La tripulación de la misión Crew-12 de la NASA llega a Florida para un histórico lanzamiento hacia la EEI

La madrugada del pasado 6 de febrero, la expectación se palpaba en el aire en el Centro Espacial Kennedy, en la costa este de Florida. Los cuatro astronautas que conforman la tripulación de la misión Crew-12 de la NASA aterrizaban en el emblemático enclave, preparándose para dar el siguiente paso en la exploración tripulada del espacio. Su destino es la Estación Espacial Internacional (EEI), a la que se espera que lleguen tras el lanzamiento programado para el próximo jueves 12 de febrero, a bordo de una cápsula Crew Dragon de SpaceX.
La misión Crew-12, fruto de la estrecha colaboración entre la NASA y la compañía de Elon Musk, representa mucho más que un simple relevo en la plataforma orbital. Supone la consolidación de un sistema de transporte espacial tripulado comercialmente operado y, al mismo tiempo, marca el inicio de una nueva serie de experimentos científicos y tecnológicos que se desarrollarán en el laboratorio espacial más avanzado jamás construido.
Un relevo clave en la Estación Espacial Internacional
Los protagonistas de esta nueva aventura espacial son el comandante Matthew Dominick, la piloto Zena Cardman y los especialistas Jeanette Epps y Alexander Grebenkin. Dominick y Cardman son astronautas de la NASA, Epps debuta finalmente en órbita tras años de espera –siendo la primera mujer afroamericana asignada a una misión de larga duración en la EEI–, y Grebenkin representa a la agencia espacial rusa Roscosmos, manteniendo así la cooperación internacional en la estación.
Durante su estancia, que se prolongará aproximadamente seis meses, la Crew-12 llevará a cabo tareas fundamentales para el mantenimiento de la estación, así como experimentos que van desde la fisiología humana en microgravedad hasta pruebas de nuevos materiales y tecnologías aplicadas a futuras misiones lunares y marcianas. El relevo de tripulaciones en la EEI es una pieza esencial para el funcionamiento ininterrumpido del complejo, que desde el año 2000 ha estado habitado de forma continua.
SpaceX: la columna vertebral de la nueva era de vuelos tripulados
El vehículo que llevará a la Crew-12 hasta la órbita baja terrestre es la cápsula Crew Dragon, acoplada a un cohete Falcon 9 de SpaceX. Este sistema, que ya ha realizado con éxito once misiones tripuladas previas bajo el programa Commercial Crew, ha transformado el acceso estadounidense al espacio tras la retirada de los transbordadores espaciales en 2011.
SpaceX, fundada en 2002, ha logrado que el lanzamiento y retorno de astronautas desde suelo estadounidense se convierta de nuevo en rutina, gracias a la reutilización de sus cohetes y a la seguridad demostrada por la Crew Dragon. Cada nueva misión es un paso más hacia el objetivo declarado de la empresa: abaratar y democratizar el acceso al espacio, con la vista puesta en la Luna, Marte y más allá.
Un calendario espacial cada vez más competitivo
La llegada de la Crew-12 se produce en un contexto de intensa actividad espacial. Blue Origin, la empresa rival de SpaceX fundada por Jeff Bezos, continúa desarrollando su cápsula tripulada New Shepard y el lanzador orbital New Glenn, aunque todavía no ha realizado vuelos tripulados hacia la EEI. Mientras tanto, la NASA avanza con el programa Artemis, que pretende devolver astronautas a la superficie lunar antes de que termine la década.
En el ámbito europeo, la compañía española PLD Space sigue cosechando éxitos tras el vuelo inaugural de su cohete suborbital Miura 1, consolidando la presencia española en el sector aeroespacial y abriendo la puerta a futuras misiones orbitales con el Miura 5. Por su parte, Virgin Galactic continúa sus vuelos turísticos suborbitales, contribuyendo a la popularización del turismo espacial aunque todavía lejos de la operatividad rutinaria de SpaceX.
El futuro de la exploración y la cooperación internacional
Mientras se ultiman los preparativos para el lanzamiento de Crew-12, la comunidad internacional mira con interés hacia el futuro de la EEI. La estación, que ha superado ya los 25 años en órbita, sigue siendo el mejor ejemplo de cooperación internacional en el espacio, con la participación de Estados Unidos, Rusia, Europa, Japón y Canadá. Sin embargo, su continuidad más allá de 2030 sigue en el aire, mientras surgen nuevos proyectos de estaciones espaciales privadas y la mirada se dirige hacia la Luna y Marte.
En paralelo, la exploración de exoplanetas sigue avanzando gracias a misiones como TESS y James Webb, que han multiplicado el número de mundos descubiertos más allá del sistema solar, algunos de ellos potencialmente habitables. La búsqueda de vida y de nuevos destinos para la humanidad es una motivación constante en el desarrollo de las tecnologías que hoy se prueban en la EEI.
La Crew-12, al igual que sus predecesoras, representa el esfuerzo conjunto de miles de personas y el compromiso de la humanidad con la exploración pacífica del cosmos. Su misión, a punto de comenzar, es un nuevo hito en la fascinante historia de la conquista del espacio.
(Fuente: Space Scout)
