Dos astronautas de la NASA se preparan para dos caminatas espaciales en la Estación Espacial Internacional en enero

La Estación Espacial Internacional (EEI) se convertirá, una vez más, en el escenario de dos nuevas caminatas espaciales protagonizadas por astronautas de la NASA. Estos paseos extravehiculares, conocidos por sus siglas en inglés como EVA (Extra Vehicular Activity), están programados para el mes de enero y tienen como objetivo principal preparar la instalación de una nueva matriz solar desplegable, además de la realización de tareas adicionales en el exterior del complejo orbital.
La NASA ha anunciado que ofrecerá una sesión informativa el 6 de enero, desde el Centro Espacial Johnson en Houston, donde expertos detallarán los objetivos, procedimientos y desafíos técnicos de estas actividades. El evento podrá seguirse en directo a través de los canales oficiales de la agencia, reflejando así la importancia que la NASA otorga a la transparencia y divulgación científica.
**Un relevo tecnológico solar para la EEI**
La generación de energía es uno de los pilares del funcionamiento de la Estación Espacial Internacional. Desde su puesta en órbita en 1998, la estación ha confiado en sus grandes paneles solares, que han sufrido el desgaste natural tras más de dos décadas expuestos al entorno hostil del espacio. Con el objetivo de garantizar la continuidad de las operaciones, la NASA, en colaboración con Boeing y Redwire Space, ha desarrollado un nuevo sistema de paneles solares desplegables, conocido como iROSA (International Space Station Roll-Out Solar Array).
Los astronautas que participarán en las caminatas espaciales tendrán la misión de instalar los soportes y cableado necesarios para la llegada y posterior despliegue de estos paneles. Los iROSA suponen un avance significativo en la eficiencia y el peso, ya que pueden enrollarse y transportarse de forma compacta, además de ofrecer una mayor producción energética en relación con su tamaño.
**Tareas complementarias y desafíos de la operación**
Además de los preparativos para la instalación de los iROSA, las caminatas incluirán labores de mantenimiento y actualización en otras áreas críticas de la EEI. Entre las tareas previstas se encuentran la revisión de sistemas de comunicaciones, la inspección de los radiadores de control térmico y la sustitución de componentes externos que han agotado su vida útil.
Realizar una caminata espacial es una labor de gran complejidad y riesgo. Los astronautas deben coordinar cada movimiento y contar con el apoyo constante del equipo de control en tierra. El traje espacial, conocido como EMU (Unidad de Movilidad Extravehicular), se convierte en su única protección frente al vacío, las partículas micrometeoríticas y los extremos térmicos, que pueden oscilar entre los -150 y los 120 grados Celsius.
**Historia y relevancia de las caminatas espaciales**
Desde la primera caminata espacial de un estadounidense en 1965, protagonizada por Edward H. White, las EVA se han convertido en herramientas esenciales para el ensamblaje, mantenimiento y ampliación de la EEI. Hasta la fecha, se han realizado más de 250 caminatas espaciales relacionadas con la estación, sumando miles de horas de trabajo en el exterior.
Estas operaciones han permitido, entre otros logros, la reparación de sistemas críticos, la instalación de experimentos científicos y la mejora de la infraestructura eléctrica y de comunicaciones. Cada paso fuera de la estación representa un testimonio del ingenio y la resiliencia humanos en la conquista del espacio.
**El contexto internacional: SpaceX, Blue Origin, Virgin Galactic y la nueva era espacial**
La actividad extravehicular en la EEI no se entiende sin el contexto de la creciente colaboración público-privada que caracteriza a la actual era espacial. Empresas como SpaceX, mediante su nave Dragon, han facilitado el transporte de astronautas y materiales esenciales para la estación. Blue Origin, por su parte, desarrolla tecnologías que en un futuro podrían contribuir a la logística orbital y lunar, mientras que Virgin Galactic explora el turismo espacial suborbital y la experimentación científica en microgravedad.
En Europa, la empresa española PLD Space avanza en el desarrollo de cohetes reutilizables como Miura 1 y Miura 5, que prometen abaratar el acceso al espacio para pequeños satélites y cargas experimentales. El auge de estas iniciativas acelera la incorporación de innovaciones a la EEI y sienta las bases para misiones más ambiciosas, como el retorno a la Luna con el programa Artemis y la futura exploración de Marte.
**El futuro de la Estación Espacial Internacional y la exploración científica**
Las mejoras en la infraestructura energética de la EEI permitirán mantener su operatividad al menos hasta 2030, según los planes actuales de la NASA y sus socios internacionales. Esto asegurará la continuidad de experimentos científicos de vanguardia, el estudio de exoplanetas desde órbita y la preparación de la humanidad para la vida y el trabajo más allá de la Tierra.
Las próximas caminatas espaciales, además de ser un espectáculo tecnológico, reflejan el esfuerzo colectivo por mantener la presencia humana en el espacio y allanar el camino hacia nuevas fronteras. La colaboración entre agencias y empresas privadas marca el rumbo de la exploración, convirtiendo la EEI en un laboratorio único y en el punto de partida de futuros descubrimientos.
(Fuente: NASA)
