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El enigma de Betelgeuse se profundiza: descubren una estrella compañera y su rastro de gas

El enigma de Betelgeuse se profundiza: descubren una estrella compañera y su rastro de gas

La famosa supergigante roja Betelgeuse, ubicada en la constelación de Orión y visible a simple vista desde la Tierra, ha vuelto a sorprender a la comunidad científica con un nuevo descubrimiento que arroja luz sobre los misteriosos comportamientos de esta estrella en sus últimas fases de vida. Utilizando datos recientes del Telescopio Espacial Hubble de la NASA y de observatorios terrestres de última generación, un equipo internacional liderado por astrónomos del Centro de Astrofísica de Harvard y el Smithsonian (CfA) ha detectado la influencia de una estrella compañera, bautizada como Siwarha, en el entorno gaseoso de Betelgeuse.

Este hallazgo no solo resuelve parte del misterio sobre las extrañas fluctuaciones de brillo observadas en Betelgeuse durante los últimos años, sino que también proporciona una visión inédita sobre la dinámica de las supergigantes rojas y el destino final de estrellas masivas.

**La inesperada presencia de Siwarha**

Durante décadas, los astrónomos sospechaban que Betelgeuse podía tener una compañera estelar, pero la evidencia directa había sido esquiva debido a la inmensa atmósfera y el brillo envolvente de la supergigante. Gracias a la sensibilidad del Hubble y a técnicas de espectroscopía avanzada desde tierra, el equipo del CfA ha conseguido aislar la señal de Siwarha. Se trata de una estrella de menor masa que, según los datos obtenidos, orbita entre los extensos pliegues de la atmósfera externa de Betelgeuse.

La interacción gravitatoria entre ambas estrellas ha sido clave para explicar la presencia de un rastro de gas denso que serpentea a través de la atmósfera extendida de Betelgeuse, como si se tratara de un remolino cósmico. Este fenómeno se había interpretado en el pasado como resultado de procesos internos de la propia supergigante, pero la detección de Siwarha ha permitido reinterpretar estos datos bajo una nueva perspectiva.

**Una atmósfera turbulenta y dinámica**

Betelgeuse, situada a unos 700 años luz de la Tierra, es famosa por su colosal tamaño: si fuese ubicada en el centro del Sistema Solar, su superficie se extendería más allá de la órbita de Júpiter. Su atmósfera, extremadamente extendida y compuesta por capas de gas y polvo, es el escenario de intensos vientos estelares y de pérdidas masivas de materia.

El equipo de Harvard y el Smithsonian ha demostrado que la presencia de Siwarha altera significativamente la distribución y el movimiento del gas en la atmósfera de Betelgeuse. A través de sofisticados modelos computacionales y observaciones espectroscópicas, los astrónomos han identificado un canal de gas denso que conecta ambas estrellas, una especie de puente material que ilustra la transferencia de masa y energía en sistemas estelares binarios.

Esta interacción podría ser responsable, en parte, de los dramáticos atenuamientos de brillo que Betelgeuse ha experimentado recientemente y que, en 2019-2020, llevaron a especular incluso con una inminente explosión en forma de supernova. Ahora, se confirma que el entorno de Betelgeuse es aún más complejo de lo que se pensaba.

**Implicaciones para la evolución estelar y la astrofísica moderna**

El estudio de Betelgeuse y Siwarha no solo tiene relevancia para la comprensión de esta estrella en particular, sino que también aporta valiosa información sobre la vida y el final de las estrellas masivas. Las interacciones entre componentes binarios pueden acelerar la evolución estelar, modificar la forma de las nebulosas resultantes y, en última instancia, influir en el tipo de supernova que se produzca cuando la estrella principal agote su combustible nuclear.

Este tipo de investigaciones es fundamental en la era de la astrofísica moderna, en la que telescopios espaciales como el Hubble de la NASA y los futuros observatorios como el Telescopio Espacial James Webb, junto con iniciativas privadas y públicas como las de SpaceX, Blue Origin, Virgin Galactic y la española PLD Space, están transformando nuestra capacidad para estudiar el cosmos desde múltiples perspectivas.

El descubrimiento del rastro de gas provocado por Siwarha en Betelgeuse abre nuevas líneas de investigación sobre la dinámica de las atmósferas estelares, la formación de exoplanetas en entornos extremos y los procesos finales de las estrellas gigantes, que, al explotar, enriquecen el espacio interestelar con elementos pesados esenciales para la vida.

La misión de la NASA y sus colaboradores internacionales sigue siendo fundamental para desvelar los secretos del universo. El caso de Betelgeuse y su compañera Siwarha es un ejemplo paradigmático de cómo la combinación de observaciones espaciales y terrestres, junto con la colaboración global, permite avanzar en la comprensión de nuestro lugar en el cosmos.

(Fuente: NASA)