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El Congreso de EE. UU. exige mayor transparencia en el desarrollo de módulos lunares y trajes espaciales para Artemis

El Congreso de EE. UU. exige mayor transparencia en el desarrollo de módulos lunares y trajes espaciales para Artemis

La Cámara de Representantes de Estados Unidos se prepara para analizar un proyecto de ley de autorización sobre la NASA que promete cambiar el rumbo de la exploración lunar en los próximos años. Esta iniciativa, impulsada por el Comité de Ciencia, Espacio y Tecnología, reclama un control más riguroso y detallado sobre el desarrollo de los módulos de aterrizaje lunar y los trajes espaciales de nueva generación que serán clave en el programa Artemis.

El programa Artemis, la ambiciosa apuesta de la NASA para devolver a los seres humanos a la superficie lunar y establecer una presencia sostenida en nuestro satélite, afronta uno de sus periodos más decisivos. El proyecto de ley, que será debatido esta semana en el Congreso estadounidense, subraya las crecientes preocupaciones sobre los plazos, la transparencia y la gestión de contratos en los programas de desarrollo tecnológico más críticos de Artemis: el Human Landing System (HLS) y los trajes de exploración extravehicular.

La supervisión del desarrollo de los módulos lunares, un asunto de interés global

Desde que en 2021 la NASA adjudicó a SpaceX el contrato principal para el desarrollo del HLS —el módulo que llevará a los astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie—, la agencia ha recibido presiones tanto de empresas rivales como de miembros del Congreso para garantizar la competencia y la transparencia. Blue Origin, competidor directo de SpaceX, también ha conseguido contratos para desarrollar sistemas alternativos, alimentando un entorno de innovación, pero también de presión política y empresarial.

El proyecto de ley insta a la NASA a presentar informes mucho más pormenorizados sobre el progreso, los desafíos técnicos y los costes asociados tanto al módulo de SpaceX como a los sistemas alternativos. El Comité busca asegurarse de que la agencia espacial no dependa únicamente de un proveedor, planteando la posibilidad de fomentar una mayor competencia para evitar cuellos de botella tecnológicos o retrasos prolongados.

Trajes espaciales: de los Apolo a la nueva generación

La otra gran área de interés del proyecto de ley es el desarrollo de los nuevos trajes espaciales, conocidos como xEMU (Exploration Extravehicular Mobility Units). Estos sistemas, que deben superar a los ya veteranos trajes utilizados en la era del Apolo y en la Estación Espacial Internacional, representan un reto tecnológico mayúsculo. La NASA ha optado por delegar gran parte del desarrollo en empresas privadas, como Axiom Space y Collins Aerospace, que actualmente compiten por ofrecer soluciones más seguras, flexibles y adaptadas a la gravedad lunar.

El Congreso exige ahora que la NASA detalle con mayor precisión los avances técnicos, cronogramas y presupuestos de estos programas, subrayando la importancia de evitar los retrasos que ya han afectado a hitos clave de Artemis, como el regreso a la Luna, actualmente previsto para no antes de 2026.

Contexto internacional y papel de la industria privada

El interés por la transparencia y la competencia en el desarrollo de módulos y trajes lunares no se limita a Estados Unidos. Europa, a través de la Agencia Espacial Europea (ESA), y empresas españolas como PLD Space siguen de cerca el desarrollo de Artemis, conscientes de las oportunidades de colaboración y de la importancia estratégica de participar en futuras misiones lunares. PLD Space, por ejemplo, ha dado pasos significativos en el desarrollo de cohetes reutilizables y tecnologías que podrían integrarse en futuras misiones de transporte o suministro para bases lunares.

Mientras tanto, empresas como Blue Origin siguen desarrollando su propio módulo lunar, Blue Moon, con la esperanza de ser seleccionados para futuras misiones. El entorno de competencia entre firmas como SpaceX, Blue Origin, y colaboraciones con gigantes de la industria como Boeing o Dynetics, está impulsando avances técnicos a un ritmo sin precedentes.

Las implicaciones para la exploración humana del espacio

El debate sobre el proyecto de ley de autorización de la NASA llega en un momento en que la exploración espacial vive un resurgir global. No solo la Luna está en el punto de mira; la carrera por desarrollar tecnologías que permitan la exploración de Marte y otros destinos del sistema solar depende, en gran medida, del éxito de Artemis y de sus innovaciones en sistemas de aterrizaje y trajes espaciales.

La exigencia de una mayor transparencia y competencia no solo es una garantía para el contribuyente estadounidense, sino también una oportunidad para fortalecer la colaboración internacional y privada. El avance de Artemis marcará el ritmo de futuras misiones, y la presión del Congreso podría traducirse en tecnologías más seguras, eficientes y competitivas.

El futuro de la exploración lunar está más abierto que nunca, y la vigilancia política y pública sobre los avances de la NASA y sus socios privados será clave para determinar cuándo, cómo y a qué coste los humanos volverán a pisar la superficie de la Luna.

(Fuente: SpaceNews)