La NASA llama a equipos de todo el mundo a sumarse a su red global de ciencia ciudadana

La División de Misiones Científicas de la NASA (NASA SMD, por sus siglas en inglés) ha lanzado una ambiciosa convocatoria internacional destinada a equipos que deseen participar activamente en la exploración científica, aprovechando los recursos y la experiencia proporcionados por la agencia espacial estadounidense. Esta iniciativa busca democratizar la investigación espacial e involucrar a un público cada vez más amplio en el desarrollo de proyectos que abarquen múltiples disciplinas, desde la astronomía hasta la observación terrestre, pasando por la búsqueda y caracterización de exoplanetas.
La ciencia ciudadana como motor de descubrimiento
La ciencia ciudadana, entendida como la participación activa de personas no profesionales en investigaciones científicas, ha experimentado un auge en las últimas décadas, especialmente con la llegada de plataformas digitales y la proliferación de datos abiertos. La NASA, pionera en la publicación de datos científicos y en la colaboración internacional, ha impulsado numerosos proyectos que permiten a cualquier persona contribuir al conocimiento científico. Iniciativas como «Planet Hunters», en colaboración con universidades y plataformas como Zooniverse, han permitido que voluntarios ayuden a identificar posibles exoplanetas en los datos recogidos por telescopios espaciales como Kepler y TESS.
El nuevo programa de la NASA SMD se apoya en esta filosofía, pero la lleva un paso más allá: invita a equipos multidisciplinares, tanto de instituciones educativas como de empresas privadas y organizaciones sin ánimo de lucro, a presentar propuestas de proyectos que aprovechen los extensos recursos de la NASA. Estos recursos incluyen datos científicos abiertos, acceso a expertos de la agencia y materiales educativos desarrollados por los distintos departamentos científicos, desde la astrofísica hasta las ciencias de la Tierra y los planetas.
Un impulso global a la investigación participativa
El objetivo es crear una cartera diversa de proyectos que, en conjunto, incrementen la participación de la sociedad en la investigación espacial. Los proyectos seleccionados serán apoyados por la propia NASA, que proporcionará orientación técnica, acceso prioritario a determinados conjuntos de datos y la posibilidad de interactuar con científicos de referencia internacional. Además, la agencia busca fomentar la inclusividad, animando especialmente a la participación de colectivos tradicionalmente infrarrepresentados en ciencia y tecnología.
Esta estrategia no es nueva en la NASA, pero se enmarca en un contexto de creciente competencia internacional y de auge de la iniciativa privada en el sector espacial. Compañías como SpaceX y Blue Origin han revolucionado el acceso al espacio con el desarrollo de cohetes reutilizables, mientras que empresas europeas como PLD Space, con sede en España, han demostrado la viabilidad de lanzadores ligeros reutilizables como Miura 1, abriendo la puerta a una democratización de los lanzamientos suborbitales y orbitales de bajo coste.
Por su parte, la NASA ha mantenido su liderazgo en la exploración científica mediante misiones emblemáticas como el telescopio espacial James Webb, que recientemente ha batido récords en la observación de exoplanetas y galaxias primigenias. La colaboración público-privada y la implicación de la sociedad civil se han convertido en elementos clave para afrontar los retos tecnológicos y científicos del siglo XXI.
Exoplanetas y nuevas fronteras
Uno de los campos que más interés despierta entre la comunidad de ciencia ciudadana es la búsqueda de exoplanetas, es decir, planetas que orbitan estrellas distintas al Sol. Gracias a la ingente cantidad de datos recogidos por misiones como Kepler y TESS, los algoritmos automáticos no siempre logran identificar todas las señales de tránsito planetario, por lo que la colaboración humana ha resultado crucial para descubrir nuevos mundos. Proyectos como el mencionado «Planet Hunters» han demostrado que los ciudadanos pueden complementar el trabajo de los profesionales, encontrando patrones y anomalías en los datos que podrían pasar desapercibidos para los algoritmos.
La NASA pretende ahora extender este enfoque a otros ámbitos científicos, como la vigilancia de asteroides potencialmente peligrosos, el monitoreo del cambio climático mediante observaciones satelitales, o el análisis de imágenes planetarias en busca de formaciones geológicas inéditas. Además, la agencia busca que la colaboración internacional sea un pilar fundamental de esta nueva etapa, integrando tanto a equipos consolidados como a nuevos actores procedentes de regiones emergentes en la investigación aeroespacial.
El papel de Europa y España en el ecosistema espacial
Europa se ha consolidado como un actor clave en la exploración espacial, con la Agencia Espacial Europea (ESA) liderando programas como ExoMars y la contribución al telescopio James Webb. En España, empresas como PLD Space han destacado por su capacidad de innovación y su apuesta por la reutilización, un ámbito en el que Virgin Galactic, desde el Reino Unido, también ha hecho historia con sus vuelos suborbitales tripulados.
La colaboración entre agencias públicas y empresas privadas no solo acelera el ritmo de los descubrimientos, sino que también diversifica las oportunidades para la sociedad. La nueva convocatoria de la NASA SMD es una invitación abierta a todos los equipos interesados en contribuir al avance de la ciencia, independientemente de su procedencia o tamaño.
En definitiva, la NASA refuerza su compromiso con la ciencia abierta y participativa, alentando a la sociedad a sumarse a la exploración del cosmos y la protección de nuestro planeta. La próxima generación de descubrimientos podría estar al alcance de cualquiera que decida participar.
(Fuente: NASA)
