Cuatro CubeSats viajarán a la Luna a bordo del Artemis II, impulsando la cooperación internacional

La misión Artemis II de la NASA, que marcará el esperado regreso de astronautas a las inmediaciones de la Luna, contará con un componente innovador que subraya la creciente cooperación global en la exploración espacial: cuatro CubeSats, pequeños satélites del tamaño de una caja de zapatos, acompañarán a la tripulación en su viaje más allá de la órbita terrestre. Estos dispositivos serán transportados en el interior del adaptador de etapa Orion (OSA) del cohete SLS (Space Launch System), una pieza clave que conecta la cápsula Orión con la etapa de propulsión criogénica intermedia.
El lanzamiento del Artemis II supondrá la primera vez que la NASA envía una misión tripulada hacia la Luna desde el programa Apolo. Sin embargo, el protagonismo no recaerá únicamente en los astronautas: los CubeSats jugarán un papel esencial en la recopilación de datos y la demostración de nuevas tecnologías. Lo más significativo es que los cuatro CubeSats seleccionados para este vuelo han sido desarrollados por países firmantes de los Acuerdos Artemis, un pacto internacional que promueve la exploración pacífica y colaborativa del espacio profundo.
**La tecnología CubeSat y su importancia en la exploración lunar**
Desde su creación a principios de la década del 2000, los CubeSats han revolucionado el acceso al espacio gracias a su bajo coste y dimensiones reducidas (cada unidad básica mide 10x10x10 cm). Inicialmente concebidos para experimentos universitarios, su versatilidad ha permitido que hoy sean herramientas imprescindibles para investigaciones científicas y tecnológicas a bordo de lanzamientos comerciales y gubernamentales. En el contexto lunar, los CubeSats pueden probar sensores innovadores, estudiar el entorno de radiación o buscar recursos indispensables para futuras bases permanentes.
En el caso de Artemis II, la NASA ha reservado espacio en el OSA para alojar estos cuatro satélites internacionales, que serán liberados en el espacio aproximadamente cinco horas después del despegue. Cada CubeSat cuenta con una misión específica, desde la observación del entorno lunar hasta la validación de sistemas autónomos de navegación.
**Cooperación internacional: países firmantes de los Acuerdos Artemis**
El hecho de que todas las cargas útiles CubeSat provengan de países adheridos a los Acuerdos Artemis pone de manifiesto el espíritu de colaboración que la NASA pretende impulsar en la nueva era lunar. Entre los firmantes figuran naciones con amplia experiencia espacial, como Canadá, Japón o Italia, junto con otros países emergentes en este ámbito. Esta sinergia internacional recuerda a la cooperación vista en la Estación Espacial Internacional, pero ahora extendida hacia el espacio profundo.
Los Acuerdos Artemis, suscritos por más de 30 países hasta la fecha, establecen principios básicos para la exploración lunar y marciana, tales como la transparencia, la interoperabilidad de sistemas, la asistencia mutua y el intercambio de información científica. La selección de CubeSats de estos países refuerza la idea de que la exploración lunar del siglo XXI será, ante todo, multinacional y abierta.
**Detalles técnicos del despliegue de CubeSats en Artemis II**
El despliegue de CubeSats a bordo de cohetes SLS no es una novedad absoluta, ya que en Artemis I se lanzaron diez de estos minisatélites, aunque con resultados desiguales debido a las limitaciones de almacenamiento de energía en el largo periodo previo al lanzamiento. Para Artemis II, la NASA ha perfeccionado los sistemas de integración y se han implementado mejoras en las baterías y protocolos de activación para maximizar el éxito del despliegue.
El proceso de liberación de los CubeSats se inicia aproximadamente cinco horas después del lanzamiento, una vez que la etapa superior del SLS ha completado su función y la nave Orión se separa para iniciar su trayectoria hacia la Luna. Los CubeSats, alojados en compartimentos específicos del adaptador OSA, son eyectados secuencialmente hacia sus órbitas de destino, desde donde comenzarán sus experimentos autónomos.
**Una apuesta por el futuro de la exploración espacial**
La inclusión de CubeSats internacionales en Artemis II no solo permite probar tecnologías esenciales para misiones futuras, sino que también sirve como banco de pruebas para la colaboración interagencial y la interoperabilidad de sistemas. La experiencia recogida en esta misión será fundamental de cara a las próximas etapas de Artemis, que incluyen el aterrizaje en la superficie lunar y, a más largo plazo, la exploración de Marte.
Mientras empresas como SpaceX, Blue Origin o PLD Space avanzan en el desarrollo de sus propios cohetes reutilizables y tecnologías asociadas, la NASA sigue apostando por el modelo de cooperación y apertura internacional que tan buenos resultados ha dado en el pasado. El éxito del despliegue de CubeSats en Artemis II consolidará este enfoque y sentará las bases para una nueva generación de misiones científicas y tecnológicas en el entorno lunar.
La misión Artemis II, con sus CubeSats internacionales a bordo, es mucho más que un viaje de ida y vuelta a la Luna: es el símbolo de un futuro en el que la exploración del cosmos será, por fin, un esfuerzo compartido por la humanidad.
(Fuente: NASA)
