La NASA retira el Artemis II al Edificio de Ensamblaje antes de su histórico vuelo tripulado

La NASA ha trasladado con éxito el cohete SLS (Space Launch System) y la nave espacial Orion de la misión Artemis II desde la plataforma de lanzamiento 39B hasta el emblemático Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Este movimiento marca una nueva etapa en los preparativos para el esperado vuelo de prueba tripulado, programado para llevar astronautas más allá de la órbita baja terrestre por primera vez desde las misiones Apolo.
El regreso del Artemis II al VAB se produce después de una serie de rigurosos ensayos y pruebas en la plataforma, destinados a verificar la integridad del sistema de lanzamiento y los subsistemas críticos de la nave Orion. Entre estas pruebas destacan los ensayos de cuenta atrás y las verificaciones de carga de propelente, fundamentales para asegurar la seguridad de la tripulación y la fiabilidad del lanzamiento.
El próximo viernes 27 de febrero, a las 10:00, la NASA celebrará una rueda de prensa en directo desde el Centro Espacial Kennedy. En ella, los responsables de la agencia detallarán los trabajos pendientes para Artemis II y los retos superados hasta la fecha, así como el cronograma actualizado de cara al lanzamiento.
Artemis II: el regreso de la humanidad a la Luna
La misión Artemis II representa un hito histórico: será la primera misión tripulada del programa Artemis y marcará el regreso de astronautas alrededor de la Luna tras más de medio siglo. Cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— formarán la tripulación que volará a bordo de la nave Orion, realizando un sobrevuelo lunar sin alunizaje. El objetivo principal es validar todos los sistemas de soporte vital, navegación y comunicaciones en un entorno lunar, paso previo indispensable antes de intentar el alunizaje con Artemis III.
El SLS, columna vertebral del programa lunar
El SLS es el lanzador más potente construido por la NASA desde el Saturno V, con una capacidad para enviar más de 26 toneladas a la órbita lunar. Este cohete, con más de 98 metros de altura, utiliza una combinación de motores RS-25 reciclados de la era del transbordador espacial y propulsores sólidos derivados del programa Shuttle, lo que proporciona un empuje superior a los 4 millones de kilos al despegue. La nave Orion, por su parte, ha sido diseñada para soportar vuelos de larga duración y cuenta con sistemas de seguridad avanzados, además de módulos de servicio desarrollados en colaboración con la Agencia Espacial Europea (ESA).
Innovación y desafíos técnicos
El traslado del Artemis II de regreso al VAB permitirá a los ingenieros realizar inspecciones pormenorizadas y ajustes finales en el cohete y la nave. Estos trabajos incluyen la revisión de los sistemas eléctricos, la integración de los últimos elementos de la carga útil y la ejecución de simulacros de emergencia, cruciales para garantizar una respuesta adecuada ante cualquier imprevisto durante el lanzamiento o el vuelo.
Además, se revisarán los resultados de los ensayos realizados en la plataforma, especialmente los sistemas de desconexión rápida de propelente y los procedimientos de abortaje. Cualquier anomalía detectada será corregida antes de autorizar el envío definitivo a la plataforma para el lanzamiento final.
Perspectiva internacional y contexto actual
El programa Artemis está llamado a ser el motor de una nueva era de exploración lunar, involucrando a socios internacionales como Europa, Japón y Canadá. Mientras tanto, empresas privadas como SpaceX avanzan en el desarrollo de la Starship, el futuro módulo de alunizaje del programa Artemis, que también se encuentra en fase de pruebas. Por su parte, Blue Origin, liderada por Jeff Bezos, continúa trabajando en alternativas para misiones lunares y de carga pesada, mientras que Virgin Galactic mantiene su atención en el turismo suborbital.
En España, la empresa PLD Space ha dado pasos significativos con el lanzamiento de su cohete Miura 1, posicionado como pionero nacional en el sector de los lanzadores reutilizables. Su éxito abre la puerta a una mayor participación europea en la nueva carrera lunar y en el acceso independiente al espacio.
Nuevos horizontes para la exploración
La exploración lunar no es el único frente abierto. El descubrimiento continuo de exoplanetas y los avances en telescopios espaciales como el James Webb animan a la comunidad científica a mirar más allá de la Luna. Sin embargo, el regreso humano a nuestro satélite es ahora la prioridad, como paso fundamental para futuras misiones a Marte y más allá.
El traslado del Artemis II al Edificio de Ensamblaje supone un avance tangible hacia el retorno de la humanidad al espacio profundo. La cuenta atrás para el histórico vuelo tripulado de Artemis II continúa, y el mundo espera con expectación este salto hacia una nueva era de exploración.
(Fuente: NASA)
