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El cosmódromo de Baikonur recupera su capacidad tras la reparación integral de su plataforma clave

El cosmódromo de Baikonur recupera su capacidad tras la reparación integral de su plataforma clave

La plataforma de lanzamiento 31/6 del histórico cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, vuelve a estar plenamente operativa tras una exhaustiva operación de reparación y puesta a punto. Esta rehabilitación era absolutamente crucial para asegurar la continuidad de los lanzamientos tripulados y de carga hacia la Estación Espacial Internacional (ISS), especialmente de cara a la inminente misión Progress MS-33 de reabastecimiento, gestionada por la agencia espacial rusa Roscosmos.

Baikonur: un enclave histórico en la exploración espacial

Fundado en 1955, el cosmódromo de Baikonur es la instalación de lanzamiento espacial más antigua y legendaria del planeta. Desde allí despegó Yuri Gagarin en 1961, convirtiéndose en el primer ser humano en órbita, así como la primera estación espacial, Salyut, y numerosas misiones lunares y planetarias soviéticas. Tras la disolución de la URSS, Rusia continuó alquilando Baikonur a Kazajistán, manteniéndolo como piedra angular de su programa espacial tripulado y de carga, especialmente tras la retirada de los transbordadores estadounidenses y la dependencia internacional de los vehículos Soyuz y Progress.

El papel de la plataforma 31/6

Entre los múltiples complejos de lanzamiento de Baikonur, la plataforma 31/6 es una de las dos estructuras históricas capaces de lanzar cohetes Soyuz. Habitualmente, la plataforma Gagarin (1/5) era la preferida para misiones tripuladas, mientras que la 31/6 se reservaba para lanzamientos de carga y ocasionalmente para tripulaciones, especialmente durante trabajos de mantenimiento en la principal.

Sin embargo, la 31/6 cobra especial relevancia en los últimos años, coincidiendo con el envejecimiento y la sobrecarga operativa de la plataforma Gagarin. Además, la modernización de los cohetes Soyuz-2 y la diversificación de lanzamientos internacionales han incrementado la presión sobre ambas infraestructuras.

Un incidente técnico paralizó las operaciones

En otoño de 2023, la plataforma 31/6 sufrió graves daños estructurales tras un fallo durante la preparación para un lanzamiento. El incidente afectó a sistemas críticos como el suministro de combustible, los umbilicales de servicio y los soportes de la torre de lanzamiento, además de la propia estructura de la plataforma. La situación obligó a suspender las operaciones y a posponer varias misiones, incluyendo la misión de carga Progress MS-33, que debía enviar suministros, repuestos y experimentos a la ISS.

Las reparaciones, coordinadas por Roscosmos y empresas asociadas, incluyeron el reemplazo de componentes clave, la revisión de los sistemas de control y seguridad, y la rehabilitación de la plataforma de acceso para el personal técnico. El proceso estuvo marcado por rigurosos controles de calidad y ensayos en vacío, asegurando que la plataforma recuperara su operatividad sin comprometer la seguridad de futuras misiones.

Progress MS-33: vital para la ISS

Con la plataforma restaurada, Roscosmos ha confirmado la nueva fecha de lanzamiento para la Progress MS-33, vital para el sostenimiento de la tripulación de la ISS. Estas naves de carga automáticas, en servicio desde la era soviética, transportan comida, agua, combustible, oxígeno y experimentos científicos. La Progress MS-33 incluye además repuestos esenciales y actualizaciones tecnológicas para los módulos rusos de la estación. Su llegada será crucial para mantener la agenda científica y operativa del segmento ruso de la ISS.

El futuro de Baikonur y la transición tecnológica

Aunque Baikonur sigue siendo insustituible para Rusia, la presión geopolítica y el avance de nuevos cosmódromos en territorio ruso, como Vostochny, podrían alterar su protagonismo en los próximos años. Sin embargo, expertos coinciden en que, por su infraestructura y experiencia acumulada, Baikonur seguirá siendo esencial al menos hasta la retirada de los vehículos Soyuz y Progress, prevista para finales de la década.

Mientras tanto, el sector espacial internacional observa con atención la evolución de los lanzamientos tripulados y de carga rusos, en paralelo con la pujanza de nuevas potencias privadas y públicas. SpaceX continúa revolucionando el acceso al espacio con sus naves Dragon y Starship, mientras Blue Origin avanza en su cohete New Glenn y Virgin Galactic en vuelos suborbitales turísticos. Por su parte, la española PLD Space ha dado pasos decisivos con su cohete Miura 1, abriendo el camino a lanzamientos orbitales europeos desde territorio nacional.

En el ámbito de la exploración, la NASA y la ESA mantienen su apuesta por misiones a exoplanetas y a la Luna, en una carrera que combina colaboración internacional y competencia tecnológica. El regreso de la plataforma 31/6 de Baikonur subraya la importancia de disponer de infraestructuras sólidas y fiables para garantizar la continuidad de la presencia humana y robótica en el espacio.

Con Baikonur de nuevo a pleno rendimiento, la cooperación internacional en la ISS y el desarrollo de la industria espacial global pueden mirar al futuro inmediato con renovada confianza. (Fuente: NASASpaceflight)