolidar su presencia en la órbita terrestre baja con la estación Tiangong y realizar misiones robóticas exitosas a la Luna y Marte, el país asiático se ha fijado como meta enviar astronautas a la superficie lunar antes de 2030. La nave Mengzhou, de nueva generación, está diseñada para transportar hasta cuatro tripulantes y cuenta con tecnologías avanzadas de navegación, protección térmica y habitabilidad.

El desarrollo de la Mengzhou y el Larga Marcha 10A se produce en paralelo al avance de otros actores internacionales en la carrera lunar. La NASA, por ejemplo, prepara las misiones Artemis utilizando la nave Orion y el cohete SLS, con la colaboración de SpaceX para el módulo de alunizaje Starship. SpaceX, por su parte, avanza en sus vuelos de prueba orbitales de Starship, con la mirada puesta en transportar tanto carga como humanos a la Luna y Marte. Blue Origin, la compañía de Jeff Bezos, ha sido seleccionada para desarrollar un módulo lunar alternativo y continúa con los ensayos de su cohete New Glenn.

En el ámbito europeo, la empresa española PLD Space marcó un hito en 2023 al lanzar con éxito su cohete Miura 1, abriendo el camino para desarrollos futuros como el Miura 5, que permitirá a Europa contar con capacidad de acceso independiente al espacio. Virgin Galactic, tras superar varios desafíos técnicos, ha iniciado vuelos turísticos suborbitales regulares, lo que representa una nueva era en los viajes espaciales comerciales.

No sólo las agencias nacionales avanzan en el espacio: empresas privadas y startups de todo el mundo están contribuyendo a una diversificación sin precedentes del sector. Mientras tanto, los telescopios espaciales continúan desvelando nuevos exoplanetas, incrementando el interés científico y público por la exploración del cosmos.

El éxito de la prueba de aborto en vuelo de la Mengzhou refuerza la posición de China como potencia espacial y demuestra su capacidad para desarrollar sistemas de seguridad comparables a los de Estados Unidos y Europa. Se espera que en los próximos años, la competencia y colaboración entre agencias como la CMSA, la NASA, la ESA y empresas privadas como SpaceX y Blue Origin aceleren el regreso humano a la Luna y, eventualmente, la exploración de Marte y más allá.

Con cada ensayo superado, la humanidad avanza un paso más hacia el establecimiento de una presencia sostenible fuera de la Tierra. El futuro de la exploración espacial se construye sobre los éxitos técnicos y la colaboración internacional, abriendo una nueva era de descubrimientos y oportunidades.

(Fuente: Space Scout)