La NASA admite que es «muy improbable» recuperar la sonda MAVEN tras perder contacto en Marte

La NASA ha reconocido esta semana que las posibilidades de restablecer la comunicación con la sonda MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile EvolutioN), que lleva más de un mes incomunicada, son extremadamente bajas. Este revés supone una preocupación significativa para la comunidad científica internacional, dado que MAVEN ha sido una pieza clave en la investigación de la atmósfera marciana desde su llegada al planeta rojo en 2014.
MAVEN: una misión crucial para entender Marte
Lanzada el 18 de noviembre de 2013 a bordo de un cohete Atlas V desde Cabo Cañaveral, la sonda MAVEN llegó a la órbita de Marte en septiembre de 2014. Su principal objetivo era investigar cómo la atmósfera superior del planeta se escapa al espacio, ayudando a los científicos a comprender la evolución climática de Marte y cómo pudo perder el agua y el dióxido de carbono que, en su día, le permitieron albergar condiciones potencialmente habitables.
MAVEN ha suministrado datos fundamentales sobre la interacción entre el viento solar y la atmósfera marciana, proporcionando pruebas sólidas de que la mayor parte del aire y el agua de Marte se perdieron debido a la erosión provocada por el viento solar. Además, ha servido como un valioso relé de comunicaciones para los rovers Perseverance y Curiosity, enviando datos científicos y comandos entre la Tierra y la superficie marciana.
La pérdida de contacto: causas y consecuencias
El silencio de MAVEN comenzó hace más de un mes, cuando los controladores de la misión detectaron la pérdida de señal. Los ingenieros sospechan que un fallo repentino en el sistema de comunicaciones, posiblemente causado por la radiación espacial o el envejecimiento de los componentes electrónicos, ha dejado a la nave incapaz de recibir o transmitir información. A pesar de los esfuerzos continuos por parte del equipo de la NASA, que ha probado diversas estrategias para restablecer la comunicación, la agencia ha admitido públicamente que es «muy improbable» que se recupere el control de la nave.
Esta situación no solo afecta a la investigación atmosférica de Marte, sino también a la capacidad de la NASA para mantener una red de comunicaciones eficiente entre la Tierra y las misiones en la superficie marciana. Aunque otros orbitadores, como Mars Odyssey y el Mars Reconnaissance Orbiter, siguen operativos, MAVEN ocupaba un papel destacado por su órbita y capacidad de transmisión de datos.
Contexto internacional: el auge de la exploración marciana
La pérdida de MAVEN llega en un momento de gran actividad en la exploración marciana. Agencias espaciales como la ESA (Agencia Espacial Europea), CNSA (China National Space Administration) y Roscosmos (agencia rusa) mantienen o planean misiones en el planeta rojo. Además, empresas privadas como SpaceX, liderada por Elon Musk, persiguen el ambicioso objetivo de llevar humanos a Marte en la próxima década, mientras que Blue Origin, de Jeff Bezos, y Virgin Galactic exploran el turismo suborbital y el desarrollo de tecnologías para vuelos interplanetarios.
Las recientes iniciativas privadas y públicas han revitalizado el interés en Marte. Por ejemplo, SpaceX ha avanzado notablemente en el desarrollo de su nave Starship, destinada a misiones tripuladas y de carga al planeta rojo. Asimismo, la empresa española PLD Space, que recientemente logró con éxito el lanzamiento de su cohete MIURA 1, se posiciona para contribuir a la exploración espacial europea, aunque aún no ha anunciado programas específicos para Marte.
MAVEN y la búsqueda de exoplanetas: lecciones aprendidas
Aunque la misión de MAVEN se centraba en Marte, su legado va más allá del planeta rojo. El estudio de la atmósfera marciana ha permitido extrapolar conocimientos útiles para la investigación de exoplanetas, especialmente aquellos con atmósferas delgadas o sometidas a intensos vientos estelares. Los datos recogidos por la nave han servido de referencia para interpretar las observaciones de atmósferas exoplanetarias, un campo en el que la NASA, la ESA y otras agencias han invertido grandes recursos, especialmente tras el éxito del telescopio espacial James Webb en la detección de moléculas en planetas fuera del Sistema Solar.
El futuro de la exploración marciana
A pesar del probable final de la misión MAVEN, la NASA y sus socios internacionales continúan firmes en su compromiso con la exploración de Marte. La agencia estadounidense ya prepara nuevas misiones, como el retorno de muestras marcianas a la Tierra y la búsqueda de vida pasada o presente en el planeta. Mientras tanto, el legado de MAVEN seguirá inspirando a científicos y técnicos, recordando los desafíos y logros de la exploración interplanetaria.
La desaparición de MAVEN supone una pérdida significativa para la ciencia, pero también una oportunidad para aprender de los fallos y fortalecer futuras misiones. La carrera hacia Marte no se detiene y la cooperación internacional, junto al auge de la iniciativa privada, augura una nueva era de descubrimientos en el planeta rojo.
(Fuente: SpaceNews)
